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1/9/26

La política es la acción en la sociedad (polis) con vistas a un objetivo que concierne a toda la sociedad... hacer política significa proponer una forma de acción colectiva, que puede ir desde una revuelta hasta un partido o un Estado... La política tiene que ver con la persuasión. Si no hay política, solo existen relaciones de poder... es indispensable para que pueda existir la política que exista una sociedad, una polis o un pueblo. Y es en este punto donde la «revolución neoliberal» ha causado daños antropológicos irreparables... se ha alimentado una fragmentación horizontal de la sociedad, cultivada de forma consciente y sistemática. Se ha hecho creer a los jóvenes que debían enfadarse con los mayores, a quienes se había privilegiado, y a los mayores que los jóvenes eran unos holgazanes... Se ha alimentado un discurso de odio continuo y, a continuación, se ha advertido contra la horrible propagación de los discursos de odio... las mujeres contra los hombres, los homosexuales contra los heterosexuales, etc., todo ello en un crescendo fomentado a diario por los medios de comunicación durante décadas... Incluso la «lucha de clases» ha sufrido una grave metamorfosis... se entendía como una denuncia estructural de los mecanismos del poder económico. Sin embargo, se ha transformado en una envidia social genérica: «Nadie sabe lo duro que es mi trabajo; para él o ella, en cambio, todo es fácil»... este proceso se ha convertido en «autoafirmación individualista»... Si el mundo no acepta mis fantasías momentáneas sobre mí mismo, es el mundo el que está equivocado. Cualquier película estadounidense le explica que «puede ser lo que quiera ser» (lo cual, técnicamente, es una patología psiquiátrica). Un rechazo subjetivista del «principio de realidad» en favor de un «principio de placer» que debe materializarse en actos de compraventa en el mercado... yo mismo debería ser algo muy distinto, debería ser lo que sueño con ser; mientras que el mundo cínico y tramposo me lo impide... Obviamente, en un contexto así, cualquier acción auténticamente colectiva, cualquier política en el sentido auténtico, es como intentar remontar una cascada a nado... Nos han jodido bien jodidos (Andrea Zhok)

"Hay muchas cosas a las que se puede llamar «problema de la política», pero hay una que es más radical y originaria que todas las demás.

La política es, en su sentido etimológico y más auténtico, la acción en la sociedad (polis) con vistas a un objetivo que concierne a toda la sociedad.

Hacer política, en cualquier sentido auténtico, significa proponer una forma de acción colectiva, que puede ir desde las formas levemente coordinadas de una revuelta hasta las altamente coordinadas de un partido o de un Estado.

La política tiene que ver con la persuasión.

Si no hay política, solo existen relaciones de poder.

Pero el requisito indispensable para que pueda existir la política es que exista una sociedad, una polis o un pueblo. Y es en este punto donde la «revolución neoliberal», iniciada a finales de la década de los 70 del siglo XX, ha causado daños antropológicos irreparables.

Este proceso consta de dos fases: una destructiva y otra constructiva.

En el plano destructivo, se ha alimentado una fragmentación horizontal de la sociedad, cultivada de forma consciente y sistemática. Se ha hecho creer a los jóvenes que debían enfadarse con los mayores, a quienes se había privilegiado, y a los mayores que los jóvenes eran unos holgazanes. Se ha hecho creer que los trabajadores del sector público eran unos vagos y que los autónomos eran evasores fiscales. Se ha alimentado un discurso de odio continuo y, a continuación, se ha advertido contra la horrible propagación de los discursos de odio: racismo y autoracismo, desde los ataques a los «hombres blancos mayores» hasta los «incels», las mujeres contra los hombres, los homosexuales contra los heterosexuales, etc., todo ello en un crescendo fomentado a diario por los medios de comunicación durante décadas.

Incluso la «lucha de clases» ha sufrido una grave metamorfosis. Quienes la mencionaron por primera vez la entendían como una denuncia estructural de los mecanismos del poder económico. Sin embargo, se ha transformado en una envidia social genérica, en su mayor parte horizontal e individual: «Nadie sabe lo duro que es mi trabajo; para él o ella, en cambio, todo es fácil».

En el plano afirmativo, este proceso se ha convertido en «autoafirmación individualista», en la que la forma en que cada uno se siente y se percibe debía considerarse como el único fundamento de lo que cada uno es. Esta especie de delirio idealista en el que «tal y como me imagino, así soy» se ha convertido en sentido común. Si el mundo no acepta mis fantasías momentáneas sobre mí mismo, es el mundo el que está equivocado. Cualquier película estadounidense le explica que «puede ser lo que quiera ser» (lo cual, técnicamente, es una patología psiquiátrica). Un rechazo subjetivista del «principio de realidad» en favor de un «principio de placer» que debe materializarse en actos de compraventa en el mercado.

El resultado de todo ello es hoy evidente. Se percibe de forma especialmente aguda en las redes sociales, donde reina sin oposición precisamente la mezquindad, la frustración enconada, lo que los alemanes denominan «Schadenfreude»: el placer secreto (aunque no tanto) por las desgracias ajenas, el impulso de decir «se lo tiene merecido», «así aprenderá».

Ninguna época ha hablado tanto de «empatía» como para poder acusar a todos los demás de carecer de ella.

Cualquier otra persona tiene la grave culpa de no ser yo. Pero yo mismo debería ser algo muy distinto, debería ser lo que sueño con ser; mientras que el mundo cínico y tramposo me lo impide.

Obviamente, en un contexto así, cualquier acción auténticamente colectiva, cualquier política en el sentido auténtico, es como intentar remontar una cascada a nado.

Nos han jodido bien jodidos." 

(Andrea Zhok, blog, 31/08/26,  traducción Salvador L. Arnal) 

3/2/23

El concepto de “muertes por desesperación” ayuda a explicar la frecuencia acelerada de tiroteos masivos en Estados Unidos... 50 años de tiroteos masivos arrojan una conclusión: hay un problema social que debemos resolver... Estos son detalles condensados de los perfiles de los presuntos autores o autores condenados de más de 150 tiroteos masivos

 "Fue acusado de amenazar de muerte a su compañero de apartamento. Al menos siete muertos y un herido en Half Moon Bay, California, el 23 de enero de 2023

Creía que su familia había intentado envenenarlo. Al menos 11 muertos y nueve heridos en Monterey Park, California, el 21 de enero de 2023

Pensaba que sus compañeros de trabajo conspiraban en su contra. Seis muertos y seis heridos en Chesapeake, Virginia, el 22 de noviembre de 2022

Estos son detalles condensados de los perfiles de los presuntos autores o autores condenados de más de 150 tiroteos masivos en Estados Unidos.

