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8/2/23

El mayor responsable de la "desigualdad" contra los seres humanos es la empresa corporativa, ausente del debate público... los jueces y los legisladores corporativistas han dotado a las empresas de un arsenal de derechos injustos... Los contratos unilaterales de las empresas que te obligan a firmar o a hacer clic te convierten en peones contractuales. La libertad contractual desaparece. Tu estatus se reduce a obedecer las duras imposiciones de bancos, concesionarios de automóviles, compañías de seguros, empresas de tarjetas de crédito, servicios públicos, etc. Intentad escapar e iros a un competidor. Ni hablar. Todos tienen las mismas restricciones, con pequeñas variaciones... Otro poder político derivado permite a las corporaciones planificar y controlar estratégicamente las vidas de los humanos con algoritmos y patentes monopolísticas... El mayor premio de todos para los usos de la desigualdad corporativa dominante sobre las personas reales es el control del Congreso, de las legislaturas estatales, instituciones de los países, ayuntamientos y elecciones, junto con la selección de los jueces... Todos estos impulsos en pos del máximo poder y control están madurando el Estado corporativo, a medida que Wall Street y Washington se fusionan

 "La palabra "desigualdad" está por todas partes en los medios de comunicación. Suele referirse a la raza, el género, los ricos frente a los pobres u otras diferencias entre los seres humanos. El mayor responsable de la "desigualdad" contra los seres humanos es la propia empresa, ausente del debate público.

Desde 1886, cuando un periodista del Tribunal Supremo de EE.UU., en una nota para la opinión del Tribunal, escribió que las empresas poseían los mismos derechos en virtud de la Constitución, los jueces y los legisladores corporativistas han dotado a las empresas de un arsenal de derechos injustos. (La Constitución no menciona en absoluto "corporación" o "empresa").

¿Cómo es eso posible con la 14ª Enmienda que ordena la igualdad de protección ante la ley? Porque esta disposición central de nuestro supuesto estado de derecho no tuvo en cuenta los artificios de los abogados corporativos, los jueces corporativos y los legisladores obligados por las corporaciones.

Las corporaciones creadas por estatutos estatales se consideran "personas artificiales". Estados como Delaware y Nevada han convertido en un negocio lucrativo la creación de empresas en virtud de leyes permisivas que concentran el poder en la cúspide de jerarquías comerciales autocráticas, dejando a sus accionistas-propietarios muy pocas opciones aparte de vender. Desde principios del siglo XIX, los Estados han constituido sociedades anónimas que otorgan a sus accionistas una responsabilidad limitada. Lo máximo que pueden perder es la cantidad de dólares invertidos en las acciones o bonos de su empresa. La historia moderna del derecho de sociedades se dirige ahora a maximizar la responsabilidad limitada de la propia sociedad.

Los siguientes doce ejemplos de desigualdad son escandalosos:

 1.-   La entidad corporativa protege a los propietarios y accionistas de las deudas y otras responsabilidades de la empresa. Sin embargo, los propietarios de empresas individuales no están protegidos personalmente de las deudas o responsabilidades relacionadas con la empresa.

 2.-   Las leyes de quiebra favorecen enormemente a las empresas frente a los particulares. Las corporaciones en quiebra pueden cancelar sus contratos sindicales, están libres de responsabilidades judiciales contra ellas e incluso pueden conseguir que los jueces concedan primas de retención a los ejecutivos culpables para que puedan proporcionar a las partes su supuesta memoria histórica. Luego, en virtud del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras, la empresa, tras haberse desprendido de sus pasivos, puede reorganizarse y volver a funcionar. Si se trata de una gigantesca empresa en quiebra como lo fue General Motors en 2009, su recreación puede obtener muchos miles de millones de dólares de los contribuyentes porque se considera "demasiado grande para quebrar". Comparemos todos estos privilegios con la quiebra de un individuo por muy rico que haya sido. No hay discusión.

3.-    Bajo las leyes penales, las corporaciones tienen enormes ventajas. A diferencia de la mayoría de los individuos que cometen delitos graves, las empresas tienen abogados que las protegen con acuerdos de "no enjuiciamiento" o "enjuiciamiento diferido" en lugar de sanciones penales. A diferencia de los delincuentes individuales, las empresas no pueden ser encarceladas y casi nunca son ejecutadas (es decir, se les retiran los estatutos y se las deja fuera del negocio, a menos que sean pequeños delincuentes empresariales). El ex fiscal general de EE.UU. Eric Holder dijo que los grandes bancos pueden incluso ser demasiado grandes para ser procesados. Mientras tanto, las grandes empresas, que han costado la vida a muchas personas y han enfermado a muchas más, continúan con su alegre afán de lucro. En esta categoría se encuentran las grandes cadenas farmacéuticas, químicas, automovilísticas, petroleras, carboneras y hospitalarias.

 4.-   Las personas lesionadas injustamente que demandan a las empresas en virtud del derecho de responsabilidad civil se encuentran con que las empresas pueden retrasar infinitamente, con sus gastos legales asegurados o deducibles. Las víctimas que están desesperadas por conseguir dinero para pagar las facturas médicas y de otro tipo, no pueden deducir sus gastos legales y pueden no tener seguro. Las corporaciones pueden forzar acuerdos bajos debido a su desigualdad de estatus y poder.

5.-    La desigualdad fiscal es el Niágara de la desigualdad. El tipo impositivo federal máximo para los particulares es del 37% y sólo del 21% para las empresas, antes de una plétora de vacíos legales. ¿Por qué un empresario individual o cualquier individuo tiene que pagar el 37% y enfrentarse a una desventaja económica frente a un competidor que sólo paga el 21%? La respuesta infundada es que existe una clasificación racional para esta injusticia-tontería.

6.-  A diferencia de las personas físicas, las empresas pueden crear sus propias empresas matrices (holdings) con fines evasivos. También pueden crear cientos de hijos (filiales) para eludir todo tipo de cumplimiento de la ley. El paraíso fiscal y no reglamentario de las Islas Gran Caimán tiene miles de sociedades "domiciliadas" allí. Un gran edificio -Ugland House- "alberga" 12.000 sociedades. Los seres humanos de carne y hueso estarían insufriblemente apretados si intentaran acuartelarse con semejantes eficiencias inorgánicas. Hasta la decisión del mes pasado del Tercer Circuito de Apelaciones, que dijo no a los rentables abogados corporativos de Johnson & Johnson, las corporaciones podían crear una filial y poner en ella todas las demandas pendientes de los consumidores perjudicados, declarar la quiebra de la filial y luego dejar a los demandantes perjudicados con pocos recursos. Es lo que se conoce como "Texas two-step", una creación de los abogados corporativos.

