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2/12/22

La historia del niño lama español que abandonó su templo de la India por las ‘raves’ de Ibiza

 "De Osel Hita Torres se han escrito muchas cosas durante muchos años, como prueba una rápida búsqueda en Google. “Pero son retazos de una vida que nunca se había contado de principio a fin. Hasta ahora, casi nadie me entendía”, explica él mismo a principios de noviembre en las oficinas de HBO Max España. La suya es una vida que resulta irrepetible. O quizá sería más descriptivo decir que las suyas son muchas vidas encerradas en un mismo cuerpo.

Es la única persona occidental declarada por el Dalai Lama como la reencarnación de un maestro budista. La plataforma suma a su catálogo una serie documental de la productora Mr. Monkey que lleva su nombre y cuenta su historia.

El director Lucas Figueroa inicia el relato con un capítulo lleno de contexto que sitúa al espectador en un viaje que no acabará tal y como lo empezó. Es el testimonio que descubrió al leer el libro biográfico de María, la madre de Osel. Un suceso conmocionó al mundo en 1986, cuando un bebé de la Alpujarra fue reconocido como la reencarnación de Lama Yeshe. Este visionario maestro budista decidió mezclarse con la cultura hippy de Europa y Estados Unidos durante los setenta y ochenta, para así romper las barreras culturales que alejaban a su doctrina religiosa del mundo occidental. 

Durante sus visitas a una comuna española, conoció al matrimonio formado por María Torres y Paco Hita, quienes constituían un curioso triángulo con el francés Francois Camus, joven millonario benefactor del lugar. El líder espiritual vislumbró que sería allí donde regresaría tras su muerte. El nacimiento de uno de los hijos de la pareja, Osel, encajó en la profecía y fue trasladado a la India, para su entronización y formación.

Hita creció en ese templo, con unas luces y sombras que explica por vez primera de forma detallada en esta serie de cuatro capítulos. Cuando rememora su infancia, habla del sentimiento de abandono, al creerse vendido por los suyos, que le ha acompañado durante años. Y de los estrictos códigos que afrontó en su educación como lama, que le llevaron a tener estrés, con siete años, viviendo en medio de la nada. No podía hacer deporte, no podía ver películas, ni comer acompañado de nadie. Solo podía estudiar durante horas, entre 8 y 16 al día, a menudo textos en tibetano, recuerda Hita. 

 Tras su mayoría de edad, decidió abandonar el lugar para viajar por el mundo, acercarse a su familia y conocer una visión terrenal de la vida que hasta entonces apenas había experimentado, salvo en contadas visitas a su hogar español. Y así es como fue adolescente en la Ibiza de Pachá, las drogas y las raves, un sin hogar en Venecia, estudiante en prestigiosas escuelas de Suiza y Canadá… Ahora, a sus 37 años, se siente en paz con su familia y con su pasado religioso, es padre y activista medioambiental, que une las visiones extremas de dos mundos, el de la espiritualidad oriental y el hedonismo capitalista de Occidente.

“Yo vivía en Argentina cuando todo esto ocurrió y, al leer los recuerdos de María, me parecía una historia inverosímil”, cuenta Figueroa, que decidió viajar por diferentes países para conocer y grabar con su cámara a las personas que aparecían en el texto. Tras años de trabajo, Hita, desaparecido de forma voluntaria de los medios de comunicación durante más de una década, decidió que él también quería participar en el testimonio visual de la que es la historia de su vida.

 “Ese camino que hacen los protagonistas de la serie documental, en el que lo malo termina siendo bueno y a la inversa, es el que busco para la audiencia”, comenta el director. Lo hace a través de dos personajes especialmente fascinantes, el niño lama convertido en un adulto y María, una madre con miradas muy poco comunes que pasa de ser enjuiciada a comprendida. “Ella, su forma de ser, hacen que al final termines mirándote a ti mismo y analices tus propios prejuicios”, defiende el responsable de la serie. En realidad, Osel es “la historia de una familia en medio de situaciones extraordinarias”, continúa.

Mundos irreconciliables

Son tantos los choques culturales que muestra Osel, que también cuestiona si las sociedades occidental y oriental están condenadas a no entenderse, por mucha globalización que llegue al mundo. “Hay y habrá aproximaciones, pero solo en asuntos muy puntuales”, opina Figueroa. “Yo creo que se puede compartir, unificar, romper tabúes, derribar barreras… Para mí es un honor formar parte de ese proceso”, cuenta Hita, que siente que su vida ha sido “un experimento” con el que probar que el entendimiento es posible.

El ponerse por una vez en el lugar de espectador gracias a este proyecto ha ayudado a Hita a cambiar la perspectiva de su biografía. “La serie me ha ayudado mucho a ver las cosas de forma objetiva ante una experiencia que me resultó tan extrema. Ha sido como una terapia, un largo proceso de aprendizaje”, cuenta quien fuera niño lama. En su actual proyecto de vida, Hita da charlas en todo el mundo, también en centros budistas de aquellos que han aceptado que se desviara del camino que le había marcado su religión. Se presenta como un líder que sigue aprendiendo, no como un gurú que sabe de todo. Su fundación Global Tree Initiative recopila las enseñanzas que ha recibido y las aplica en la lucha por proteger el medioambiente. Será uno de los asuntos que la serie trate en las dos temporadas más que su creador tiene planeado para ella.