Elle había estado coleccionando armas y blindaje en el sótano. Cinco muertos y 19 heridos en Colorado Springs el 19 de noviembre de 2022

Sus padres dijeron que no hubo ninguna señal. Cinco muertos y dos heridos en Raleigh, Carolina del Norte, el 13 de octubre de 2022

Uno de sus únicos amigos murió de una sobredosis de heroína. Siete muertos y 46 heridos en Highland Park, Illinois, el 4 de julio de 2022

Sufría fuertes dolores de espalda. Quatro muertos en Tulsa, Oklahoma, el 1 de junio de 2022

Estaba obsesionado con los tiroteos en escuelas. 21 muertos y 17 heridos en Uvalde, Texas, el 24 de mayo de 2022

Abandonó la universidad y les mintió a sus padres sobre ello. 10 muertos y tres heridos en Búfalo, Nueva York, el 14 de mayo de 2022

Publicó libros detallando fantasías de asesinatos masivos. Cinco muertos y dos heridos en Denver el 27 de diciembre de 2021

Los perfiles se basan en informes periodísticos, documentos públicos y nuestras conversaciones con amigos, colegas, trabajadores sociales y profesores de los autores de los tiroteos en masa.

Torturaba animales. Quatro muertos y siete heridos en Oxford, Míchigan, el 30 de noviembre de 2021

Tenía fuertes cambios de humor y problemas con el alcohol. Nueve muertos y un herido en San José, California, el 26 de mayo de 2021

 Planeaba amenazar a un policía para provocar que lo mataran. Ocho muertos y siete heridos en Indianápolis el 15 de abril de 2021

Se sabía de su paranoia y mal genio. 10 muertos y un herido en Boulder, Colorado, el 22 de marzo de 2021

Creía que se estaba apartando de su fe. Ocho muertos y un herido en Atlanta el 16 de marzo de 2021

Publicó una serie de videos perturbadores en Facebook. Cinco muertos y tres heridos en Chicago y Evanston, Illinois, el 9 de enero de 2021

Se había estado aislando de sus amigos de internet. Quatro muertos y tres heridos en Springfield, Misuri, el 15 de marzo de 2020

Estos acontecimientos se han vuelto más frecuentes y letales con el paso del tiempo. Una tercera parte de todos los tiroteos masivos de nuestro estudio se produjeron en la última década.

Le dijo a su vecino que lo seguían espías. Cinco muertos en Milwaukee el 26 de febrero de 2020

Creía que los judíos eran impostores satánicos. Quatro muertos y tres heridos en Jersey City, Nueva Jersey, el 10 de diciembre de 2019

Dejó de trabajar y fue desalojada de su condominio. Quatro muertos y tres heridos en Jersey City, Nueva Jersey, el 10 de diciembre de 2019

Amenazó a su vecino con una pistola. Siete muertos y 23 heridos en Midland-Odessa, Texas, el 31 de agosto de 2019

Tenía pensamientos suicidas. Nueve muertos y 27 heridos en Dayton, Ohio, el 4 de agosto de 2019

Dejó de comunicarse con su madre y su exesposa. 12 muertos y quatro heridos en Virginia Beach el 31 de mayo de 2019

Lo habían encontrado culpable de violencia doméstica. Cinco muertos y siete heridos en Aurora, Illinois, el 15 de febrero de 2019

Había expresado pensamientos violentos. Cinco muertos en Sebring, Florida, el 23 de enero de 2019

No es ninguna coincidencia. Los asesinatos en masa no son solo actos de violencia al azar, sino más bien un síntoma de un problema social más profundo: el continuo aumento de las “muertes por desesperación”.

Discutía a gritos con su madre y hacía agujeros en las paredes a patadas. 12 muertos y 21 heridos en Thousand Oaks, California, el 7 de noviembre de 2018

Estaba enfrascado en una retórica antisemita en internet. 11 muertos y seis heridos en Pittsburgh el 27 de octubre de 2018

Creía que su exesposa lo había engañado. Cinco muertos en Bakersfield, California, el 12 de septiembre de 2018

Se declaró culpable de acosar a una excompañera de clase. Cinco muertos y tres heridos en Annapolis, Maryland, el 28 de junio de 2018

Padecía esquizofrenia paranoide. Quatro muertos y quatro heridos en Antioch, Tennessee, el 22 de abril de 2018

Les dijo a sus amigos que personas lo perseguían. Quatro muertos en Detroit el 26 de febrero de 2018

Su madre había muerto y estaba acumulando armas. 17 muertos y 17 heridos en Parkland, Florida, el 14 de febrero de 2018

Sintió celos cuando su exnovia empezó a salir con otra persona. Quatro muertos y un herido en Melcroft, Saltlick Township, Pensilvania, el 28 de enero de 2018

Este término se ha utilizado para explicar las tasas de mortalidad en aumento entre hombres blancos y predominantemente de mediana edad causadas por suicidio, sobredosis de drogas y abuso de alcohol.

Lo habían arrestado por apuñalar a un vecino. Cinco muertos y 18 heridos en Rancho Tehama Reserve, California, el 14 de noviembre de 2017

Se deprimió y tenía mal humor. 25 muertos y 20 heridos en Sutherland Springs, Texas, el 5 de noviembre de 2017

Perdió una cantidad significativa de dinero apostando. 60 muertos y 867 heridos en Las Vegas el 1 de octubre de 2017

Estaba en quiebra y se culpaba a sí mismo por haber sido despedido de su trabajo. Cinco muertos en Orlando, Florida, el 5 de junio de 2017

Estaba muy enojado por tener que pagar pensión alimenticia de sus hijos. Quatro muertos en Rothschild, Wisconsin, el 22 de marzo de 2017

Le dijo al FBI que alguien le controlaba la mente. Cinco muertos y 43 heridos en Fort Lauderdale, Florida, el 6 de enero de 2017

Siempre había sido iracundo, era volátil y violento. Cinco muertos en Burlington, Washington, el 23 de septiembre de 2016

Pensaba que los agentes de policía blancos estaban perpetrando un genocidio. Cinco muertos y 11 heridos en Dallas el 7 de julio de 2016

Pensamos que el concepto de “muertes por desesperación” también ayuda a explicar la frecuencia acelerada de tiroteos masivos en este país.

 Salió de casa con una bolsa de armas. 49 muertos y 53 heridos en Orlando, Florida, el 12 de junio de 2016

Había estado deprimido. Seis muertos y dos heridos en Kalamazoo, Míchigan, el 20 de febrero de 2016

Los vecinos dijeron que a menudo estaba de mal humor y bebía hasta quedar inconsciente. Seis muertos en Tennessee Colony, Texas, el 14 de noviembre de 2015

Era retraído, callado y no tenía amigos. Nueve muertos y ocho heridos en Roseburg, Oregón, el 1 de octubre de 2015

Estaba deprimido, con tendencias suicidas y estaba molesto porque lo habían multado por conducir ebrio. Cinco muertos y dos heridos en Chattanooga, Tennessee, el 16 de julio de 2015

Se emborrachó y alardeó sobre planes para iniciar una guerra racial. Nueve muertos y un herido en Charleston, Carolina del Sur, el 17 de junio de 2015

Le mandó a su novia mensajes de texto suicidas. Quatro muertos y tres heridos en Marysville, Washington, el 24 de octubre de 2014

Casi todos los homicidas de los que hicimos un perfil eran hombres.