 7.-    Los contratos unilaterales de las empresas que te obligan a firmar o a hacer clic te convierten en peones contractuales. La libertad contractual desaparece. Tu estatus se reduce a obedecer las duras imposiciones de bancos, concesionarios de automóviles, compañías de seguros, empresas de tarjetas de crédito, servicios públicos, etc. Intentad escapar e iros a un competidor. Ni hablar. Todos tienen las mismas restricciones, con pequeñas variaciones. Estas largas e inescrutables esposas de letra pequeña exigen que renuncies a tu derecho a acudir a los tribunales para ser juzgado por un jurado de tus iguales.

8.-   Las leyes antimonopolio, poco aplicadas a lo largo de los años, han dado lugar a monopolios o monopolios compartidos, repletos de poderes manipuladores que convierten en una burla un supuesto mercado libre. ¿Qué tal eso de la desigualdad que destruye el derecho y los beneficios de un mercado competitivo?

 9.-   La FCC concede a las empresas licencias de monopolio para controlar 24 horas al día, 7 días a la semana, lo que nos pertenece: las ondas públicas. Las corporaciones de radio y televisión obtienen esta bonanza gratuitamente junto con el poder de decidir quién entra y quién no. Ningún individuo podría tener ese estatus ni impugnar de ninguna manera estas renovaciones de licencias que la corporativizada Comisión Federal de Comunicaciones de EE.UU. hace prácticamente automáticas.

 10.-   De estas desigualdades, incrustadas en las leyes desiguales de los prejuicios corporativos, surgen las realidades del poder económico, político y cultural en bruto que intimidan y coaccionan a los simples mortales humanos. Las corporaciones son capaces de sobrevivir y prosperar después de horrendos sobreprecios, crímenes y víctimas: las compañías de opioides y otros medicamentos, la vasta contaminación tóxica del aire, el agua y los alimentos, los crímenes de Wall Street y la explotación de la salud y el bienestar económico de los trabajadores. Como no son humanas, las corporaciones continúan sin sentir las sanciones de la vergüenza social, la culpa o el ostracismo. Los simples humanos no tienen esas escapatorias inherentes.

11.-    Otro poder político derivado permite a las corporaciones planificar y controlar estratégicamente las vidas de los humanos con algoritmos y patentes monopolísticas. Se salen con la suya con un marketing directo que explota a los niños y elude la autoridad de sus padres, rompiendo barreras culturales largamente arraigadas para el juego masivo en línea, y continuando con la discriminación de las mujeres y las minorías, como trabajadoras y consumidoras.

12.-    El mayor premio de todos para los usos de la desigualdad dominante corporativa sobre las personas reales es el control del Congreso, las legislaturas estatales, las juntas de los países, los ayuntamientos y las elecciones, junto con la selección de los jueces. Su ensamblaje de desigualdades legales e ilegales cada vez más arraigadas produce un efecto multiplicador, logrando desigualdades más profundas a medida que el control corporativo sobre el capital, el trabajo, la tecnología y la elección de jurisdicciones aquí y en el extranjero intensifica sus privilegios e inmunidades.

Todos estos impulsos en pos del máximo poder y control están madurando el Estado corporativo, a medida que Wall Street y Washington se fusionan. El presidente Franklin Delano Roosevelt, en un mensaje formal al Congreso en 1938, llamó "fascismo" al control del gobierno por el poder privado. En 1933, el juez del Tribunal Supremo Louis Brandeis escribió una opinión en la que advertía de que las grandes corporaciones se estaban convirtiendo en un "monstruo de Frankenstein" entre nosotros.

Así que, todos los luchadores contra la desigualdad entre las personas saltad a las Grandes Ligas y enfrentaos a los mayores progenitores de las desigualdades de todos: las grandes corporaciones. Agarraos a las raíces si queréis evitar los frutos amargos. Acabad con la cruel explotación que proporcionan estos dobles raseros."  
                      

(Ralph Nader, Brave New Europe, 05/02/23; traducción DEEPL)

12/11/21

Al menos 46 variedades de helados de Nestlé están afectadas por la contaminación con óxido de etileno La empresa sigue sin hacer público el listado. FACUA ha recibido información de trabajadores de varias cadenas de distribución

 "Dentro de la alerta alimentaria que viene desarrollándose en toda la Unión Europea desde finales de junio, trabajadores de varias cadenas de distribución han facilitado a FACUA-Consumidores en Acción listados de helados de la multinacional suiza Nestlé que están retirando de sus estanterías tras distintos avisos del fabricante, Froneri, por la presencia del cancerígeno óxido de etileno en el aditivo estabilizante E410 (también llamado goma de garrofín o algarroba).

La relación de productos objeto de retirada recibida por FACUA incluye 46 variedades de helados fabricados por Froneri de las marcas Nestlé, Milka, Toblerone, Nuii, Oreo, Princesa, La Lechera y Smarties, todos ellos comercializados por la firma suiza en España. La asociación advierte de que la lista no es necesariamente completa, ya que forma parte de alertas de retirada de la comercialización de productos de Froneri/Nestlé difundidas a nivel interno por las cadenas Carrefour, Dia y Covirán. Puedes descargar la lista en este enlace (en ella se identifican los lotes con los que los identifican las tres superficies comerciales).

FACUA ha reclamado a Nestlé y Froneri que actúen con transparencia y hagan pública la lista completa de productos afectados. De momento, Froneri se han limitado a incluir en su página web un aviso donde insta a los consumidores a teclear los seis primeros dígitos del lote del helado que hayan adquirido para saber si puede estar contaminado. Algo que les imposibilita conocer si han consumido un producto con la sustancia que está dando origen a su retirada si ya tiraron el envase.

La asociación también ha instado a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) del Ministerio de Consumo a que publique la lista de helados contaminados. FACUA considera lamentable que hasta la fecha, el organismo sólo haya incluido en su web sendos enlaces a los contenidos de las páginas de Mars y Nestlé relativos a la alerta.

Mars, el único fabricante que ha sido transparente

El único fabricante que ha hecho pública hasta la fecha la lista de productos objeto de retirada por contaminación con óxido de etileno en España es Mars, que ha dado a conocer en su web que se trata de determinados helados M&M's, Snickers y Twix.

FACUA aconseja a los usuarios que tengan uno de los productos afectados en sus hogares que se abstengan de consumirlos y procedan a devolverlos a los establecimientos para que les reembolsen el dinero. La asociación reclama al conjunto de resto de fabricantes y empresas de distribución que actúen también con transparencia y hagan lista la lista de productos contaminados que han elaborado o comercializado.

En este sentido, la asociación advierte de que numerosos establecimientos de hostelería y tiendas de alimentación podrían seguir comercializándolos si no los adquirieron a través del distribuidor sino de forma directa en hipermercados antes de su retirada. Por ello, insiste en la necesidad no sólo de que las comunidades autónomas vigilen los protocolos de retirada, sino de que exista transparencia hacia los consumidores sobre los productos afectados.

