"¿Qué es el tecnofeudalismo?
### 1. ¿Por qué "feudalismo"?
El tecnofeudalismo es la hipótesis de que las plataformas digitales han transformado la economía tan profundamente que ya no es capitalista. En un sistema así, el poder y la riqueza no provienen de la producción de bienes, sino de la renta que un puñado de corporaciones cobran por el acceso a la infraestructura que poseen.
La analogía feudal es directa. En la Edad Media, los campesinos trabajaban la tierra propiedad de un señor y entregaban parte de la cosecha por el derecho a permanecer en ella. Sus defensores argumentan que las plataformas digitales son la nueva tierra. Los comerciantes, desarrolladores y usuarios dependen de ellas como los campesinos dependían de los feudos, y entregan una parte de sus ingresos a los propietarios.
### 2. ¿Quién acuñó el término?
El nombre más asociado con el tecnofeudalismo es Yanis Varoufakis — el economista, exministro de finanzas griego y autor del bestseller de 2023 "Tecnofeudalismo: Lo que mató al capitalismo". Pero la visión de las redes y plataformas digitales como una nueva forma de dominación surgió al menos dos décadas antes.
En 2002, Alexander Bard y Jan Söderqvist describieron a los "netócratas" —una nueva élite de la sociedad digital que controla los flujos de información— en su libro "Netocracia: La nueva élite del poder y la vida después del capitalismo".
En 2004, el teórico de los medios McKenzie Wark introdujo la "clase vectorialista" —propietarios de los canales de transmisión de información— en "Manifiesto Hacker".
En 2014, los investigadores Vasilis Kostakis y Michel Bauwens, en "Sociedad Red y Escenarios Futuros para una Economía Colaborativa", propusieron el concepto de "capitalismo netárquico" —un régimen en el que plataformas controladas centralmente organizan interacciones de usuarios para acumular capital. Lo llamaron una "forma neofeudal del capitalismo cognitivo": los usuarios crean valor, mientras los dueños de las plataformas lo monetizan.
La obra "Tecnofeudalismo: Crítica de la economía digital" (2020) del economista Cédric Durand ha influido fuertemente en la comprensión moderna del término.
La teórica política Jodi Dean, en "La tumba del capital: Neofeudalismo y la nueva lucha de clases" (2025), desarrolla la idea de que el capitalismo está dando paso gradualmente a un nuevo sistema de poder y dependencia.
El tecnofeudalismo, entonces, no es la teoría de una sola persona, sino un concepto moldeado por años de debate entre filósofos y estudiosos de la sociedad digital. Varoufakis lo llevó a un público más amplio y atrajo la atención de los medios, actuando más como un divulgador que como un pionero.
### 3. ¿Qué son el capital nube y la renta de la nube?
El capital nube es una nueva forma de capital materializada en plataformas digitales, algoritmos y conjuntos de datos. No solo extrae beneficios de la actividad del usuario, sino que también moldea preferencias al dirigir la atención y el comportamiento a través de motores de búsqueda, sistemas de recomendación y otros servicios. Wark llamaría a esto control sobre el "vector", mientras que Varoufakis lo describe como poseer los "medios de modificación de la conducta".
Varoufakis ve una diferencia fundamental con el capital tradicional. Las máquinas de fábrica o los equipos agrícolas se utilizan para producir bienes. El capital nube no produce nada directamente: crea y controla el entorno digital donde la gente comercia, socializa y trabaja, y los dueños de las plataformas obtienen ingresos de su control sobre ese entorno y el acceso a él.
Estos ingresos se llaman renta de la nube. Por ejemplo, un desarrollador distribuye una aplicación a través de la App Store, y el dueño de la tienda se queda con una parte de las ventas y las compras dentro de la aplicación. Desde la perspectiva del tecnofeudalismo, la fuente de estos ingresos no es la creación del producto en sí, sino el control sobre la infraestructura digital a través de la cual fluyen los datos y los pagos.
### 4. ¿Quiénes son los capitalistas vasallos, los proletarios de la nube y los siervos?
Varoufakis divide a los participantes en la economía tecnofeudal en cuatro grupos:
- **Propietarios del capital nube**: los dueños de las plataformas digitales y los sistemas algorítmicos. Controlan la infraestructura donde ocurren las compras, búsquedas, comunicaciones y el entretenimiento, y extraen renta de ella.
- **Capitalistas vasallos**: empresas que producen bienes y servicios reales pero dependen de las plataformas. Un fabricante de bicicletas eléctricas en Alibaba o un vendedor en Amazon entrega parte de su beneficio al dueño de la plataforma y termina subordinado, aunque formalmente siga siendo capitalista.
- **Proletarios de la nube**: repartidores, conductores de aplicaciones de movilidad, personal de almacenes y otros trabajadores cuyo trabajo es organizado por algoritmos. Se les paga por turno o tarea, pero no poseen la plataforma ni establecen las condiciones laborales.
- **Siervos de la nube**: los usuarios comunes. Cada publicación, "me gusta", comentario o consulta de búsqueda se convierte en datos y contenido que el servicio monetiza. A diferencia de los empleados, los siervos de la nube normalmente no reciben pago por ello.