Creía que las mujeres conspiraban para hacerle la vida miserable. Seis muertos y 14 heridos en Isla Vista, California, el 23 de mayo de 2014

La estaban investigando por malversación de fondos. Quatro muertos y dos heridos en Alturas, California, el 20 de febrero de 2014

Escuchaba voces imaginarias y pensaba que lo seguían. 12 muertos y ocho heridos en Washington el 16 de septiembre de 2013

Envió correos electrónicos abusivos a excompañeros de trabajo. Seis muertos en Hialeah, Florida, el 26 de julio de 2013

Les dijo a amigos que quería herir a otras personas. Cinco muertos y tres heridos en Santa Mónica, California, el 7 de junio de 2013

Tenía problemas de ira y le disparó a su exnovia con una pistola de aire comprimido. Quatro muertos en Federal Way, Washington, el 21 de abril de 2013

Perdió el contacto con su familia y se negó a hablar con un antiguo jefe. Quatro muertos y dos heridos en Herkimer, Nueva York, el 13 de marzo de 2013

Se obsesionó con los asesinos en masa y dejó de comer. 27 muertos y un herido en Sandy Hook, Connecticut, el 14 de diciembre de 2012

Muchos estaban socialmente aislados de sus familias o de sus comunidades y tenían una sensación de alienación.

Estaba deprimido y pensaba que había personas que lo seguían. Seis muertos y dos heridos en Mineápolis el 27 de septiembre de 2012

Dijo que pensaba en matar gente. 12 muertos y 70 heridos en Aurora, Colorado, el 20 de julio de 2012

Le dijo a la gente que era miembro de un escuadrón de la muerte de la CIA. Cinco muertos y un herido en Seattle el 30 de mayo de 2012

Abandonó los estudios y estaba enojado por tener que pagar la colegiatura. Siete muertos y tres heridos en Oakland, California, el 2 de abril de 2012

Se estaba divorciando y amenazó con matar a su esposa. Ocho muertos y un herido en Seal Beach, California, el 12 de octubre de 2011

Le dijo a un sacerdote que temía que los demonios lo estuvieran buscando. Quatro muertos y siete heridos en Carson City, Nevada, el 6 de septiembre de 2011

Les quitó las pilas a todos los relojes de su casa. Siete muertos y un herido en Akron, Ohio, el 7 de agosto de 2011

Muchos de estos hombres sentían que su identidad estaba amenazada.

Era errático y asustaba a sus maestros y compañeros de escuela. Seis muertos y 13 heridos en Tucson, Arizona, el 8 de enero de 2011

Era cada vez más hostil con sus vecinos. Cinco muertos en Jackson, Kentucky, el 11 de septiembre de 2010

Fue obligado a renunciar a su trabajo. Ocho muertos y dos heridos en Manchester, Connecticut, el 3 de agosto de 2010

Estaba afligido porque su esposa lo había abandonado. Quatro muertos y tres heridos en Hialeah, Florida, el 6 de junio de 2010

Creía que podía volar y que salvaría el mundo. Quatro muertos en Parkland, Washington, el 29 de noviembre de 2009

Luchaba por conciliar su religión y sus deberes militares. 13 muertos y 32 heridos en Fort Hood, Texas, el 5 de noviembre de 2009

Pensó que era el objetivo de una conspiración policial. 13 muertos y quatro heridos en Binghamton, Nueva York, el 3 de abril de 2009

 En varias ocasiones, recurrieron a ideologías extremas para lidiar con sus fracasos y encontrar un sentido de propósito.

Amenazó a su esposa con un arma después de que lo dejó. Ocho muertos y tres heridos en Carthage, Carolina del Norte, el 29 de marzo de 2009

Tenía graves problemas de salud mental y estaba bajo supervisión. Seis muertos y quatro heridos en Alger, Washington, el 2 de septiembre de 2008

Golpeó a un compañero de trabajo y amenazó con matar a su supervisor. Cinco muertos y un herido en Henderson, Kentucky, el 25 de junio de 2008

Dejó de tomar su medicamento para la esquizofrenia paranoide. Quatro muertos en Santa María, California, el 18 de marzo de 2008

Perdió su trabajo y dejó de tomar sus antidepresivos. Cinco muertos y 21 heridos en Dekalb, Illinois, el 14 de febrero de 2008

Su lucha en contra del gobierno local lo consumió. Seis muertos y un herido en Kirkwood, Misuri, el 7 de febrero de 2008

Envió correo de odio y recientemente había perdido su trabajo. Quatro muertos y cinco heridos en Arvada, Colorado, el 9 de diciembre de 2007

La mayoría decide no pedir ayuda cuando enfrentan dificultades, como una ruptura amorosa o un despido laboral.

Desde pequeño había entrado y salido de hospitales psiquiátricos. Ocho muertos y cinco heridos en Omaha, Nebraska, el 5 de diciembre de 2007

Amenazó con suicidarse y acosó a varias compañeras de la escuela. 32 muertos y 26 heridos en Blacksburg, Virginia, el 16 de abril de 2007

Tuvo episodios de depresión tras la muerte de uno de sus hijos. Cinco muertos y cinco heridos en Paradise, Pensilvania, el 2 de octubre de 2006

Abusó de sus parejas sentimentales durante décadas. Cinco muertos y un herido en Baton Rouge, Luisiana, el 21 de mayo de 2006

No tenía muchos amigos ni un trabajo estable. Seis muertos y dos heridos en Seattle el 25 de marzo de 2006

Desarrolló psicosis y hablaba con personas imaginarias. Siete muertos en Goleta, California, el 30 de enero de 2006

Amenazó a sus vecinos con obscenidades y armas. Quatro muertos en Honey Grove, Texas, el 28 de agosto de 2005

Eligieron los tiroteos masivos como forma de hacerse de poder y atención, obligando a los demás a presenciar su dolor mientras intentaban acabar con sus vidas de una manera que solo ellos controlaban.

Se autolesionaba y publicaba historias violentas en internet. Nueve muertos y siete heridos en Red Lake, Minnesota, el 21 de marzo de 2005

Había estado notablemente deprimido y enfadado en la iglesia. Siete muertos y quatro heridos en Brookfield, Wisconsin, el 12 de marzo de 2005

Tenía esquizofrenia y hablaba sobre matar gente. Quatro muertos y dos heridos en Columbus, Ohio, el 8 de diciembre de 2004

Estaba exhausto, deprimido y con dos empleos. Seis muertos y dos heridos en Birchwood, Wisconsin, el 21 de noviembre de 2004

Se quedó sin trabajo y perdió su casa. Quatro muertos en Oldtown, Idaho, el 24 de octubre de 2003

Llamó a su anterior lugar de trabajo y dejó mensajes en estado de ebriedad. Seis muertos en Chicago el 27 de agosto de 2003

Tenía problemas de ira y amenazó con ejercer violencia contra las personas negras. Seis muertos y ocho heridos en Meridian, Misisipi, el 8 de julio de 2003

 Se trata de espectáculos públicos de violencia concebidos como actos finales.