“Mi apego emocional fue con mi maestro, la única figura constante que hubo en mi infancia. Con mis padres no me he criado, los he ido conociendo poco a poco. Me costaba tener intimidad y comunicación con ellos. Pero para mí siempre ha sido más fácil entender a mis padres que ellos a mí. La primera vez que vi la serie terminada, no pude esperar a que acabaran los capítulos para enviar un mensaje a mi madre y mi padre y decirles que les amo”, confiesa."                (Héctor Llanos Martínez , El país, 06/11/22)

21/11/22

Saltarse el principio del chiismo, el primer motivo de la caída de los ayatolás

 "La primera vez que la casta clerical chiita toma el poder, y encima lo hace gracias a los G4, sucede en Irán en 1978, y sin duda será la última. Pero, ¿por qué durante 1400 años de su existencia nunca llegó a gobernar?

Veamos: El chiismo, la corriente minoritaria del islam (con cerca del 15% de la población musulmana), se separó del sunismo «El Tradicionalismo» básicamente por la lucha por el poder, y abogar por su transmisión hereditaria y además exclusivamente dentro de la familia de Mahoma, empezando por Alí bin Abú Taleb (hacia 600-661), primo y yerno del profeta. El término Chiismo, «Partidarios» se aplicó sólo a los leales de Alí. Mientras, sus oponentes seguían apostando por la fórmula del califato: la designación de uno de los hombres de la élite como gobernante por los jefes de las tribus árabes.

El chiismo, si bien comparte con el resto de los credos abrahámicos, -el sunnismo, el judaísmo y el cristianismo-, los fundamentos de la filosofía dualista zoroastriana (la creencia en un Dios y un Anti-dios, la resucitación de las almas tras la muerte para celebrar un Juicio Final, que les enviará al Cielo o al Infierno, la existencia de los ángeles alados, etc.), al contrario del sunnismo, toma prestados otros elementos de esta creencia persa: que en el periodo entre la muerte de Zaratustra (alrededor del s. X a.C.) y la "aparición" en un futuro lejano de El Salvador Sushiyans, por la concepción virginal de un descendiente de este profeta, serán los sacerdotes Mogh (los supuestos Reyes Magos), ayudados por 12 ángeles, mitad del sexo femenino y mitad masculino, quienes dirijan la comunidad. El grupo "duodecimanos" del chiismo cuenta con 12 santos a los que llama Imán («Emam» en persa), de los que el último, Mahdi, que desapareció a la edad de siete años en 873, regresará al Final de los Tiempos para anunciar el Juicio Final. La desaparición de Mahdi le salvaba del destino trágico que sufrieron los otros once, todos asesinados por los rivales. Dichos hombres inmaculados e infalibles eran los únicos seres humanos con legitimidad para gobernar a la comunidad chiita, por lo que se prohíbe a los líderes religiosos participar en el poder: este es el fundamento del chiismo. Se trata del mismo principio que lleva a los judíos ortodoxos oponerse al Estado de Israel, que debería ser proclamado por el Mesías. Esta estrategia, no sólo protegía el prestigio de este estamento de la ira de los pueblos hacia sus mandatarios políticos, sino que le llevaba a pactar con ellos los términos de las condiciones de esta "pasividad política": "Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios", por lo que, en Irán, el islam ha estado separado del poder político.

Mientras, los fieles serán guiados por una jerarquía clerical, institución inexiste en el islam original: la legitimidad del matrimonio, por ejemplo, no requiere la presencia de un sacerdote. Los Ulama «sacerdotes sabios» (luego se llamarán "ayatolás") forman esta casta, quienes afirman que no solo conocen los secretos ocultos en los mensajes del Corán, sino que reciben los signos enviados por Mahdi preparando su advenimiento. Esta misión, así como la "complejidad" de la comprensión de los versículos del Libro Sagrado hacen imprescindible, aseguran, la existencia del clérigo para analizarlos, aunque se les olvida que para ello hace falta un tercer factor: considerar discapacitados mentales y rebaño a los files, y no darse cuenta del avance de las ciencias y el conocimiento, y seguir con este negocio religioso. Uno de los símbolos de esta estafa es el Pozo de Peticiones, situado en la parte trasera de la Mezquita Yamkarand en Qom, patrocinado por un tal Mahmud Ahmadineyad. Donde acuden miles de personas, que lanzan sus hojas de deseo y dinero para que Mahdi los recoja y salve a sus hijos de alguna enfermedad curable en un país donde la sanidad es privada, o a ellos mismos del hambre y pobreza, en uno de los países más ricos del planeta.

Los ayatolas tienen derecho a innovar («Bid’at») en materia de teología y jurisprudencia, promulgar decretos religiosos, suspender o congelar, temporalmente, los edictos del Corán y realizar un "Juicio Real Primario", sustituyéndolo, por conveniencia, el "Juicio Real Secundario", como lo que han hecho en Irán: la horca reemplaza a la Lapidación, para neutralizar las protestas internacionales. Justifican esta capacidad religiosa basándose en el versículo 2:173 del Corán, que prohíbe comer la carne de animales muertos y la del cerdo, para luego afirmar que "Si alguien se ve compelido por la necesidad -no por deseo ni por afán de contravenir- no peca. Alá es Indulgente, Misericordioso»: lo prohibido, ante la necesidad, se torna permitido. Algo que, si por un lado deja las manos de los ayatolás abiertas para modernizar la religión (nunca lo han hecho), sí que les ha permitido mentir (en el chiismo se llama "Taguiya"), engañar, estafar, matar, etc. Por otro lado, la ausencia de un "Papa", y la pluralidad de los ayatolás no ha convertido al chiismo en más "democrático" que el sunnismo: las diferencias en sus tesis se limitan en, por ejemplo, el tamaño de piedras que habría que lanzar a un ser humano caído en desgracia hasta morir.