El óxido de etileno es, como ha indicado la Aesan, una "sustancia activa en productos fitosanitarios no está aprobado en la UE ni, por lo tanto, en España. Se trata de una sustancia clasificada como mutagénica, carcinogénica y tóxica para la reproducción".                    (FACUA. 26/07/21)

17/10/19

Gran Hermano es la crónica retransmitida en directo de la degradación de los vínculos sociales mediante la hipocresía, las estrategias y las traiciones, una suerte de pornografía psicológica permanentemente a la vista... ¿un mal de la empresa contemporánea?

"Gran parte de los 'realities', y 'Gran Hermano' es el mejor ejemplo, son parte de esa peculiar mentalidad empresarial que ha entendido que los espacios rentables se resumen en dos, prémium y ‘commodity’, el que puede cobrarse caro y el ‘low cost’ de consumo masivo. En la televisión, 'GH' representa a los segundos. 

Es un programa destinado a un público amplio cuya principal baza es construir un escenario que resalte la bajeza del comportamiento humano y que se construye mediante la exhibición de elementos antisociales, aquellos que 'dan juego': las mentiras, las dobles intenciones, los enfrentamientos soterrados o explícitos, las envidias, las traiciones o el rencor.

Especialmente en las primeras ediciones de 'GH' (después ya todos aprendieron la mecánica real), los concursantes entraban felices, deseando transmitir buen rollo, y salían envueltos en reproches y recriminaciones. El programa era la crónica retransmitida en directo de la degradación de los vínculos sociales mediante la hipocresía, las estrategias y las traiciones, una suerte de pornografía psicológica permanentemente a la vista. 

Sus espectadores estaban pendientes de descubrir quiénes eran los peores, los 'más malos', de cada edición, y se vinculaban emocionalmente con unos participantes u otros dependiendo de su grado de malicia, sinceridad o coherencia.

El contexto

Un 'reality' como 'GH' cuenta con un escenario de partida que habitualmente se pasa por alto, pero que es decisivo para los resultados que se obtienen. En primer lugar, tiene lugar en un entorno de competencia, todos están allí por la popularidad y el dinero y son conscientes de que quienes tienen al lado son rivales, por más que exhiban afecto o simpatía. 

Son personas, además, que han sido elegidas por sus características, psicológicas y físicas, para que puedan aportar algo a ese tipo de espectáculo. Por si fuera poco, suelen ser sometidas a privaciones, comenzando por la imposibilidad de salir de la casa. En ese contexto, es fácil que las tensiones surjan. 

Y en ocasiones, si creemos a Carlota Prado, la exconcursante que denunció los abusos sexuales, se favorecía que las pasiones se exacerbasen: “Mínimo había cinco botellas de whisky, ron, tequila, ginebra... Nos preguntaban previamente qué queríamos. Nunca nos han frenado la ingesta de alcohol”. Si se suman todos los factores, es fácil concluir que existían probabilidades no menores de que se produjeran comportamientos inadecuados a pesar de la presencia permanente de las cámaras y de los controles internos.

Quienes emiten estos programas eran conscientes de la mercancía que estaban vendiendo y también de que les funcionaba. Todos estaban contentos: los concursantes, por el dinero y la popularidad que recibían, y la productora y la cadena, por las audiencias y los ingresos vinculados a ellas. A lo mejor no eran programas ejemplares, se decían, pero era lo que la gente demandaba y generaban beneficios.

La ‘prudencia’

Sin embargo, cuando se juega en un escenario inflamable, es probable que se produzca algún fuego. El fantasma en la máquina aparece en algún momento y es entonces cuando hay que reaccionar rápido. Lo usual en estos casos no es afrontar los problemas sino silenciarlos. Se les echa tierra encima, se pasa de puntillas, se tapan, se ignoran, se intenta que no salgan al exterior. Se valora la publicidad negativa o los daños que puede causar a una empresa, el perjuicio económico o de prestigio, y tantas otras cosas que terminan aconsejando prudencia, es decir, no contar nada. Este es un mecanismo demasiado asumido, demasiado interiorizado.

Buena parte de las disfunciones empresariales provienen de este doble movimiento: se crea un contexto en el que es probable que los problemas surjan y cuando estos suceden, intentan ocultarse en lugar de solucionarse. El caso Wells Fargo fue significativo en este sentido. El banco estadounidense presionó insistentemente a sus empleados, incluso con actitudes denigratorias, para que cumplieran los objetivos de rentabilidad. Las amenazas eran frecuentes y vivían en una presión continua. 

De modo que los trabajadores decidieron hacer lo que la compañía les demandaba aunque para ello tuvieran que saltarse las leyes. En Volkswagen ocurrió algo similar con el asunto de las emisiones de los coches diésel, porque ningún ingeniero quería pagar el precio de enfrentarse a la dirección. En ambos casos, como en muchos otros, había gente dentro que era consciente de los problemas, pero eso no significaba que se avanzase hacia la solución; más al contrario, reinaba el silencio.

Las dos opciones

Cuando estas cosas ocurren, hay dos opciones: se puede ser valiente, encarar lo que sucede y tomar medidas, lo que genera perjuicios a corto plazo pero conviene a medio y largo, u optar por minimizar o silenciar los hechos. La primera alternativa tiene sus complicaciones, pero permite que, tras los malos momentos, el prestigio de la empresa se recupere con facilidad; además, funciona como cortafuegos para evitar males mayores.

 Cuando se opta por la segunda, lo usual es que el asunto acabe haciéndose público y cause un perjuicio notable. En última instancia, esto es lo que le ocurrió a la Iglesia católica con la pederastia.

Sin embargo, no es infrecuente que la elección sea la de ocultarlo todo. En ocasiones, porque los directivos creen que si el asunto sale a la luz, lo hará tras un tiempo largo, y ellos ya no estarán allí; serán sus sucesores quienes deban afrontarlo. En otras, porque siempre queda el recurso de ofrecer una cabeza de turco, en general algún cargo con responsabilidad menor que permita la individualización del problema, como si fuera un hecho aislado producto de un error puramente personal. 

Lo cual es curioso, porque quienes crean un contexto adecuado para que ocurran cosas nada edificantes esconden después la cabeza cuando el fantasma en la máquina se manifiesta.
Y no olvidemos que detrás de esta dimensión está lo importante: todas estas prácticas causan víctimas."                (Esteban Hernández, El Confidencial, 11/10/19)

16/10/19

Vivimos en la era de la automatización del trabajo de oficina... una batalla entre los hombres y las máquinas. Tras una década de optimismo tecnológico ciego, los recientes escándalos de hace dos años (desde Uber hasta Facebook) han marcado un giro del péndulo, y ahora lo que interesa a la sociedad es entender el lado oscuro de la tecnología...