Era inestable, estaba desempleado y en busca de trabajo. Quatro muertos y un herido en Huntsville, Alabama, el 25 de febrero de 2003

Hacía rabietas en el trabajo y confrontaba a sus colegas. Quatro muertos y cinco heridos en South Bend, Indiana, el 22 de marzo de 2002

Atacó el coche de su exnovia con un hacha. Cinco muertos y dos heridos en Sacramento el 8 de septiembre de 2001

A menudo pensaba que era el arcángel Miguel. Quatro muertos y tres heridos en Rifle, Colorado, el 3 de julio de 2001

Creía que su esposa tenía una aventura. Quatro muertos en Houston el 9 de enero de 2001

Se enteró de que el fisco empezaría a embargarle el sueldo. Siete muertos en Wakefield, Massachusetts, el 26 de diciembre de 2000

Creía que el FBI lo vigilaba. Cinco muertos y un herido en Pittsburgh el 28 de abril de 2000

Ya sea autoinfligido, a manos de agentes de policía o tras una vida en prisión, un tiroteo masivo es una forma de suicidio.

Estaba paranoico y pensaba que sus compañeros saboteaban su trabajo. Siete muertos en Honolulu el 2 de noviembre de 1999

Empezó a tomar los medicamentos controlados de su padre. Siete muertos y siete heridos en Fort Worth el 15 de septiembre de 1999

Mató al gato de su hija porque estaba enojado. 12 muertos y 13 heridos en Atlanta el 29 de julio de 1999

Fue despedido por faltar al trabajo. Quatro muertos y un herido en Las Vegas el 3 de junio de 1999

Entregó trabajos escolares con imágenes violentas. 13 muertos y 23 heridos en Littleton, Colorado, el 20 de abril de 1999

Creó un sitio web en el que amenazaba a un compañero de clase. 13 muertos y 23 heridos en Littleton, Colorado, el 20 de abril de 1999

Su esposa lo abandonó e intentó suicidarse en tres ocasiones. Quatro muertos y quatro heridos en Gonzales, Luisiana, el 10 de marzo de 1999

Esto es algo que diferencia a los tiroteos masivos de otros delitos y es la razón por la que las medidas preventivas tradicionales, como el aumento de la seguridad armada o las condenas penales severas, harán poco por detenerlos.

Trató de comprar un arma robada en la escuela. Quatro muertos y 25 heridos en Springfield, Oregón, el 20 de mayo de 1998

A menudo, se metía en problemas en la escuela por problemas de conducta. Cinco muertos y 10 heridos en Jonesboro, Arkansas, el 24 de marzo de 1998

Estaba molesto porque no lo consideraron para un ascenso. Quatro muertos en Rocky Hill, Connecticut, el 6 de marzo de 1998

Consideraba que había sido despedido injustamente. Quatro muertos y tres heridos en Orange, California, el 18 de diciembre de 1997

Estaba molesto porque lo obligaron a salir de su negocio. Quatro muertos en Bartow, Florida, el 3 de diciembre de 1997

Creía que lo habían despedido por racismo. Quatro muertos y tres heridos en Aiken, Carolina del Sur, el 15 de septiembre de 1997

Culpaba a funcionarios municipales de que su esposa muriera de cáncer. Quatro muertos y quatro heridos en Colebrook, Nuevo Hampshire, el 19 de agosto de 1997

Los autores de tiroteos masivos no son las víctimas. Pero para prevenir futuras tragedias debemos tratar las patologías subyacentes que alimentan su desesperación.

Se quedó sin trabajo y se descompuso su calentador de agua. Cinco muertos y un herido en Fort Lauderdale, Florida, el 9 de febrero de 1996

Tenía esquizofrenia y dejó de tomar sus medicamentos. Cinco muertos y tres heridos en Bronx, Nueva York, el 19 de diciembre de 1995

Estaba molesto por una evaluación de desempeño en el trabajo. Quatro muertos en Los Ángeles el 19 de julio de 1995

Fue dado de baja de la Fuerza Aérea. Quatro muertos y 23 heridos en Fairchild Air Force Base, Washington, el 20 de junio de 1994

Dejó de comer y dormir y empezó a robar. Quatro muertos y un herido en Aurora, Colorado, el 14 de diciembre de 1993

Estaba obsesionado con el racismo y creía que era la causa de todos sus fracasos. Seis muertos y 19 heridos en Garden City Park, Nueva York, el 7 de diciembre de 1993

Batalló durante años para conseguir un trabajo y se aisló. Quatro muertos y cinco heridos en Oxnard, California, el 2 de diciembre de 1993

Los tiroteos masivos no deben seguir considerándose episodios “inexplicables” de una violencia “impensable”.

Entró en depresión al enterarse de que tenía que operarse de la rodilla. Quatro muertos y dos heridos en El Cajón, California, el 14 de octubre de 1993

En una fiesta, le dijo a niños que dispararan y mataran a personas negras. Quatro muertos y siete heridos en Fayetteville, Carolina del Norte, el 6 de agosto de 1993

Estaba en quiebra y le iban a embargar su propiedad. Ocho muertos y seis heridos en San Francisco el 1 de julio de 1993

Lo desalojaron y su esposa e hija lo dejaron. Seis muertos y un herido en Paso Robles, California, el 8 de noviembre de 1992

Le descontaron su sueldo por la pensión alimenticia. Quatro muertos en Watkins Glen, Nueva York, el 15 de octubre de 1992

Comenzó a escuchar voces y a hablar sobre cometer actos violentos. Quatro muertos y 10 heridos en Olivehurst, California, el 1 de mayo de 1992

Estaba alterado por una ruptura reciente. Quatro muertos en Phoenix el 15 de marzo de 1992

Nuestras comunidades y gobiernos necesitan encontrar formas de reducir el aislamiento social de manera más extensa y mejorar el acceso al cuidado de la salud mental y el tratamiento para el consumo de sustancias.

Lo despidieron de su trabajo en la oficina postal. Quatro muertos y seis heridos en Royal Oak, Míchigan, el 14 de noviembre de 1991

Lo dieron de baja de un programa psiquiátrico por golpear a un enfermero. Quatro muertos en Harrodsburg, Kentucky, el 9 de noviembre de 1991

Se sintió engañado porque otro estudiante ganó un premio escolar. Cinco muertos y un herido en Iowa City el 1 de noviembre de 1991

Envió una carta en la que decía que las mujeres de su comunidad eran víboras. 23 muertos y 22 heridos en Killeen, Texas, el 16 de octubre de 1991

Su esposa obtuvo una orden de restricción y le embargaron el auto. 11 muertos y seis heridos en Jacksonville, Florida, el 18 de junio de 1990

Se quedó sin trabajo y se hizo solitario e irascible. Nueve muertos y 12 heridos en Louisville, Kentucky, el 14 de septiembre de 1989

Tenía un problema de adicción a las drogas y el alcohol y había sido detenido con frecuencia. Cinco muertos y 30 heridos en Stockton, California, el 17 de enero de 1989

Aumentar la inversión en prevención del suicidio, intervención en crisis y sistemas de denuncia de amenazas violentas ayudará a evitar que personas desesperadas se conviertan en atacantes de tiroteos masivos.