La importación de ayatolás a Irán

Tras la invasión de los árabes procedentes de la Península Arábiga a Irán (637-651), y realizar la masacre y la destrucción inherentes a las agresiones militares, imponer su religión "sunnita", su forma de vestir, sus leyes y tradiciones, hasta su alfabeto a la lengua persa (de origen indoeuropeo), las continuas rebeliones nacionalistas iraníes consiguen expulsar a los ocupantes del poder, 200 años después. En el siglo XVI, un grupo de sufíes (la disidencia más grande del islam) asalta el poder, instaurando la dinastía Safavidas «Clan de los Sufíes», y uno de sus monarcas, Shah Ismail decide declarar el chiismo la religión oficial del Estado, con un principal objetivo: sabotear la declaración de soberanía sobre todo el "mundo islámico" por el Estado otomano. No iba a permitir que el antiguo imperio persa se convirtiese en otra provincia de los turcos: un león vale lo mismo vivo que muerto, reza un dicho persa. Así, impedirá la tentación de la absorción de las regiones de habla turca iraní por el vecino, al convertir Irán en el único Estado chiita.

 Con este fin, contrata a los destacados clérigos chiitas libaneses, para crear un sistema de jurisprudencia, entregando el poder legislativo al clero mentiras, concentra en su mano el ejecutivo.

Pacto que se mantiene hasta 1924, fecha del golpe de Estado de Reza Pahlavi, un hombre indocto, autoritario y muy religioso-, que en su intento de secularización de Irán sí reduce el poder del clero, pero no toca las leyes islámicas, sobre todo las que afectan a los derechos de la mujer. Los ajund (forma despectiva de "clérigo islámico" en persa) que aparecían con la sotana son flagelados y "desturbantizados" en público. En 1935, Pahlavi convierte a Irán en el primer Estado (y aún hoy, el único) que prohíbe el velo, mientras mantiene la poliginia (él mismo tenía cuatro esposas simultáneas), el matrimonio de niñas, y otras aberraciones medievales del sistema patriarcal-religioso.

Más adelante, en 1946, Mohammad Reza Pahlavi, el Sha, al suceder a padre, suavizará estas medidas, levantando la prohibición a la vestimenta árabe-islámica, aunque por las necesidades del capitalismo, incluye en su "revolución Blanca" del año 64, (para impedir una "Roja"), dos puntos en una serie de reformas, que darí

1. Las desamortizaciones y la expropiación de las tierras "vaghfi" «religiosas» del clero, y

2. Conceder el derecho al voto a las mujeres. Pues, si en islam ellas no pueden opinar, ni decidir su propia vida, ¿Cómo van a determinar el destino del país? ¡Exageraban! ¡En una monarquía absolutista sólo "piensa" y "decide" el rey!

Por lo que un joven Jomeini organiza unas protestas contra la pérdida de la influencia y poder de su estamento. El Sha, que a partir del golpe de Estado de la CIA 1953, se puso a encarcelar y ejecutar a miles de comunistas y seguidores de Mosadeq, para no verse obligado a encarcelarle, pacta con Jomeini su salida del país (se irá a Irak).

De hecho, la Revolución 1978, al contrario de la francesa, rusa, china o cubana, hubo dos principales grupos que deseaban el fin del Sha: las fuerzas progresistas y las oscurantistas que se oponían a la modernización (capitalista o socialista) de la sociedad.

A partir del 1970, y siguiendo las directrices de Washington, el Sha se dedica en cuerpo y alma a sembrar el país de mezquitas -en vez de puestos de trabajo, escuelas y hospitales-, para frenar el avance imparable de las fuerzas de izquierda. Este terreno abonado es utilizado por los G4 que, durante la revolución espontánea del 1978, se ven sin alternativa al Sha derrocado, rescatan a Jomeini, le llevan a París y acuerdan con él entregarle el poder para instaurar su totalitarismo islámico a cambio de que acabe, de una vez, con el marxismo en Irán y participe en el acecho a la Unión Soviética desde los 1600 kilómetros de frontera común (lo mismo hace con los Muyahidines afganos y con Lech Walesa en Polonia el mismo año). Aquella Revolución, al igual que las primaveras árabes, que no tenía ninguna posibilidad de triunfar.