"La idea de fondo es la sustitución de la mano de obra humana, falible y llena de sesgos (también la experta), por sistemas automatizados y mejorados gracias a las enormes cantidades de datos que pueden recogerse, al conocimiento acumulado que producen y a su análisis y tratamiento con nuevas posibilidades tecnológicas. 

Con ese nuevo sistema obtendremos respuestas más ajustadas a los problemas que se nos plantean o, al menos, esa es la esperanza. Se trata de una visión de futuro en la que late el deseo de un mundo cristalino, previsible y continuo, en el que la medición, la auditoría y el control, establecido a través de la sistematización, nos conducirán a un mundo más científico y, en consecuencia, mucho mejor.

Un buen escenario para comprobar los efectos reales de esta aspiración es el financiero. Experiencias como las del 'high frequency trading', donde la velocidad es esencial y los ordenadores operan por sí mismos, ofrecen pistas sólidas respecto de las ventajas que procura esta nueva manera de trabajar. Y no se trata únicamente de un subsector de la inversión, porque esta perspectiva es parte de un tipo de gestión global en la que, como bien explica Daniel Beunza, los modelos se han convertido en la nueva norma del sector.
Un ejemplo clásico

Beunza, profesor en la Cass Business School, y ex de la London School of Economics, conoce bien el sector de la inversión, que ya analizó en su anterior libro y del que describe las transformaciones acaecidas en 'Taking the Floor: Models, Morals, and Management in a Wall Street Trading Room' (Princeton University Press), su nuevo texto. Beunza describe cómo los modelos se han impuesto como la forma operativa y de control por excelencia y analiza cómo su utilización masiva está provocando tensiones y disfunciones en un ámbito al que venían a hacer más previsible. 

 Un modelo no es otra cosa que "la representación teórica de un proceso económico" que sirve "para simplificar el fenómeno y predecir el futuro. Un ejemplo clásico es la ecuación de Black-Scholes, que simplificó enormemente el problema de valorar una opción financiera".

PREGUNTA. La lucha entre las posibilidades de la automatización y la validez de la acción humana aparece en muchos trabajos. En el sector financiero, esta tensión es muy clara. Por una parte, se han ido reduciendo el número de 'traders' y automatizando cada vez más los procesos. Hay resistencias, porque hay quienes entienden que los procesos automatizados no pueden ser eficientes sin los seres humanos, que las máquinas necesitan supervisión. Por otra parte, desde el nivel de la gestión, automatizar los procesos reducía costes porque permitía prescindir de 'traders' y al mismo tiempo, prometía mejores resultados. Esta última postura va ganando. ¿El ser humano ha perdido la partida? ¿Cuál es el estado de la cuestión?

RESPUESTA. Efectivamente, vivimos en la era de la automatización del trabajo de oficina, y en cierta medida eso se puede ver cómo una batalla entre los hombres y las máquinas. Tras una década de optimismo tecnológico ciego, auge de los medios sociales, big data, etc., los recientes escándalos de hace dos años (desde Uber hasta Facebook) han marcado un giro del péndulo, y ahora lo que interesa a la sociedad es entender el lado oscuro de la tecnología. Por ejemplo, sustituir la figura del gerente por un algoritmo puede tener consecuencias funestas, al generar sentimientos de injusticia entre los empleados. En el libro abundo en esa dirección intentando no caer en el rechazo fácil ni el ludismo.

P. Afirma que "la avaricia no es la principal razón del presente embrollo financiero, sino los instrumentos que utilizan los 'traders'. La moralidad está en la máquina". ¿Cuáles son esas herramientas y cuáles los riesgos que comportan?

R. Todos somos testigos a diario de bancos que montan seminarios tratando de inculcar a sus empleados ciertos valores. En los años posteriores a la crisis no era difícil encontrar en Canary Wharf carteles y esculturas con los valores que los bancos anunciaban al visitante y a si mismos "honestidad", "transparencia", etc. Pero esas medidas no funcionaron. El problema era que una vez los empleados regresaban a su día a día, se enfrentaban a las presiones y rutinas de siempre, y esos valores quedaban como puramente retóricos, cuando no cínicos. Hay que plantear una alternativa al reduccionismo de equiparar la ética a los valores. Eso es lo que trato de hacer en el texto, porque han de cambiar las prácticas, los modelos y los algoritmos para evitar una repetición de los problemas morales que llevaron a la crisis en Wall Street.

P. Las supervisiones en las empresas financieras ya no se realizan por jefes directos, sino a través de indicadores, presentaciones en Power Point y demás. ¿Cuál es el gran problema que causa este tipo de supervisión?

R. Efectivamente, las métricas y modelos han desplazado la tarea de gestión. Pues bien, cuando el uso de modelos imperfectos en el control de gestión —y recordemos que todos los modelos son imperfectos— llevan al banco a restringir innecesariamente la toma de riesgo de los 'traders', se genera una percepción de injusticia organizativa.

P. Insiste en el libro en la importancia del desentendimiento moral. ¿En qué consiste y cómo opera en estos contextos?

R. Lo que los psicólogos como Albert Bandura llaman desentendimiento moral es el proceso por el que los humanos dejan de experimentar una reacción negativa al contravenir sus propias normas morales. Se da frecuentemente a resultas de una percepción de injusticia: cuando alguien se siente injustamente tratado por la empresa, justifica más fácilmente comportamientos como el maltrato a otros, bien sea subordinados o clientes.

P. ¿Cuáles son sus efectos para los clientes? ¿Y para la sociedad?

R. Cuando alguien es cliente de un 'trader' moralmente desentendido, corre un mayor riesgo de sufrir pérdidas, ya que se enfrenta a alguien que persigue sus intereses sin las restricciones morales que otros humanos normalmente tienen. Para la sociedad en su conjunto, el desentendimiento moral de los 'traders' genera un peligro de colapso financiero, ya que dicho desentendimiento puede llevar a los 'traders' a hacer operaciones ruinosas para el banco, como ya pasó en el 2008.

P. ¿Cómo ha cambiado el mundo financiero desde la crisis y en qué ha afectado la utilización de modelos financieros?

R. El mundo financiero ha cambiado, pero menos de lo que cabría esperar. La introducción de la Ley Dodd-Frank y la regla de Volcker en EEUU han limitado la capacidad de los bancos de usar modelos en los que arriesgan su propio capital, que es lo que acabó por arruinar a muchos en el 2008. Dicho cambio, si bien es positivo, no es una solución completa al abuso de los modelos económicos. Si bien es difícil para los 'traders' hundir su propio banco, aún pueden usar modelos excesivamente complejos para arruinar a sus clientes.