Tenía síndrome de estrés postraumático por haber combatido en Vietnam. Quatro muertos y dos heridos en Chicago el 22 de septiembre de 1988

Estaba angustiado después de que su mujer lo abandonó cuando estaba embarazada. Quatro muertos y cinco heridos en Winston-Salem, Carolina del Norte, el 17 de julio de 1988

Acosó durante años a una compañera de trabajo y fue despedido. Siete muertos y quatro heridos en Sunnyvale, California, el 16 de febrero de 1988

Amenazó a los niños del barrio con su arma. Seis muertos y 14 heridos en Palm Bay, Florida, el 23 de abril de 1987

Sentía que estaba siendo maltratado en el trabajo. 14 muertos y seis heridos en Edmond, Oklahoma, el 20 de agosto de 1986

Había estado bajo presión en el trabajo y estaba preocupado por los despidos. Quatro muertos y dos heridos en South Connellsville, Pensilvania, el 16 de marzo de 1985

Le prohibieron la entrada en un bar. Cinco muertos y un herido en Hot Springs National Park, Arkansas, el 24 de julio de 1984

Estas medidas deben tomarse no en lugar de, sino además de, la aprobación de leyes de seguridad de las armas respaldadas de manera generalizada, las cuales incluyen la comprobación de antecedentes, periodos de espera más largos, requisitos de almacenamiento de armas más seguros y leyes de focos rojos.

Fue despedido y había buscado ayuda en una clínica de salud mental. 21 muertos y 19 heridos en San Ysidro, California, el 18 de julio de 1984

Estaba molesto porque su esposa lo había dejado. Seis muertos en College Station, Texas, el 11 de octubre de 1983

Despotricó en su salón y fue suspendido de la docencia. Ocho muertos y tres heridos en Miami el 20 de agosto de 1982

Tenía un conflicto salarial con sus empleadores. Seis muertos y quatro heridos en Grand Prairie, Texas, el 9 de agosto de 1982

Se recluyó y evitó toda interacción social. Quatro muertos y un herido en Coraopolis, Pensilvania, el 21 de julio de 1980

Comenzó a acumular comida y a prepararse para el fin del mundo. Cinco muertos y 11 heridos en Daingerfield, Texas, el 22 de junio de 1980

Pensó que sus familiares y sus compañeros de trabajo intentaban envenenarlo. Quatro muertos en Warwick, Rhode Island, el 17 de junio de 1978

En cambio, hemos permitido que los tiroteos masivos se normalicen en la cultura estadounidense y pedimos a nuestros hijos que participen en simulacros de tirador activo y pasen por detectores de metal al llegar a la escuela.

Fue dado de baja de los Marines y estaba en periodo de prueba. Seis muertos en Hackettstown, Nueva Jersey, el 26 de agosto de 1977

Su esposa lo dejó y había intentado suicidarse. Seis muertos y dos heridos en Klamath Falls, Oregón, el 23 de julio de 1977

Alucinaba y tenía ataques de ira. Siete muertos y dos heridos en Fullerton, California, el 12 de julio de 1976

Renunció a su trabajo abruptamente y planeó su suicidio. Cinco muertos y un herido en Smith River, California, el 2 de marzo de 1975

Denunció al cristianismo y comenzó a vagar de un lugar a otro. Siete muertos y ocho heridos en Nueva Orleans el 7 de enero de 1973

Dijo que prefería morir que regresar a prisión. Quatro muertos y cinco heridos en Raleigh, Carolina del Norte, el 29 de mayo de 1972

Creía que “el hombre” iba tras él. Quatro muertos y 17 heridos en Harrisburg, Pensilvania, el 5 de abril de 1969

Decimos “nunca más” y, a pesar de ello, pasaron menos de 48 horas entre los tiroteos de Monterey Park y Half Moon Bay, California. El “nunca más” sigue ocurriendo porque los perpetradores de tiroteos en masa no son monstruos que aparecen de la nada.

Solo comía comida enlatada porque temía intoxicarse. Seis muertos y seis heridos en Lock Haven, Pensilvania, el 23 de octubre de 1967

Se obsesionó con homicidas famosos. Cinco muertos y dos heridos en Mesa, Arizona, el 12 de noviembre de 1966

Padecía cambios de humor y periodos de hostilidad abrumadora. 15 muertos y 31 heridos en Austin el 1 de agosto de 1966

Los autores de tiroteos en masa viven entre nosotros. Son parte de nuestra comunidad. En su mayoría, son hombres y jóvenes que conocemos. Y podemos detenerlos antes de que jalen el gatillo."

( Jillian Peterson es profesora de criminología en la Universidad de Hamline. James Densley es profesor de justicia penal en la Universidad Estatal Metro. Juntos dirigen el Violence Project. The New York Times)

19/2/19

“Para ser feliz hay que conocerse, estar atento al presente y ser útil a los demás”. Dos de esas premisas no las cumple casi nadie: conocerse a sí mismo y darse a los demás… y la galería de placeres, el tararear y el silbar…

"Ni triste ni alegre, pero sí intenso se ve al antropólogo Marc Augé (Poitiers, 1935), atributo con el que él mismo define la chanson, cuyo tarareo reivindica como uno de los gestos cotidianos (como levantarse de la cama de un hospital y poder ya ir al bar de abajo y, en unos días, a casa; tomar un café o un plato de pasta con los amigos, el retorno a una novela o a una película para recuperar el impacto que nos provocó…) que nos proporcionan “alegrías pese a todo”. 

Y ese todo son muchos males que atenazan a una sociedad en la que en 1992 él cartografió la existencia de Los no lugares (aeropuertos, hipermercados en extrarradios, outlets gigantescos…), donde las relaciones interpersonales, cruciales para nuestra identidad individual y colectiva, son nulas. 

Consciente quien fuera director de l’École des Hautes Études en Sciences Sociales de París (1985-1995) y de diversas investigaciones en el Centre National de Recherche Scientifique (CNRS) de Paris de que “la gran felicidad es difícil de alcanzar”, por eso propone Las pequeñas alegrías (Ático de los Libros).

Pregunta. “Para ser feliz hay que conocerse, estar atento al presente y ser útil a los demás”, asegura. Pero en estos tiempos egocéntricos, dos de esas premisas no las cumple casi nadie: conocerse a sí mismo y darse a los demás…

Respuesta. Por eso mi propuesta es modesta; ir ni que sea al bar de debajo de casa es una oportunidad de estar con los otros, puede parecer superficial, pero en cualquier caso es real; todas las propuestas de mi libro están vinculadas al movimiento, al ir hacia otras personas; en esos pequeños momentos nos sentimos existir, con los cinco sentidos; pero hay que saber darse cuenta.

P. Toda su obra, y en este libro también, destaca la importancia de las relaciones sociales, de que nos hacemos y cobramos sentido cuando nos relacionamos con los otros, pero encuestas en EEUU detectan ya que los jóvenes prefieren interactuar en la redes sociales que quedar físicamente. ¿Tenemos miedo a tratarnos cara a cara?