Es así que Jomeini rompe la tradición chiita, y proclama no una "república" islámica, sino el Estado Islámico de Irán. "En el islam no hay republica", alega. Ante la ola de críticas y protestas, llegadas incluso desde las propias filas de los islamistas, cede, aunque utilizando la fórmula Taghiya: en la Constitución, el presidente será un mero personaje decorativo y sin facultades, y la totalidad del poder estará concentrando en la figura del Welayat-e Faghih («Gobierno de los jurisconsultos», no elegida por el pueblo sino por otros clérigos y juristas islamistas. Su plan levantó mucha polémica por su excesivo parecido a la monarquía del Sha. Tuvo que aclarase: "El Welayat ha sido ordenada por Dios. Un faqih no puede transformarse en un dictador. Si lo hace pierde la tutela de la gente". Y como prueba de que detestaba el poder, regresó de Teherán a Qom, el Vaticano chiita. Pero, la tentación era más fuerte que su fe: bajo el pretexto de que "islam está en peligro", por sus enemigos iraníes (la izquierda atea, los musulmanes modernos, los republicanos laicos, etc.), vuelve a la capital, prohíbe a la totalidad de partidos políticos veteranos, sindicatos, organizaciones feministas, prensa libre, reuniones (incluida bodas y cumpleaños, y cenas familiares), instalando un totalitarismo religioso inaudito en la larga historia de Irán, que además es protegido por un cuerpo militar llamado Guardianes Islámicos (y sus decenas de ramas y "brazos"), cuya única misión es -no proteger la patria y a los iraníes-, sino a la casta clerical de sus adversarios internos y extranjeros. "Enemigos de Dios" serán las decenas de miles de iraníes ejecutados: en islam no hay concepto de cárcel, justifica sus crímenes, que provoca hasta la contundente protesta pública del gran Ayatola Montazeri (que estuvo 11 años en las cárceles del Sha), quien iba a ser su sucesor (y no un tal Ali Jamenei), quien será arrestado en su domicilio.  Al aparecer el islam en una sociedad beduina y de escasos recursos, se aplicaba la justicia inmediata: a los "malos" latigazos, la ley de Talión, y la pena de muerte: no podían llevar jaulas con seres humanos a cuesta. Varios años después, y al no poder ejecutar cientos de miles de opositores, se verá obligado a construir más y más cárceles, haciendo que los partidarios del Sha hoy le presentasen a aquel sanguinario como "hermano de caridad".

Luego, la teocracia realiza un truco: llama Imán a Jomeini: ¿Pasó el chiismo de ser duodecimano a "tridecimano"? Se pueden imaginar los chistes que generó entre los iraníes que Jomeini fuese el Imán número 13.

A estas alturas, y cansados de la pantomima de "República", el propio Caudillo de Irán, Jamenei dijo, hace poco, que "Es posible que en el futuro no celebremos elecciones", adelantando el plan de desmantelar uno de los pocos órganos "electos" de la teocracia, en un país sin partidos políticos reales. ¡Sr. Jamenei! No se moleste: esta es la última "república" de este Estado Islámico.

Chiismo quiere recuperar sus orígenes

Tanto los partidarios de la separación clara de las esferas temporal y espiritual como los que propugnan la teocracia pura expresan sus voces críticas contra el concepto de Welayat-e Faghih, que elimina la frontera entre lo político y lo religioso, anula el principio de "consulta" entre los ayatolás, y otorga el liderazgo político a un clero-rey. El Ayatolá Mohammad Shabastari pide que la religión no sea el fundamento ideológico de un gobierno. El Corán fija los valores del Estado y no debe ser utilizado como referente en su constitución, afirma. El Ayatolá Ali Sistani (en Irak) es otro que defiende el papel del clérigo como referente moral (bueno, ¿se refiere a los pederastas que casan a niñas de 7-8 años bajo el nombre de "matrimonio" o los que institucionalizan la prostitución?), que no dirigente político. Su discreto choque con el Alí Jamenei es constante, aunque no oculta su malestar por las injerencias de este clérigo en los asuntos de su herido país. En el propio Irán, el Ayatolá Kazem Shariatmadari (1905-1985), separaba la religión de la militancia política.

La actual revolución laica y anticlerical de Irán derribará a la teocracia, impactará al mapa del mundo, y también devolverá al chiismo a sus orígenes."                 (Nazanín Armanian, Público, 21/11/22)

7/8/20

Santa Sofía y los motivos del 'nacionalislamista' Tayyeb Erdogan

"¡Casi como la voladura de la estatua de Buda en Afganistán por los Talibán!

Dos meses después de que su imagen apareciera en una pantalla gigante en la Santa Sophia junto a un imán recitando el Corán, y recibir el aplauso de una masa exaltada, y una semana antes del aniversario del fallido golpe de estado de EEUU contra su persona en 2016, un desafiante Tayyeb Erdogan declara la reconquista islámica del fue museo durante ocho décadas. La antigua catedral de Estambul volvía a ser testigo de la manipulación de la espiritualidad de los ciudadanos por las instituciones religiosas y los desesperados embusteros que representan el poder.

La turbulenta historia de Hagia Sofia es la de muchos espacios sagrados históricos. En Oriente Próximo, cuna de las principales religiones del mundo, las actuales estructuras sagradas llevan la huella de los credos que fueron derrotados siempre después de la masacre de sus fieles.

La Kaaba, un templo pagano, por ejemplo, se convirtió en mezquita en 630 tras varias guerras de Mahoma, quien destruyó los ídolos que acogía, preservando su forma cuadrada de templos tradicionales árabes: la estrategia respondía a la intención de no perder a los antiguos fieles y atrayendo nuevos creyentes que buscaban respuestas, felicidad y paz. En Irán, los conquistadores árabes levantaron sus mezquitas sobre los escombros de los Templos de Fuego (Atashkadé) zoroástricos y los Baharestán budistas, y al no conseguir que el pueblo vencido reconociera a Alá y siguiera adorando a su Jodá «Nacido de sí mismo», decidieron asimilar gran parte de sus mitos y rituales elaborados con sofisticación: 

Las mezquitas tendrán grandes patios a cielo abierto, y estarán adornadas con los mismos árboles que hacían de columnas para sujetar el cielo en el océano cósmico zoroastriano; tendrán minaretes (palabra árabe que significa "lugar del fuego", elemento central del credo mitraísta iraní, el culto a la diosa solar), y además en números pares, representando el dualismo filosófico persa, en el que el Dios Mazda estaba unido al anti-dios Ahriman, el Bien al Mal, y el paraíso al infierno. 