"Cada vez que subes un video a TikTok, Facebook o Instagram, aumentas el valor de esas plataformas. Hacemos esto con nuestro trabajo, nuestra actividad y simplemente nuestra presencia. Así que no somos solo siervos. Somos siervos de la nube que crean capital. Y nada como esto ha existido nunca en la historia", dijo Varoufakis en una entrevista con WIRED.
### 5. ¿Realmente no es capitalismo?
No todos están de acuerdo con la afirmación de Varoufakis de que el capitalismo ha dado paso a un nuevo sistema. Los críticos reconocen que las plataformas digitales han cambiado radicalmente la economía, pero dicen que eso no implica necesariamente un giro hacia el feudalismo.
Una de las críticas más detalladas proviene del tecnólogo Evgeny Morozov. En su ensayo "Crítica de la razón tecnofeudal" y en una entrevista con Jacobin, argumenta que los defensores del concepto confunden características del capitalismo contemporáneo con señales de un orden fundamentalmente nuevo.
Cuando las corporaciones controlan plataformas, imponen tarifas, gestionan los datos de los usuarios y dictan las reglas del mercado, es tentador concluir: "Esto ya no es capitalismo".
Morozov califica esa conclusión de prematura. El capitalismo, señala, nunca se redujo a la libre competencia y la innovación. Las grandes empresas siempre han buscado consolidar su poder, acaparar recursos clave y utilizar su posición para obtener ganancias adicionales. Plataformas como Google, Amazon o Meta hacen esto de nuevas maneras, pero la lógica subyacente sigue siendo la misma.
Los gigantes tecnológicos continúan invirtiendo: construyen centros de datos, expanden la infraestructura digital, desarrollan nuevos productos, invierten miles de millones de dólares en investigación y contratan a cientos de miles de empleados. Para Morozov, esto es importante porque estas corporaciones no solo cobran rentas de plataforma; crecen y compiten entre sí.
Por lo tanto, sugiere ver la economía de plataformas no como un orden postcapitalista o feudal, sino como una forma de capitalismo contemporáneo. En su opinión, las plataformas digitales han amplificado las tendencias de larga data del sistema capitalista —concentración del poder, monopolización del mercado y extracción de rentas— sin crear una forma fundamentalmente nueva de organizar la economía.
### 6. ¿Qué dice Varoufakis sobre Bitcoin?
Varoufakis dedica un capítulo aparte a los activos digitales: "Las falsas promesas de las criptomonedas". Comienza con un paralelo histórico. En "Utopía", Tomás Moro reflexionó sobre cómo liberar a la sociedad de los vicios feudales. "La ciudad del sol" de Tommaso Campanella argumentaba que el poder debería pertenecer a los artesanos en lugar de a las élites parasitarias. El economista ve a los criptoentusiastas como herederos de esta búsqueda de un orden social más justo.
"[Su] fe en el poder de las criptotecnologías es tanto una reacción al tecnofeudalismo como la Utopía original lo fue al feudalismo", escribe Varoufakis.
Dice que, después de la crisis financiera de 2008, Bitcoin inspiró a una amplia gama de personas, pero con el tiempo prevaleció la "facción libertaria del movimiento cripto".
"Para ellos, el enemigo número uno siempre fueron los bancos centrales, a los que retrataban como una especie de Iglesia Católica que insistía en mediar entre las personas y sus sagradas ganancias, mientras se presentaban a sí mismos como modernos Martín Lutero, proclamando una Reforma Protestante. Así, un movimiento cripto que inicialmente atrajo tanto a anarquistas como a socialistas se convirtió en un mercado de divisas extremadamente volátil donde cualquiera lo suficientemente hábil en la nueva tecnología blockchain acuñaba sus propias 'monedas', tratando de aumentar su valor en dólares antes de retirar su efectivo. Su desprecio ideológico por el dinero fiduciario, o creado por el estado, resultó ser un engaño para emitir su propio dinero fiduciario. Para cuando un bitcoin se negociaba por encima de los veinte mil dólares en 2017, el aura emancipadora inicial de la criptomoneda se había evaporado", dice el libro.
En opinión de Varoufakis, los principales beneficiarios de la tecnología se convirtieron en las mismas instituciones a las que inicialmente se oponía. Señala ejemplos como las plataformas blockchain de JPMorgan y Microsoft, y las soluciones de Goldman Sachs, Mastercard y Visa.
"En lugar de guiarnos gradualmente hacia la utopía, la criptomoneda se ha convertido en otro instrumento de las finanzas en la nube y en un motor de la acumulación de capital en la nube", concluye.
Varoufakis califica a blockchain como una respuesta brillante a una pregunta "que todavía no hemos formulado". Pero si la pregunta es cómo arreglar el capitalismo o derrocar el tecnofeudalismo, argumenta, no es la herramienta para ello.
"Esto no significa que las criptotecnologías nunca resulten útiles para los progresistas. Si y cuando logremos socializar el capital nube y democratizar nuestra economía, las tecnologías blockchain serán útiles", admite."
(forklog, 12/06/26, traducción Deep Seek, enlaces en el original)
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