R. Es el gran mal de la redes, que están trastocando la naturaleza misma de la relación humana, alteran espacio y tiempo: puedes contactar con alguien en cualquier lugar y circunstancia, cuando relacionarse con el otro necesita dedicar un tiempo y un espacio concretos; es paradójico: las redes sociales están destruyendo las relaciones sociales; la gente debería detectar que no es suficiente lo que nos dan las redes.

Y pasa también que provocan que los efectos de reconocimiento sean sustituidos por los efectos de conocimiento: vemos a un presentador de televisión como si lo conociéramos, pero sólo lo reconocemos; y eso pasa con todo y con todos.

P. Las nuevas tecnologías se introducen en la enseñanza, en un contexto de que hay que ser flexible y dominarlas, pero muchas veces es en detrimento de la nemotécnia, los exámenes…

R. Las redes deben ser utilizadas para difundir conocimiento y esto que digo se está convirtiendo ya en una utopía educativa porque cada vez estamos más lejos de eso; utilizamos más las redes sociales para tratarnos que para conocernos y para conocer, es un error grandioso… Estoy de acuerdo en que cierta pedagogía es hoy demasiado blanda porque estos instrumentos, en sí mismos, no transmiten nada.

 Nada puede sustituir el aprendizaje de la palabra ni la relación, física, profesor-alumno y esto es urgente entenderlo ya. Cuanto más se uniformiza la sociedad más se ahonda en las desigualdades; una paradoja, ¿verdad? Pero es así: cada vez hay un número más reducido de personas que están en la vanguardia del saber real y demasiada gente que no sabe…, pero que cree saber”.

P. Pide en Las pequeñas alegrías recuperar la ilusión de las primeras veces, recuperar películas y libros, lo llama “tener el espíritu de Don Juan”, siempre con la ilusión seducora del primer día… Pero condiciones laborales precarias, ritmos de trabajo y producción cultural masiva no invitan al sosiego de la revisitación…

R. Por eso hablo de “pequeñas felicidades a pesar de todo”; el más alienado puede experimentar esos momentos de existir intensamente que propongo; pero sobre todo debe ser consciente de estarlos viviendo: no son momentos que nos vendrán por azar sino que hemos de saber que se están dando en ese momento, reconocerlos para que puedan permanecer con nosotros; si uno es consciente de ellos también son una promesa de futuro.

P. Incluye en la galería de placeres, el tararear y el silbar…

R. Hoy ya no se silba ni se canta; cuando era pequeño, lo oía constantemente en las calles, en las casas; era memoria histórica y nexo generacional, vinculabas el estribillo a algo de tu pasado…En cambio, en cafeterías, centros o instalaciones hoy no paran de sonar radios o hilos musicales; hoy no soportamos el silencio. ¿Miedo de estar con nosotros mismo? No, más bien es el sistema que quiere que estemos inmersos en el ruido, quizá para tenernos más en tensión; no sé; en cambio, el ruido, el volumen hace más difícil la creación; al cantar, tenemos la sensación de crear y de recrear.

P. También sorprende que reivindica la jubilación, generalmente leída como que el sistema ha decidido que ya no le sirves y te aparca…

R. Todo depende de qué hacemos con ella; quizá sea el gran momento de la verdad, de si tomas realmente las riendas del tiempo; hay pocos momentos en la vida que podemos empezar algo y lo hemos elegido nosotros; hacer lo que siempre quisiste: crear, viajar, mudarte, plasmar un sueño…

P. En 1992, al detectar los no lugares, los ubicó en extrarradios, aeropuertos… ¿No tiene la sensación de que se han trasladado ya al centro de las ciudades, todas iguales con las mismas megatiendas, un shopping donde sólo habla la tarjeta de crédito?

R. Yo iría más lejos: hoy se puede decir que el no lugar es el contexto de todo lugar posible. Estamos en el mundo con referencias que son totalmente artificiales, incluso en nuestra casa, el espacio más personal posible: sentados ante la tele, mirando a la vez el móvil, la tableta, con los auriculares… Estamos en un no lugar permanente; esos aparatos nos están colocando permanentemente en un no lugar. Llevamos el no lugar encima, con nosotros...

P. Estamos en un mundo que necesita que se consuma, pero el trabajo se precariza y los salarios no dan para consumir. ¿Colapsará el sistema o se defenderá creando inframundos distópicos?

R. El propio sistema capitalista está creando esta dicotomía de mundos antagónicos, es evidente. Pero no sé si se prolongará en el tiempo, o si el sistema explotará o se acabará reformando… Y no lo sé porque no ha ocurrido nunca nada parecido en la historia de la humanidad: es la primera vez que todo es, literalmente, global. Y multifactorial. Incluso cuestiona el futuro físico del planeta… No me cuesta imaginar una clase privilegiada que abandone la Tierra… No sé si la Tierra ya es toda ella un no lugar.

P. ¿Cómo antropólogo, cómo ve el movimiento Mee Too?

R. Todos los sistemas culturales han justificado la dominación masculina en todas las formas de cultura; el feminismo me parece muy importante porque permite pensar en el ser humano como hombre genérico, no como sexo. Otra cosa son algunas de sus tácticas, discutibles, como la obligación de la cuota paritaria o la exigencia de que sean mujeres o miembros del colectivo LGTB quienes sólo puedan hacer o dirigir determinadas cosas; eso es casi contradictorio… Pero todo se resolverá el día que la igualdad sea real.

P. ¿El auge del nacionalismo y del proselitismo religioso es fruto directo de la globalización?

R. Las consecuencias de la globalización revelan el espíritu de ciertas religiones o sentimientos patrios; está claro que abren campos a las zonas oscuras de esos ámbitos.

P. ¿Tiene valores propios Europa? ¿Ante el fenómeno de la inmigración masiva, los está perdiendo?

R. Es curioso porque es cuando no estamos en Europa cuando pensamos que Europa existe y tiene unos valores; Europa no puede existir sin los valores de la Ilustración del XVIII; su supervivencia es vital para ella. Es un suicidio para Europa fortificarse, crear muros contra los demás.

P. La ONU tiene un Observatorio de la Felicidad…

R. Es absurdo. Por no saber, no se sabe bien ni qué observa. Así estamos; por eso lo de mis pequeñas alegrías."                   (Entrevista a Marc Augé, Carles Geli, El País, 31/01/19)

30/7/18

Salvini: '¿Os gusta? Estoy trabajando para vosotros. ¿Quién de vosotros me acompañará? Os las dedico [una foto con unas flores]. A quien está solo, a quien no se rinde, a quien no tiene tiempo que perder odiando o envidiando. A quien tiene un sueño. ¡Os quiero!'... ¿Quiénes forman parte de ese 'vosotros' al que se dirige Salvini? Un 13,2% de los italianos mayores de 16 años no cuenta con una persona a la que pedir ayuda. El 11,9% no tiene a nadie a quien contarle sus problemas personales (en Francia es el 17,7%). Uno de cada ocho italianos se siente solo... además de 5 millones de parados, 2,5 millones de trabajadores pobres, y 18 millones de personas (30% de la población residente) en riesgo de pobreza... una mina de consumidores frustrados y exiliados interiores con un común abismo identitario

"(...) Os quiero. Sabed que os necesitaré. Decidme: ¿qué tal he estado? ¡Estoy cabreado! ¡Juntos se puede! Ahora os toca. ¿Os gusta? Estoy trabajando para vosotros. ¿Quién de vosotros me acompañará? Os las dedico [una foto con unas flores]. A quien está solo, a quien no se rinde, a quien no tiene tiempo que perder odiando o envidiando. A quien tiene un sueño. ¡Os quiero! 