Los iraníes ya islamizados mantuvieron las "piscinas" llenas de aguas puras delante de las mezquitas, para así integrar en los ritos islámicos un elemento ausente en los desiertos árabes, que de paso duplicaba la imagen del santuario, como la manifestación de su doctrina dualista. También salvaron los azulejos, mosaicos y espejos de sus antiguos santuarios, y llenaron los nuevos con coloridas alfombras persas obligando a los fieles quitarse los zapatos al entrar para no ensuciar aquellas valiosas obras de arte, cuyos motivos representaba al paraíso, «jardín» en persa.

Este mestizaje arquitectónico de los templos, también se ve en las iglesias, levantadas en Europa sobre los mitrium, templos de Mitra, la diosa solar persa. Sus entradas en forma de cueva recuerdan la leyenda iraní del nacimiento diario de "la Sol" de estas cavidades y el lugar de su reposo cada noche; los sacerdotes cristianos se vestirán como los "Sabios Mogs", llamarán Mitra al gorro de su Papa y Natividad al solsticio de invierno. Los "disidentes" Cátaros también harán suya, con retoques, la doctrina de Mani, el profeta pintor. Hoy, la Haiga Sofía, el símbolo de este sincretismo, que es presentada como un trofeo de un pequeño hombre guerrero con delirios de grandeza, y mañana tendrá otro destino.

Demoler templos está de moda: Israel lo ha hecho con un centenar de mezquitas tras ocupar las tierras palestinas, y los hinduistas de la India lo practicaron con la Mezquita de Babri de Ayodhya (s.XVI), levantada sobre un templo sagrado hindú, devolviéndole a Rama su templo.

A grandes males grandes remedios

La conversión de Hagia Sofia en mezquita no se debe a su escasez en Turquía, sino a la suma de una serie de fracasos que han puesto en jaque al islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) y su presidente Erdogan, en un intento de reconstruir su imagen, con medidas y consignas panturquistas y ultrareligiosas:
  • Cuando los sondeos preelectorales del 2019 revelaron que PJD iba a perder la alcaldía de la estratégica ciudad de Estambul, Erdogan prometió en un mitin rezar en Hagia Sofia si iban a ganar. Aun así, perdieron: Marx ya habia advertido que la economía es lo que manda, y la preocupación de los "musulmanes" sin trabajo y sin una vivienda digna que encima aguantan una férrea dictadura no era dónde rezar.  Desde su trono en el Palacio Blanco de 1000 habitaciones, Erdogan decidió seguir con su plan, convencido de la fuerza reclutadora del sentimiento de nostalgia de los más fanáticos. Recuperar Estambul mediante este gesto se parece al traslado de la embajada de EEUU a Jerusalén por Trump, en busca del voto evangélico.
  • Atraer la simpatía de los extremistas y los sectores subdesarrollados de la sociedad, mientras los liberales y centristas se alejan de él y su discurso.
  • La crisis económica agravada por la aparición del coronavirus, que ha golpeado duramente la industria turística turca que atendió el año pasado a 45 millones de visitantes, quienes dejaron unos 34.500 millones de dólares en el país.
  • La militarización de la política exterior ha agravado la crisis económica y social. Turquía que ya estaba implicada en las guerras de Siria el norte de Iraq se ha metido de lleno en el conflicto libio, pretendiendo recuperar la "patria Azul".
  • En Siria, Bashar el Asad sigue en su palacio, a pesar de que Turquía ha invertido miles de millones de dólares en desbancarlo. Ocupar la Santa Sofia es un intento  de resaltar la figura de Tayyeb Erdogan, como líder del inexistente "mundo islámico"
  • Profundizar el culto a su personalidad, para aislar las voces críticas en el seno de su partido, sobre todo por su gestión de la "cuestión kurda".
  • Aumentan las denuncias sobre las detenciones arbitrarias de cerca de 150.000 opositores -entre ellos cerca de 120 periodistas-, torturas, violaciones en las cárceles turcas por la Organización de Inteligencia Nacional (MIT) que recuerdan los peores años de las dictaduras militares. En protesta a esta situación, dos cantantes del grupo folk Grup Yorum perdieron la vida tras una larga huelga de hambre, cada mes miles de  mujeres protestan,  por los continuos ataques a sus derechos.
  • Tapar los escándalos de corrupción financiera y urbanística que involucraron a él y su familia.  
  • Impulsar, bajo la cortina de humo de restaurar las glorias pasadas, medidas impopulares económicas y políticas.
  • Reforzar el nacionalislamismo en el PJD.
  • Representar la toma de Hagia Sophia como una victoria no bélica, señalando a los cristianos y o "los occidentales" como los enemigos del pueblo, para que no vean a la clase burguesa corrupta, oscurantista, y militarista que le gobierna.
  • Vengarse a Europa, por haberle cerrado las puertas definitivamente. Los europeos, tras las guerras de EEUU en Oriente Próximo, se dieron cuenta que mejor tener a Turquía como Estado Tapón que compartir fronteras con Iraq, Siria e Irán. El abandono europeo  acercó a Turquía a Rusia, e Irán a China.
  • Buscar la condena internacional para demostrarla al pueblo como prueba de que el mundo está contra Turquía y él es el único capaz de defender su soberanía.
  • Es un contundente gesto no sólo contra el laicismo de Ataturk, sino contra el propio Padre de Turquía. El Tribunal que ha firmado la autorización para usar Hagia Sophia como mezquita afirma que la decisión del gobierno de Araturk fue una "traición a la historia".
  • El "líder espiritual" turco se queda sin ideas. 