P. En un mundo como el de las finanzas, los aspectos culturales son una parte esencial. Es lógico pensar que más allá de las prácticas, las interacciones y las ideas asumidas forman parte de las acciones de los 'traders' y de las empresas para las que trabajan. ¿Cuál es la importancia de la cultura en el mundo financiero?

R. La cultura es clave. A muchos 'traders' les gusta presentarse a sí mismos como personajes exclusivamente racionales y movidos por primas millonarias. Pero la realidad es que las mismas primas generan comportamientos muy distintos en distintos 'traders', con lo cual no se puede reducir el comportamiento a los incentivos monetarios. En el fondo, la idea misma de que las primas son lo único que importa en la vida es de por sí una idea asumida, es decir, parte de la cultura en Wall Street.

La reforma cultural es la nueva estrategia de la Reserva Federal de Nueva York. La idea era sencilla: paliar las limitaciones de la Ley Dodd-Frank con seminarios y reuniones periódicas con consejeros delegados de los grandes bancos para debatir la cultura y los valores bancarios. Si bien esto ha sido un buen comienzo, no hay duda de que es muy difícil para un regulador cambiar la cultura de los bancos en Wall Street.

P. Una de las distorsiones que con más frecuencia se ha encontrado es la resonancia. ¿En qué consiste cuáles son sus efectos? ¿Por qué los modelos dan estabilidad en ocasiones, pero en otras conducen a errores desastrosos?

R. La resonancia sucede cuando las acciones de los 'traders' se retroalimentan con el uso de modelos económicos. En caso que presento en el libro, los modelos permiten a cada 'trader' cuantificar la probabilidad que el mercado asigna a un evento, y el 'trader' puede así cuestionar sus propias estimaciones. Pero si todos los 'traders' hacen ese mismo ejercicio, corren el riesgo de convencerse equivocadamente de que están en lo cierto.

P. ¿Cómo es posible corregir estas disfunciones? ¿Por qué afirma que las 'startup' y las 'fintech' son una oportunidad para trabajar de otra manera?

R. Las 'startup' y el sector 'fintech' presentan un tamaño empresarial más reducido y permiten un control humano en vez de algorítmico, evitando así el desentendimiento moral. De hecho, históricamente, el sector financiero ha estado siempre dominado por empresas pequeñas, típicamente gestionadas por socios con responsabilidad personal ilimitada. Los grandes bancos solo han dominado Wall Street en los últimos treinta años, y no está claro que el cambio haya sido para mejor.

Ahora bien, no hay que pensar que un tamaño reducido sea la panacea o una solución universal. Los fondos de cobertura suelen ser pequeños pero típicamente adolecen de serios problemas como una asombrosa falta de diversidad. El secreto, como ya escribía E. F. Schumacher en 'Lo pequeño es bello', no reside en tener bancos pequeños, sino en lograr las ventajas de lo pequeño con un tamaño grande."                          

23/7/19

Google admite escuchar el 0,2% de las conversaciones con su asistente virtual

"Google admitió este jueves que "expertos del lenguaje" contratados por la firma escuchan aproximadamente el 0,2 % de las conversaciones que los usuarios mantienen con su asistente virtual, lo que implica que una parte de esas interacciones no son completamente privadas.

La asunción habitual, y lo que a menudo reiteran las empresas que gestionan asistentes virtuales como Amazon, Samsung y Apple, además de Google, es que las conversaciones entre un usuario y su asistente son del todo privadas y que la interacción se produce exclusivamente mediante inteligencia artificial, es decir, que los únicos que "escuchan" al usuario son robots.

Sin embargo, la admisión este pasado jueves por parte de Google de que el 0,2% de estas conversaciones son escuchadas por seres humanos para, aseguran, mejorar la calidad del servicio, arroja luz sobre una práctica que las empresas por lo general evitan publicitar, aunque es conocido dentro de la industria que en menor o mayor medida, es algo habitual.

La revelación llegó de la mano del responsable de producto de búsquedas de la compañía californiana David Monsees, quien publicó una entrada en el blog oficial de Google como respuesta a una información aparecida ayer en la televisión belga VRT NWS, que pudo acceder a alrededor de un millar de grabaciones de individuos anónimos.

Las grabaciones fueron facilitadas a la televisión belga en lengua neerlandesa por uno de los "expertos" que Google había contratado en ese país para escuchar segmentos de las conversaciones y "comprender así las particularidades y acentos de cada idioma en específico".

La firma, que ya ha anunciado que "tomará acciones" por la filtración al considerarla una "violación" de sus políticas de seguridad de datos, admitió contar con "expertos en todo el mundo" cuya función es escuchar y transcribir "una pequeña parte de los diálogos para ayudarnos a comprender mejor esos idiomas".

En concreto, la firma de Mountain View (California, EE UU) cifró el porcentaje de interacciones analizadas por humanos en el 0,2% y garantizó que estos fragmentos no van asociados a las cuentas de los usuarios y que a los expertos se les dice que no transcriban sonidos o conversaciones de fondo que no vayan dirigidas a Google.

Sin embargo, la televisión belga fue capaz de identificar "direcciones postales y otra información delicada", en las grabaciones, lo que les permitió ponerse en contacto con las personas cuya voz había sido grabada y confirmar que efectivamente se trataba de ellos.

"Una pareja de Waasmunster (Bélgica) reconoció inmediatamente la voz de su hijo y de su nieto", pusieron como ejemplo desde VRT NWS. Google indicó que el asistente virtual solo les envía las grabaciones de audio una vez detectado que el usuario está interactuando con él tras haber dicho, por ejemplo, "Hey, Google" y que dispone de varias herramientas para evitar las "activaciones falsas", es decir, que el software interprete un sonido erróneamente como la palabra clave para activarse.

Pese a ello, VRT NWS publicó que del alrededor de millar de fragmentos de voz a los que tuvo acceso (todos ellos en lengua neerlandesa), 153 eran conversaciones en las que nadie dio la orden de activación al asistente virtual, sino que este interpretó erróneamente un sonido. Entre otras, el medio belga aseguró haber escuchado conversaciones en la cama, entre padres y sus hijos, llamadas profesionales, discusiones y escenas tanto de sexo como de violencia."             (El País, 12, 07/19)

25/6/19

Así financian la desinformación las tabacaleras y petroleras. Una investigación del MIT reveló que las industrias del tabaco y los combustibles fósiles financian los mismos think tanks ultraliberales para atacar al consenso científico

"La historia de las empresas de combustibles fósiles está llena de ejemplos en los que han adoptado estrategias de relaciones públicas procedentes de la industria del tabaco. Sin embargo, un análisis revela que la relación entre las dos industrias va mucho más allá — incluso financian a las mismas organizaciones para que les hagan el trabajo sucio.