Son frases extraídas de los tuits de Matteo Salvini sobre las que luego dicen que actúa la Bestia, el sistema que controla sus redes sociales y analiza cuáles son los posts y los tuits que funcionan mejor y cuáles son las personas que más han interactuado para modificar, en función de esos datos, la estrategia política de propaganda.

El propio Salvini apunta que este nuevo lenguaje, “directo, sencillo, concreto”, marca la diferencia, junto con el empleo de las redes, con respecto a la vieja política. Como se ve, se trata de oraciones simples, exclamaciones y preguntas retóricas. Con un elemento en común, un empleo constante de la primera y segunda persona del plural, y una línea roja: nada de insultos ni de malos tonos. Que abunden las sonrisas. 

Como mucho el sarcasmo. “Matteo” –sus interlocutores se dirigen al viceprimer ministro y ministro de Interior por su nombre de pila o con el cariñoso apodo de El Capitán– habla siempre a un “vosotros” para formar un “nosotros”. Y lo hace mediante un hilo directo, domingos incluidos, de incluso más de 10 tuits en un día. Así es cómo ha conseguido levantar su “Comunidad”. (La llama tal cual, con mayúsculas). (...)

¿Y quiénes forman parte de ese vosotros al que se dirige Salvini? ¿A quién pretende persuadir integrándolo en su Comunidad? Parece plausible, a juzgar por esa ininterrumpida interpelación lingüística, que se dirige a personas que se sienten solas. Según datos recientes de Eurostat, un 13,2% de los italianos mayores de 16 años no cuenta con una persona a la que pedir ayuda. 

Se trata del porcentaje más alto de Europa, cuya media rondaría el 6%. El 11,9% de los italianos no tendría a nadie a quien contarle sus problemas personales (en Francia el dato se dispara hasta el 17,7%). En pocas palabras, uno de cada ocho italianos se siente solo. La soledad constituye ya un problema de salud pública de tal magnitud que la primera ministra británica, Theresa May, ha anunciado la creación de un ministerio específico. 

Bien mirado, es un enorme caladero de votos, donde, con buenas redes, se puede ganar muchísimo apoyo. Piénsese, por otro lado, que, incluso en el caso en que uno no se sienta excluido, al usar Internet todos nos aislamos. En el 48º Informe Censis, se afirma que la mitad de los usuarios de la Red pasa en ella, o sea, “solos”, más de 5 horas al día. Otro enorme caladero de cuerpos solitarios.

Si algo es flexible y mutante en la sociedad de consumo, donde todo cambia aún más rápido que el deseo, es la identidad. Un país en crisis con 5 millones de parados, 2,5 millones de trabajadores pobres, y 18 millones de personas (30% de la población residente) en riesgo de pobreza o exclusión social es –siguiendo a Bauman– una mina vagante de consumidores frustrados y exiliados interiores con un común abismo identitario. 

Es en ese vacío que tanto se parece a aquel otro del fascismo, el “que se había abierto en las almas, en la depresión de las voluntades”, donde sobreviene el eslogan “Primero los italianos” o la sentencia “El Estado somos nosotros” del vicepresidente del Gobierno Luigi di Maio (Movimiento 5 Estrellas). Es ahí donde crece este nuevo “nosotros” que tan profundamente ha dividido al pueblo italiano.

Entre los seguidores de Salvini hay de todo: veteranos militantes de la Liga Norte, fanáticos seguidores del Capitán, pequeños empresarios, autónomos, y también, como dijo el viejo líder de la Liga Umberto Bossi a propósito de la copiosa asistencia de habitantes del sur a la mítica reunión en Pontida, “un montón de gente interesada en que la mantengan”. 

Sin embargo, más allá de la fidelidad, la fe en el audaz Matteo o el interés material, al ofrecer una identidad sólida, muchos ciudadanos de todas las clases sociales han hallado, finalmente, la identidad. Ya son algo, ya son alguien, son Italia. 

“Nada le cuesta más al hombre medio que soportar el sentimiento de no poder identificarse con un gran grupo”, decía Erich Fromm, que añadía: “El miedo del aislamiento y la relativa debilidad de los principios morales pueden ayudar a cualquier partido, una vez que haya conquistado el poder del Estado a asegurarse la lealtad de una gran parte de la población”.

Renacida, pues, la identidad perdida en las almas, todo aquel que se oponga de alguna manera a la línea política que marque el Gobierno, ya sea una potencia extranjera, una ONG, un intelectual, un famoso futbolista o un cura rojo, se vuelve así enemigo de la patria, y por tanto, podrá ser tildado con sorna de “envidioso”, “buenista”, “radical chic” o “siniestro”; podrá ser amenazado o querellado, o en el peor de los casos, el de los emigrantes, será el “invasor” culpable del paro, los salarios bajos, la pérdida de valores: el enemigo común de la identidad nacional. 

Hoy poco importan los hechos, las mentiras. Según Davide Casaleggio, ideólogo del M5E, “lo que cuenta es la percepción [la cursiva es mía] que tienen los ciudadanos que se confrontan con la inmigración a diario en las ciudades, los pueblos y el territorio”.  (...)"                  (Gorka Larrabeiti, CTXT, 24/05/18)

9/4/15

La precarización ha destruido las posibilidades de solidaridad, de comunidad, de relación afectiva, política o incluso territorial

"(...) Berardi ya decía entonces que este sistema era “una fábrica de infelicidad” donde el futuro ya no era seductor. “El futuro como dimensión cultural ha sido modelado por la modernidad en términos de expansión, acumulación, intensificación del ritmo de producción. Todo esto se ha vuelto sencillamente imposible, y por eso el futuro es inimaginable”, explica Franco Berardi a Números Rojos.

Obviamente, la crisis económica actual ha difuminado más aún si cabe un hipotético horizonte más allá de la supervivencia. “Hoy, el poder repite incansablemente que hay que relanzar (revitalizar) el crecimiento, aumentar el tiempo de trabajo, relanzar el consumo. Sin embargo, todo eso es imposible e insensato. 

El consumo no puede ser reactivado porque la gente no necesita más jerséis, ni más coches, ni más zapatos. Lo que necesita es más tiempo, más placer, más relaciones afectivas… He aquí la paradoja fundamental de nuestra época: la lógica del más contradice lo que podemos, lo que realmente necesitamos”.

Bifo incide, en Después del futuro, en cómo los totalitarismos, fascistas y comunistas, usaron la utopía como parte esencial de sus doctrinas. Y cómo generaron violencia y destrucción en la búsqueda de un futuro ideal. También, cómo no, analiza la utopía mediática, la proximidad entre las tecnologías de la comunicación moderna y los movimientos futuristas, hasta la llamada ‘última utopía’, la cíbercultural.