    Los siguientes pasos "bomba" de Erdogan podrán ser recuperar la escritura árabe-persa, inhabilitar al padre de la nación Kemal Ataturk e incluso adelantar las elecciones presidenciales previstas para 2022, antes de que la situación se empeore aún más para su partido. 

    Hasta 2023, el centenario de la fundación del país, los ciudadanos tendrán más mezquitas y megaproyectos en vez de hospitales, puestos de trabajo y derechos, un megalómano Erdogan, patrocinador del Estado Islámico, construirá las mezquita más grandes de Albania, Kirguistán y Ghana  y va a levantar otras en Venezuela y Cuba, mientras los "musulmanes" yemeníes se mueren literalmente de hambre"        (Nazanín Armanian, Público, 05/08/20)

24/6/15

Sugiere a los cristianos que reconozcan a Mahoma, los judíos a Jesús, ambos a Buda…

"A los 18 años se metió a monja católica, pero admite que era “una monja muy mala”. En vez de seguir esa vocación, Karen Armstrong (Wildmoor, Worcestershire, 1944), inglesa de ascendencia irlandesa, dedicó su vida a conocer a fondo todas las creencias —cristianismo, islam, judaísmo, budismo o hinduismo— desde fuera de los dogmas. Se alejó de la fe, pero tampoco se define como agnóstica: su religión ahora es el estudio de las religiones. (...)

Frente al activismo ateo, un laicismo que considera agresivo y los crecientes recelos contra el islam, Armstrong defiende una visión comprensiva del hecho religioso y, sobre todo, de la tendencia humana a la búsqueda de la espiritualidad. (...) promotora de la ‘Carta por la Compasión’, un documento que aboga por el entendimiento entre culturas y credos.

PREGUNTA. Sostiene que las religiones hacen bien a la gente. Pero ¿están en lo cierto? ¿Existe un dios, un cielo?

RESPUESTA. En el mundo moderno, tenemos una idea muy primitiva de Dios: que hay algo allá arriba que creó el mundo y escribió un libro, que sabe las cosas y piensa como nosotros..  (...)

P. La religión ¿es una creación humana?

R. Sí.

P. ¿Y está perdiendo terreno según avanza la ciencia y el racionalismo?
R. Está perdiendo terreno en Europa, pero Europa se está quedando muy pasada de moda en su secularismo. En otros lugares la gente se está haciendo más religiosa, para bien o para mal. En la religión hay de todo, como en el arte, el sexo o la gastronomía. Hay excelente arte, o sexo, y muy malo. La idea de que la religión es dañina no es muy inteligente.  (...)

P. ¿El laicismo puede ser intolerante?

R. Sí puede serlo, como la religión, porque somos gente agresiva. Hay quien dice que la religión está detrás de todas las guerras, pero aquí en Occidente tuvimos dos guerras mundiales, el Holocausto, el gulag, Hiroshima. La Revolución Francesa fue un gran momento en la historia europea pero causó miles de muertes.

P. Pero no es intolerante separar religión y política.

R. Creo que esa es una buena idea, y es una buena idea para la religión. Porque una vez que la religión tiende lazos con los aparatos del Estado pierde muchos de sus ideales. El problema es que en muchas partes del mundo la secularización se hizo de forma agresiva. El sha de Irán Reza Phalevi utilizaba a hombres armados para quitar el velo a las mujeres. (...)

Tenemos el caso de Egipto, que tuvo campos de concentración para los Hermanos Musulmanes, o de Atatürk, relacionado con prácticas de limpieza étnica. En muchas partes del mundo el secularismo no ha sido liberador. (...)

P. Dice que en ausencia de religión, la gente busca experiencias místicas en la música, el sexo o las drogas.

R. Buscamos experiencias trascendentes, salir momentáneamente de nosotros mismos, en el arte, en la belleza, en el sexo. Es algo que forma parte de la humanidad. Antes de que existieran los museos o el disco compacto, la forma de buscar el arte era la religión. Como el mejor arte, la religión da la posibilidad de escapar del horror que nos rodea y buscar sentido para nuestras vidas.

P. Señala que el fundamentalismo es un fenómeno muy moderno, una reacción a la colonización, el laicismo, Darwin o la Ilustración. ¿De verdad nadie interpretaba literalmente los libros sagrados en el pasado?

R. No.

P. Y dice que a los autores de la Biblia no le importaban las incoherencias. ¿De verdad no importan?

R. No. No podemos pensar que esos libros descendieron del cielo. La Biblia es una biblioteca elaborada durante siglos. No sabemos cuál fue el uso original de esos libros. Se convirtieron en algo sagrado después de la caída del templo de Jerusalén en el siglo VI antes de Cristo. 

Los judíos hicieron de la Biblia su templo. Cada vez que uno se enfrentaba a los textos sagrados tenía que usar su imaginación para encontrar un sentido diferente para su comunidad. Los católicos no leen mucho la Biblia. Es una colección de libros muy difícil. (...)

