“El terrorismo no sólo destruye los bienes o a las personas víctimas de los atentados, sino también a quienes lo practican. Todos ellos, terroristas y víctimas, son vidas afectadas, truncadas y familias desgraciadas. Pero también daña a las causas que dice defender: el terrorismo es un parásito que destruye la causa que alega.
Cuando la sociedad da una respuesta a un problema, cuando se genera una movilización social, si interviene el terrorismo en nombre de esa causa, la desprestigia y, finalmente, la suplanta. Cualquier causa le vale para parasitar, se trate de una aspiración ecológica, laboral o de una reivindicación nacional.
Finalmente, el terrorismo devora la causa y sólo queda él mismo como problema. Como sucede con el terrorismo vasco: ETA es el problema en sí mismo, no la cuestión nacional vasca. Ahora que esta organización terrorista da vueltas sobre sí misma sin saber cómo salir de su laberinto para desaparecer de forma definitiva, es triste que entre nosotros haya personas que envidien esa desgracia. Hay que decirlo.” (SUSO DE TORO: Terrorismo, no. El País, ed. Galicia, Galicia, 23/12/2007, pp. 4)
No hay comentarios:
Publicar un comentario