David Hsu, profesor asociado del Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT), analizó las organizaciones en la base de datos de desinformación de DeSmog y la base de datos sobre tabaco del diario The Guardian e identificó a 35 think tanks con base en los Estados Unidos, el Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda que promueven tanto los intereses de la industria del tabaco como la de los combustibles fósiles.

De estas organizaciones, DeSmog reveló que 32 han recibido donaciones directas de la industria del tabaco, 29 las han obtenido de la industria de los combustibles fósiles, y 28 las han recibido de ambas. Hay dos redes principales, una centrada en los hermanos Koch y la otra en Atlas Network, involucradas en la financiación de muchos de estos think tanks.

Al explorar la base de datos de The Guardian, Hsu se percató de que muchos de los nombres de las organizaciones que se oponían a la regulación del tabaco eran las mismas que “las que se dedican a fomentar el negacionismo climático”.

“Este es un movimiento financiado”, afirmó. “Las estrategias usadas en el debate del tabaco son, definitivamente, estrategias que se usan también en el debate climático”.

Complejo Industrial Anticientífico

Existe una red cada vez mayor de organizaciones que se autodenominan “de libre mercado” que crean informes, aparecen en los medios y diseminan información que la industria después usará para presionar a los políticos. El análisis muestra que muchas de estas organizaciones aceptan donaciones de las industrias sobre las que investigan e informan.

Como reveló una reciente investigación para The Guardian, realizada por Jessica Glenza con la colaboración de Sharon Kelly, estas organizaciones proporcionan “una voz potente para que los fabricantes de cigarrillos la usen en su lucha contra regulaciones más restrictivas”. Y como ya mostró DeSmog, las mismas organizaciones llevan mucho tiempo promoviendo el negacionismo de la ciencia del cambio climático para desanimar a los legisladores y que no implementen regulaciones que limiten las emisiones de carbono.

Según Hsu, la procedencia del dinero que reciben estos think tanks para realizar sus actividades tiene importancia: “Hay gran cantidad de investigación de calidad que muestra que independientemente de lo que uno piense sobre cómo el dinero afecta a sus actividades, quien recibe grandes donaciones responde a los intereses de sus donantes”.

“La industria de los combustibles fósiles y la del tabaco están financiando campañas de desinformación para que las sociedades y los países no puedan tomar acciones que, en general, beneficiarían a todo el mundo excepto a las industria de los combustibles fósiles y el tabaco”, añadió.

“Este es un hallazgo interesante, pero no inesperado”, declaró a DeSmog Robert Brulle, profesor de sociología de la Universidad de Drexel.

“Varios think tanks de corte conservador participaron en las primeras etapas del desarrollo y diseminación de la desinformación sobre la relación entre el tabaco y la salud. Las técnicas que usaron para diseminar dudas sobre los hallazgos científicos se desarrollaron en la campaña del tabaco,” afirmó Brulle, explicando además que “cuando apareció el asunto del cambio climático, esos think tanks conservadores estaban bien equipados y eran capaces de aplicar esas habilidades para impulsar una nueva campaña contra la regulación”.

De marginales y aislados a mainstream y transatlánticos

Los think tanks respondieron a preguntas de The Guardian, afirmando que son “totalmente independientes, no influídos por ninguna donación, y que apoyan posiciones en favor de las empresas, y la retirada de regulación e impuestos como parte de una filosofía de mercado libre más amplia”.

Sin embargo, estas organizaciones ven sus voces y su influencia amplificadas por la inestabilidad política a ambos lados del Atlántico, haciendo que ideas que antes eran marginales entren en la narrativa dominante.

La elección de Donald Trump en Estados Unidos supuso el nombramiento de varios oficiales con relación con estas organizaciones de libre mercado. Han sido situados en puestos de poder que les permiten dar forma a las políticas federales de energía y clima.

Entre ellos están dos exempleados de ALEC (Consejo Legislativo Americano de Intercambio), que ha sido descrito como una “fábrica de proposiciones de ley corporativas” por un exmiembro. Uno de ellos es Daniel Simmons, quien ahora dirige la Oficina de Eficiencia Energética y Energías Renovables del Departamento de Energía de Estados Unidos, una oficina que ALEC presionó para eliminar. Simmons también trabajó en el Centro Mercatus, que ha aceptado donaciones tanto de tabacaleras como de empresas de combustibles fósiles.

El otro es Todd Wynn, quien empezó trabajando para el Cascade Policy Institute (financiado por la industria del tabaco) y después pasó a dirigir el equipo de Energía, Medio Ambiente y Agricultura de ALEC. Hoy es el director de la Oficina de Asuntos Intergubernamentales y Exteriores del Departamento de Interior de los Estados Unidos. El Departamento de Interior tiene competencia para permitir la extracción de combustibles fósiles de los enormes terrenos federales del país norteamericano.

Y aún hay más. El primer elegido por Trump para encabezar la Agencia de Protección Medioambiental (EPA), Scott Pruitt, presidió un Equipo de Justicia Civil para ALEC. Y Myron Ebell, que lideró el grupo que dirigió la transición de la EPA, es analista en el Competitive Enterprise Institute (CEI), una organización que ha recibido dinero tanto de los combustibles fósiles como de la industria tabacalera. 

El fenómeno no se limita a Estados Unidos. Al mismo tiempo que los políticos británicos buscan desesperadamente expertos que les den información sobre el Brexit, el perfil (y los ingresos) de organizaciones como el Instituto de Asuntos Económicos (IEA), el Instituto Adam Smith (ASI) y la Alianza de Contribuyentes también han crecido.

Estas organizaciones fueron acusadas en julio del año pasado de coordinar una campaña de mensajes apoyando un Brexit duro, como parte de una red británica de organizaciones con oficinas en el 55 de la calle Tufton, en Londres.

Las tres organizaciones aceptaron donaciones de empresas tabacaleras al mismo tiempo que realizaban lobby a favor de normativas favorables a la industria. El IEA y el ASI, además, han aceptado dinero de la industria de los combustibles fósiles.
¿El que paga manda?

Las pruebas sugieren que la investigación que procede de la red financiada por las tabacaleras y las empresas de los combustibles fósiles no es del todo imparcial. El año pasado, una investigación de Unearthed (el equipo de investigación de Greenpeace) indicó que el IEA estaría dispuesto a aceptar que alguno de los aspectos de su trabajo fuera dirigido por sus financiadores, ofreciendo contactos con ministros británicos a cambio de donaciones. El IEA niega las acusaciones.

El IEA también fue señalado por la Comisión de ONGs del Reino Unido por transgredir las normas de imparcialidad que existen en el país para evitar que las orgnizaciones sin ánimo de lucro se dediquen a actividades de lobby político.