La doctrina de que cada palabra de la Biblia es cierta, como el controvertido dogma católico de la infalibilidad del Papa, surgió a finales del XIX. Fue un deseo de encontrar certezas en un mundo moderno en que todo se cuestionaba, como un niño buscando seguridad.

P. Pero mucho antes de esos fundamentalismos existió, por ejemplo, la Inquisición.

R. Sí, pero eso no iba sobre la Biblia. La Inquisición iba sobre todo sobre política interna en un tiempo en que España se enfrentaba a la amenaza del imperio otomano, estaba en la línea del frente, había caído Granada y el país tenía unas comunidades musulmana y judía. Se intentó unir al país luchando contra un enemigo común. Lo que llamamos herejía es casi siempre política.

P. Tampoco fue un fénomeno limitado a España.

R. No, lo tuvimos también aquí. La Inquisición mató a menos gente que lo que los católicos y protestantes mataron en Europa tras la reforma. Pero se convirtió en un símbolo del catolicismo ante los protestantes, símbolo del horror absoluto.

P. La España de los Reyes católicos ¿perdió una oportunidad histórica de convertirse en un ejemplo de país multicultural para Europa occidental cuando expulsó a musulmanes y judíos?

R. Absolutamente. En España había convivencia. Cuando se introdujeron esas medidas muchos españoles se horrorizaron. El antisemitismo es algo característico de Europa occidental que no tenían los musulmanes.

P. Algunos autores creen que se ha idealizado la convivencia en Al Andalus.
R. Cuando la gente convive siempre hay tensiones. Era mucho mejor de lo que ocurría en el resto de Europa.

P. La cristiandad y el islam llevaban siglos guerreando. Pero ¿cuál es el origen del antisemitismo?

R. El islam era lo que hoy son los Estados Unidos. Estaba en todas partes. En un momento en que, tras la caída del imperio romano, Europa cayó en un nivel muy bajo de civilización y desarrollo, aunque no España gracias al islam. 

En el siglo XIV, empezó la modernización que nos transformó de una economía agraria en una comercial. Eso ocurrió en las ciudades. A los judíos se les asociaba con esa nueva economía, que fue una ruptura social. 

P. Usted defiende que el Corán es un mensaje de paz.

R. Sí.

P. Y que Mahoma fue más un pacificador que un guerrero.

R. A diferencia de Jesús, Mahoma se convirtió en jefe de Estado cuando todo Estado tenía que hacer la guerra. Cuando fue atacado por La Meca, tuvo que combatir. La historia dice que Mahoma levantó un imperio sobre todo mediante la diplomacia. Nosotros en Occidente tenemos la idea de que el Corán es sobre la yihad. 

La yihad y sus derivadas aparecen más de 40 veces en el Corán, solo en diez referidas a la guerra. La yihad también es la mejora personal, compartir con los pobres. Mahoma llevó la paz a Arabia y gestionó la unificación mediante la diplomacia.

P. Tanto en el Corán y la vida de Mahoma como en la Biblia uno puede encontrar justificaciones para la violencia.

R. El Corán tiene una actitud mucho más positiva hacia las demás religiones que ninguna escritura hasta ese momento. Dios le dice a Mahoma que la diversidad religiosa es parte de su deseo.

P. ¿Qué piensa cuando grupos violentos como el Estado Islámico proclaman que son los auténticos musulmanes?

R. Mucha de la militancia en el Estado islámico no era particularmente religiosa sino que procede del régimen de Sadam Husein, socialista y laicista.

P. Pero ¿por qué es tan magnético el Estado Islámico para tantos jóvenes occidentales? ¿Hay una motivación religiosa en los que marchan a combatir?

 R. Es complicado. A muchos jóvenes que fueron a la yihad contra la Unión Soviética en Afganistán, y luego a Al Qaeda, no les movía la lectura del Corán sino por las imágenes de sufrimiento en el mundo islámico, en Palestina, en Líbano.  (...)

No es muy distinto a lo ocurrido durante la Guerra Civil española, cuando mucha gente viajó allí a combatir el fascismo. La gente joven ama el combate particularmente. Para muchos es excitante, como un videojuego, se sienten vivos. 

Una de las cosas que más motiva para la guerra es el aburrimiento. Lo entiendo porque cuando entré en el convento miré a mi alrededor y dije: esto parece algo grande. Quería vivir intensamente. Y muchos miembros de las comunidades musulmanas en las sociedades occidentales no se siente en casa.

P. ¿Es la democracia compatible con el islam? Algunos lo dudan porque esa religión, en teoría, aspira a dominar la vida pública.

R. Sí lo es. Todas las religiones son así, la idea de una religión como algo privado y personal es algo moderno. Hasta el siglo XVIII, era conceptualmente imposible para los cristianos separar la religión de la política. Sería como sacar la ginebra del cóctel. Pero el islam está lleno de tradiciones que encajan con la democracia muy bien.

 Durante las manifestaciones en París [tras los atentados contra Charlie Hebdo y contra la comunidad judía], se pedía libertad y se defendían valores de la Ilustración, y se decía que los musulmanes no se adaptan al mundo moderno porque no han tenido una Ilustración. La Liberté era un valor de la Ilustración. 

Pero no había libertad para los esclavos africanos trabajando en las plantaciones americanas, ni para los nativos americanos cuando los fundadores de EE UU se inspiraban en la Ilustración. 

Para la Ilustración, los derechos humanos eran solo para los europeos. John Locke no solo defendía la esclavitud en las colonias, sino el derecho del amo a matar al esclavo. Otro ejemplo: la democracia en Egipto a partir de la independencia fue un chiste malo.  (...)