“Paul Valéry ya pronosticó que un día los ciudadanos del mundo podrían recibir información directamente en sus habitaciones, al igual que el agua podía salir ya del grifo”, cuenta Berardi en este libro. Hoy, aquel sueño de Valéry ha alcanzado su máxima expresión. Pero la avalancha mediática es solo una causa de nuestro aturdimiento:

 “La alienación no surge de la relación comunicativa, sino  de una relación productiva basada en la hiperexplotación, el empobrecimiento psíquico, el aislamiento. Las tecnologías digitales son solo el soporte perfecto de esa alienación”.

La contradicción informativa, como en cualquier proceso productivo de nuestro tiempo, está latente: “El gran problema de los  medios de comunicación es que no necesitamos información. Tenemos demasiada. El exceso de información produce un efecto de ignorancia extraordinaria, y un efecto de desatención, de sufrimiento cognitivo. El principal problema de la comunicación en los tiempos venideros será el silencio. Un silencio que haga posible volver a sentir de nuevo el cuerpo del otro”.

Y llegamos por fin, en palabras de Bifo, a la cuestión más difícil. Ante el triunfo del individualismo, frente a la destrucción de la construcción colectiva de un futuro común, ¿cómo podemos reaccionar? 

“La precarización ha destruido las posibilidades de solidaridad, de comunidad, de relación afectiva, política o incluso territorial. Por eso se nos hace tan cuesta arriba reconstruir un frente político del trabajo frente a la ofensiva neoliberal. Creo que el punto desde el cual volver a arrancar es el sufrimiento psíquico. Allí donde se halla el peligro, allí hay que buscar la salvación.

 Y el peligro está en la soledad del trabajador precario. Desde el sufrimiento de la soledad arranca el proceso de recomposición política del trabajo. Probablemente tengamos una respuesta cuando la catástrofe contemporánea haya producido sus efectos en la vida cotidiana. Mientras tanto, deberíamos tratar de constituir núcleos comunitarios, existenciales o psicoterapéuticos que permitan a la vida precaria reconocer su subjetividad”.     (Entrevista con Franco Berardi, Bifo. Público, 08/04/2015)

29/1/10

El sufimiento incomprensible del enfermo paralizado

"De acuerdo con mi fase de deterioro actual, soy un tetrapléjico. Con un esfuerzo extraordinario, puedo mover un poco la mano derecha y cruzar el brazo izquierdo unos 15 centímetros a través del pecho. (...)

que tienen que discurrir formas de hacer que ese calvario sea tolerable, no sólo una noche, sino el resto de su vida.

Mi solución ha sido repasar mi vida, mis ideas, mis fantasías, mis recuerdos, mis recuerdos equivocados y otras cosas semejantes hasta dar con hechos, personas o historias que puedo utilizar para distraer mi mente del cuerpo en el que está encerrada. Estos ejercicios mentales tienen que ser suficientemente interesantes para retener mi atención y ayudarme a superar un picor insufrible en el oído o en los riñones; pero también tienen que ser suficientemente aburridos para servir de preludio y ayuda al sueño.

Me ha costado cierto tiempo ver que este proceso era una buena alternativa al insomnio y la incomodidad física, y no es infalible, ni mucho menos. Pero de vez en cuando me asombra, al pensar en ello, con qué facilidad parezco estar soportando, noche tras noche, semana tras semana, mes tras mes, lo que antes era una tortura nocturna casi insoportable. Me despierto exactamente en la misma postura, el mismo estado de ánimo y la misma desesperación suspendida con los que me acosté, lo cual, dadas las circunstancias, puede considerarse un triunfo importante.

El efecto acumulativo de esta existencia de cucaracha resulta insufrible, aunque encuentre la manera de superar una noche concreta. "Cucaracha", desde luego, es una alusión a La metamorfosis de Kafka, en la que el protagonista se despierta una mañana y descubre que se ha convertido en un insecto. El tema fundamental de la historia consiste tanto en las reacciones y la incomprensión de su familia como en el relato de sus propias sensaciones, y es difícil resistirse a la idea de que hasta el amigo o el familiar más generoso y cariñoso es incapaz de comprender la sensación de aislamiento y encierro que impone esta enfermedad a sus víctimas.

La impotencia es humillante incluso en una crisis pasajera; imagínense o recuerden alguna ocasión en la que se han caído o han necesitado ayuda física de desconocidos. Ahora piensen en la reacción de la mente al saber que la impotencia especialmente humillante de la ELA es una condena perpetua (en relación con estas situaciones, hablamos alegremente de condenas a muerte, pero la verdad es que la muerte sería un alivio).

La mañana trae cierto respiro, aunque el hecho de que la perspectiva de cambiarse a una silla de ruedas para pasar el resto del día le eleve a uno el ánimo dice bastante del solitario viaje de la noche. Tener algo que hacer, en mi caso algo puramente cerebral y verbal, es una distracción saludable, aunque sólo sea en el sentido casi literal de que ofrece una oportunidad de comunicarme con el mundo exterior y expresar en palabras, a menudo airadas, las irritaciones y frustraciones acumuladas que me produce la debilidad física.

La mejor forma de sobrevivir a la noche sería tratarla como el día. Si yo pudiera encontrar a alguien que no tuviera nada mejor que hacer que hablar conmigo toda la noche sobre algo lo bastante distraído como para mantenernos despiertos a los dos, lo buscaría. Pero, en esta enfermedad, uno es también consciente, en todo momento, de la necesaria normalidad que tienen las vidas de los demás: su necesidad de ejercicio, entretenimiento y sueño. Así que mis noches, a primera vista, se parecen a las de otras personas. Me preparo para acostarme; me acuesto; me levanto (o, mejor dicho, me levantan). Las horas que transcurren en medio son, como la propia enfermedad, incomunicables.

Supongo que debería estar al menos un poco satisfecho de haber encontrado dentro de mí mismo un mecanismo de supervivencia de ésos sobre los que la mayoría de la gente normal sólo puede leer en historias sobre catástrofes naturales o celdas de aislamiento. Y es verdad que esta enfermedad tiene una dimensión enriquecedora: gracias a mi imposibilidad de tomar notas o prepararlas, mi memoria -que ya era bastante buena- ha mejorado considerablemente, con la ayuda de técnicas adaptadas del "palacio de la memoria" descrito de forma tan intrigante por Jonathan Spence. Pero es bien sabido que las pequeñas satisfacciones que compensan por algo son pasajeras.

No tiene nada de bueno estar encerrado en un traje de hierro, frío e implacable. Los placeres de la agilidad mental están sobrevalorados, como es inevitable -me parece ahora-, por quienes no dependen exclusivamente de ellos. Lo mismo se puede decir, en gran parte, de las palabras de ánimo bienintencionadas que sugieren que encontremos compensaciones no físicas cuando lo físico falla. Es inútil. Una pérdida es una pérdida, y no se gana nada llamándola con un nombre más bonito. Mis noches son interesantes; pero podría vivir muy bien sin ellas." (Tony Judt: Noche. el País, Domingo, 17/01/2010, p. 2/3)