Hans Gutbrod, Coordinador de Transparify (una ONG que evalúa a think tanks en función de la transparencia de su financiación), indica que esta no es una cuestión que pueda analizarse “en el eje de izquierda-derecha”. Sin embargo, Gutbrod afirma que las organizaciones que abogan por la liberalización de la economía han sido capturadas por empresas privadas. En declaraciones a DeSmog, afirmó: “Los padres del pensamiento liberal advirtieron en numerosas ocasiones de los riesgos de que intereses privados intentasen capturar a legisladores y reguladores. Y, aun así, ese tipo de capitalismo clientelista es exactamente lo que vemos con ciertos think tanks que supuestamente defienden el libre mercado”. “En lugar de investigar políticas, lo que hacen son tareas de lobby, que apenas disimulan, en favor de un puñado de empresas”, añadió Gutbrod.

El IEA negó con firmeza que sus fuentes de financiación tengan un impacto sobre el trabajo que realizan. Un portavoz declaró a DeSmog: “La producción editorial y política del Instituto, tanto en nuestros informes como en nuestros materiales educativos, la deciden solo su equipo de investigación y el Consejo Consultivo Académico. Ninguna financiación de la que recibimos influye, bajo ninguna circunstancia, el enfoque o las conclusiones de nuestra investigación”. “Como think thank liberal, no es ninguna sorpresa que hayamos publicado investigación que abogue por la liberalización. Pero el IEA no asume una línea empresarial para sus políticas: en el pasado hemos publicado investigaciones que defienden la liberalización de diferentes sectores y mercados, desde los servicios financieros a la vivienda o los cuidados infantiles”.

Por la liberalización post-Brexit

En conjunto, muchas de las organizaciones que reciben donaciones de las industrias del tabaco y los combustibles fósiles están involucradas en un movimiento transatlántico por la liberalización cuando se produzca el Brexit.

For ejemplo, Shanker Singham, que formó parte de la lista de expertos del Instituto Heartland, es una de las figuras clave que abogan por este tipo de políticas una vez el Reino Unido abandone la UE sin acuerdo. El Instituto Heartland ha recibido donaciones tanto de empresas tabacaleras como de combustibles fósiles.

Singham tuvo un nivel de acceso sin precedentes al gobierno británico durante las primeras etapas de las negociaciones del Brexit, y fue el autor principal del informe ‘Plan A+’ del IEA, que estableció su visión por un “Brexit alternativo”. El IEA también fue una de las organizaciones que participó en un plan radical alternativo para el establecimiento de un tratado comercial post-Brexit entre el Reino Unido y los Estados Unidos, junto con el Instituto Cato, otra organización que ha aceptado donaciones tanto de la industria del tabaco como de los combustibles fósiles.

El informe acusa a la UE de cargar al Reino Unido con regulaciones que “afectan al crecimiento” y señala las normas de protección medioambiental como una de las áreas en las que la regulación comunitaria “avanza en una dirección anti-competitiva”.

Mientras tanto, la Fundación Heritage, con base en Washington DC, ha recibido a varios políticos británicos, incluyendo al Secretario de Comercio Internacional Liam Fox, el ex Secretario de Medio Ambiente Owen Paterson, y el líder del Partido del Brexit y anterior dirigente de UKIP Nigel Farage. La Fundación Heritage también ha recibido dinero tanto de la industria del tabaco como de la de los combustibles fósiles.

Relación con la red Atlas Network

Todas estas organizaciones se identifican como think tanks pro-libre mercado, y están coordinadas (hasta cierto punto) a través de Atlas Network. Atlas es un grupo, con base en Washington DC, que trabaja con más de 450 organizaciones de todo el mundo, conectándolas con “las ideas y recursos necesarios para avanzar en la causa de la libertad”, según su propia página web. Fue fundada en 1981 por Antony Fisher con el objetivo de ofrecer “perspctivas innovadoras y de mercado a asuntos de política pública”. Fisher también fundó el IEA.

El diario The Guardian reveló que más de una quinta parte de las organizaciones que forman parte de la red “presentaban algún tipo de argumentación contra el control [de la industria del tabaco], aceptaron donaciones de la industria, o ambas cosas”. De esas organizaciones, DeSmog ha identificado a 28 que también aceptaron donaciones de la industria de los combustibles fósiles. 

La propia Atlas ha recibido considerable apoyo de las dos industrias. The Guardian también informó de que Atlas recibió donaciones de British American Tobacco en 2015 y 2016, así como de Japan Tobacco International en 2016. Según PR Watch, el gigante del tabaco Philip Morris aportó más de 475.000 dólares a Atlas tan solo en 1995. Entre las donaciones que Atlas ha recibido de la industria de los combustibles fósiles, según ExxonSecrets, ExxonMobil ha donado un total de 1.082.500 dólares a la red desde 1998.

Al contactar con Atlas para obtener su punto de vista para este artículo, un portavoz de la organización dirigió a DeSmog a una sección de preguntas frecuentes para periodistas. El documento afirma que la posición de la red “en cuanto a transparencia de donaciones se guía por el Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos y las directrices que este proporciona, los cuales seguimos fielmente y sin excepción”.

 “Cualquier información que afirme o implique que Atlas Network es opaca u opera de cualquier manera que no se ajuste con total fidelidad a los requerimientos legales para las organizaciones sin ánimo de lucro como la nuestra es evidentemente falsa e indefendible,” afirma el documento.

Atlas afirma operar en 90 países. Allí donde va hay organizaciones organizadas contra el consenso científico, siempre que ese consenso debilite los argumentos de la liberalización de la industria.

En el Reino Unido, según informó DeSmog, Atlas está en el centro de una red de organizaciones que ejercen presión en pos de un Brexit duro. Atlas multiplicó por cinco su gasto en Europa entre 2015 y 2016 (el año del referéndum del Brexil), pasando de 340.000 dólares en 2015 a 1,7 millones al año siguiente.

La siempre presente influencia de los hermanos Koch

En el trasfondo de todo esto están los hermanos Koch. Koch Industries es la mayor empresa energética de carácter privado (que no cotiza en bolsa) de Estados Unidos. Copropietarios de un enorme imperio petroquímico e industrial, los los multimillonarios hermanos Charles y David Koch son importantes financiadores de organizaciones políticas de libre mercado tanto en los Estados Unidos como en otros países. De las 28 organizaciones que aceptaron dinero de las industrias del tabaco y los combustibles fósiles, 23 también recibieron donaciones de los Koch.

Atlas aceptó donaciones de los Koch por un total de 101.658 dólares en 2016, lo que significó un aumento desde los 82.426 dólares de 2015. De acuerdo con los datos obtenidos por Greenpeace Estados Unidos, Atlas recibió un total combinado de 348.560 dólares en donaciones de fundaciones ligadas a los Koch entre 1998 y 2015.