R. Sí, y hay movimientos en ese sentido. Pero cuidado, porque nuestra reforma en el siglo XVI fue catastrófica por las muertes que provocó. A veces la reforma puede ser dura, cruel e intolerante. 

Lutero no era un hombre tolerante: él odiaba a católicos, judíos, mujeres, turcos y a cualquiera que le llevara la contraria. En cuanto al islam, es muy difícil para la gente ser creativa cuando está siempre a la defensiva. Es difícil encontrar el espacio.

P. ¿Es usted Charlie?

R. Sí.

P. Algunos escritores se han opuesto al premio del PEN a Charlie Hebdo por sus ofensas a los sentimientos religiosos.

R. Es triste que tengamos que expresar nuestra libertad insultando a la gente. Tenemos que recordar que caricaturas de este tipo han sido utilizadas en el pasado contra los judíos antes de que empezara el holocausto, preparando a los alemanes para el genocidio. 

Es verdad que Charlie Hebdo satirizaba todo, y que gente del periódico dijo que lo último que querían era ser antimusulmanes.

P. Meterse con una religión no es exactamente lo mismo que insultar a personas.

R. De acuerdo. Pero ¿por qué hacerlo? Creo que insultar a cosas o a personas es contraproducente. No me preocupa ese tipo de crítica, pero sí que se fomenten estereotipos que hacen que la gente piense de determinada manera. 

En un momento en que tratamos, pero no muy en serio, de crear una sociedad global, mostrarnos arrogantes y poco respetuosos es peligroso. En Occidente Debemos aprender que compartimos el planeta con iguales y no con inferiores. (...)

P. Defiende el entendimiento interreligioso. Y sugiere a los cristianos que reconozcan a Mahoma, los judíos a Jesús, ambos a Buda…

R. No todo el mundo está preparado para eso. Pero es arrogante decir que una sola fe tiene la verdad.

P. Todas las religiones pretenden ser la única verdadera.

R. Eso es ego humano. Como cuando decimos que nuestro país es el mejor."         (   , El País , 20 JUN 2015)

23/9/11

Católicos y protestantes... alemanes. Tanto católicos como protestantes loan los misterios de la vida, pero los católicos son más espectaculares

"Pero, ¿qué es lo que tanto desagrada del papa alemán en la opinión pública alemana? ¿Por qué esta crispada exigencia?

Los alemanes del Este acabamos de dejar atrás una organización que se pretendía destinada a cosas superiores. Los comunistas pretendían haber identificado las leyes de la historia y su partido (comunista) era el ejecutor.

La curia romana, con el papa a la cabeza, piensa que con sus grandes mitras se ha comido la sabiduría cristiana y que los otros lo tienen que aceptar, pero también hay que decir que hay muchísimos cristianos que se sienten parte de la Iglesia romana como iglesia mundial y al mismo tiempo se sienten presionados por ella.

Si el papa viene aquí debería hablar con quienes entienden que en cada comunidad hay algunos y algunas que ven las cosas de manera diferente. Debería hablar con los católicos críticos, que no están contra la Iglesia sino contra su autoritarismo. Las cosas cambian. Hay muchas cosas que tenían gran importancia en el siglo XVI y que hoy son irrelevantes.

¿Cuales son las diferencias de mentalidad entre católicos y protestante alemanes?

Los católicos tienen una relación menos problemática con el poder, y también menos problemas con lo moral. La duplicidad en política, por ejemplo. No hay mas que ver a los presidentes de (la católica) Baviera. En religión los protestantes son más modestos, mientras que el catolicismo es triunfalista.

Nosotros somos más fuertes en lo racional, ellos en la sensación de misterio. Como dijo (el teólogo protestante) Wolfgang Weiss, "quiero ir a una iglesia en la que no tenga que dejar mi racionalidad en la entrada". Nosotros también creemos en el misterio, pero no como enigma.

El misterio es el secreto de la vida, lo que es otra cosa. La fe es una loa a los misterios de la vida. Tanto católicos como protestantes loan los misterios de la vida, pero los católicos son más espectaculares. Nosotros sólo tenemos la música, ellos la vestimenta, las ceremonias, el incienso....

Desde 1945 los protestantes son más bien demócratas de izquierdas, mientras que los católicos son demócratas conservadores. En Estados Unidos las iglesias luteranas no son fundamentalistas pero están siendo sobrepasadas por los integristas que se llaman evangélicos.  

En Europa necesitamos reflexionar sobre -y regresar a- las raíces de nuestra cristiandad. Así veremos que algunas cosas que tenían gran importancia dogmática ya no la tienen. Estamos vaciando los mares con nuestra pesca excesiva, el cambio climático nos lleva a la catástrofe y seguimos sin prohibir las bombas de racimo o las minas antipersonal a pesar de que casi todos los países aceptan la necesidad de prohibirlas... esos son los retos que tenemos por delante.

Son temas que conciernen a cualquier persona que se sienta responsable del planeta y su futuro. La iglesia tiene que enfrentarse a ellos y no limitarse a huecos mensajes de navidad o de pascua sin contenido que son pura ceremonia. En esto estamos fracasando, porque no estamos a la altura de los retos que tenemos."                    (Religióndigital.com, 23/09/2011, Friedrich Schorlemmer, teólogo protestante alemán: "Hay que acabar con el ecumenismo inmovilista")