Los Koch también son importantes donantes del Instituto Cato, la Fundación Heritage, el Instituto Heartland, el Competitive Enterprise Institute, y ALEC. Todas estas son organizaciones que han aceptado fondos tanto de la industria del tabaco como de la de los combustibles fósiles.

Las organizaciones británicas que presionan por un Brexit duro también han recibido, indirectamente, dinero de los Koch. Estas donaciones las recibían a menudo a través de  Donors Trust (una fundación descrita por la revista Mother Jones como “el cajero automático de dinero oscuro del movimiento conservador”, y que ha recibido importantes aportaciones de los Koch) o de Epicenter, que funciona como la sucursal europea de Atlas Network.

DeSmog también reveló que los Koch estaban detrás del dinero oscuro que recibía un grupo de “defensores de la libertad de expresión” que difundían la ideología del libertarianismo y el negacionismo climático en el Reino Unido.

Según Hsu, la expansión de la financiación de los Koch podría tener consecuencias: “Las organizaciones, muchas de ellas financiadas por la red de los Koch, han usado ventajas fiscales reservadas a organizaciones filantrópicas, primero para ahorrarse impuestos, y segundo, para usarlos como un mecanismo de influencia en el debate público”, afirmó. “Muchos de estos supuestos think tanks o organizaciones filantrópicas son percibidos, probablemente, como más neutrales de lo que en realidad son. En realidad lo que reflejan son los intereses de los hermanos Koch”.

(Mat Hope, Climática, 11/06/19. Este artículo se publicó originalmente en DeSmog UK.

11/12/15

Fabricantes de plaguicidas gastan millones para ocultar desaparición de abejas

"Dos neonicotinoides ampliamente usados en la fabricación de pesticidas ​​parecen perjudicar seriamente las colonias de abejas, según un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard. 

En abril de 2015, la revista Science publicó dos estudios adicionales que corroboran los hallazgos de Harvard sobre neonicotinoides utilizados en tratamientos de semillas para más de 140 cultivos. 

Estos pesticidas sistémicos fabricados por Bayer, Syngenta y Monsanto se absorben a través de las raíces y las hojas y se distribuyen a través de toda la planta, incluyendo su polen y néctar.

Para los polinizadores, la exposición de bajo nivel puede conducir a efectos subletales, como alteración del aprendizaje, deficiencia en la búsqueda de alimentos e inmunosupresión; la exposición a niveles superiores puede ser mortal.

En respuesta a la evidencia científica de este tipo, las tres principales empresas productoras de pesticidas –Bayer, Syngenta y neonicotinoides Monsanto– participan en campañas masivas de relaciones públicas, efectuadas a un costo superior a 100 millones de dólares y empleando tácticas similares a las utilizadas durante décadas por las grandes tabacaleras para negar los efectos perniciosos en salud pública.

Como informara Michele Simon en un estudio en Friends of the Earth, estas tácticas incluyen la creación de distracciones para culpar a cualquier cosa, menos a los plaguicidas, de los colapsos documentados de las poblaciones de abejas, incluyendo, por ejemplo, acusar a los agricultores por supuesto mal uso de los pesticidas. Estas empresas también atacan a los científicos y periodistas para desacreditar sus conclusiones. 

Al mismo tiempo, Bayer, Syngenta y Monsanto intentan comprar credibilidad mediante el cultivo de alianzas y asociaciones estratégicas con agricultores, apicultores y organizaciones agrícolas con la esperanza de representarse a sí mismos como “amigos de las abejas”. 

Así, por ejemplo, Monsanto anunció la formación de un Consejo Asesor de la Abeja de Miel, una alianza estratégica de ejecutivos de Monsanto y otros. La Asociación Británica de Apicultores recibió un importante financiamiento de Bayer, Syngenta y de otras empresas de plaguicidas. A cambio, se aprobaron los insecticidas como “amistosos con la abeja”.

Como reportó Rebeca Wilce para PR Watch, “en lugar de tomar acción sobre un problema que amenaza a la producción de alimentos en todo el mundo, las empresas de plaguicidas han tomado una página del manual de jugadas de la industria del tabaco para aumentar de manera gradual los esfuerzos por sembrar dudas sobre la magnitud del problema y sobre su propio papel potencial en la crisis”. 

Por el contrario, señaló Wilce, la Unión Europea puso en marcha una prohibición de dos años para el uso de los tres neonicotinoides más comunes, imidacloprid, clotianidina y tiametoxam.

Escribiendo para Wired, en junio de 2014 Brandon Keim informó sobre otro estudio de Friends of the Earth que muestra a los centros de jardinería de grandes tiendas de América del Norte, incluyendo Home Depot, Lowe y Walmart, vendiendo plantas con propaganda de ostensiblemente amigables con las abejas, pero que realmente contienen altos niveles de neonicotinoides. 

El estudio encontró que treinta y seis de setenta y una (51 por ciento) muestras de plantas de jardín compradas en los principales minoristas de jardín de dieciocho ciudades de EEUU y Canadá contenían pesticidas neonicotinoides.

 El cuarenta por ciento de las muestras positivas contenía dos o más tipos de neonicotinoides. “Desafortunadamente”, escribieron los autores del informe, “los jardineros de hogar no tienen idea de que en realidad pueden estar envenenando a los polinizadores a través de sus esfuerzos para plantar jardines amistosos con las abejas”.

Aunque los principales medios de noticias, por ejemplo, el New York Times, el Washington Post y la National Public Radio ofrecieron dos informes de portada con impronta Nature sobre los efectos negativos de los neonicotinoides en las abejas, pero no informaron de las campañas de relaciones públicas de Bayer, Syngenta y Monsanto que tienen por objeto socavar las conclusiones de los estudios científicos y desviar la culpa de los pesticidas. 

Del mismo modo, esos medio de prensa cubrieron el anuncio de Lowes de que ya no venderá más los productos que contengan neonicotinoides, pero no informaron que las plantas “amistosas con las abejas” vendidas por centros de jardinería para el hogar a través de EEUU en realidad pueden estar engañando a los clientes bien intencionados y exponiendo a los polinizadores a los neonicotinoides en sus propios huertos familiares."                (Ernesto Carmona , Attac Madrid, 25/11/15)

18/2/10

Ética y empresa

"La gran mayoría de empresas no tiene ni quiere tener tiempo para reflexionar y cuestionarse su función y su funcionamiento. Lo único que les interesa es el lucro. Su objetivo vital es ganar cada vez más dinero, un comportamiento totalmente legítimo y comprensible. Al fin y al cabo, no están dirigidas por su conciencia, sino por su instinto de supervivencia. Tienen tanto miedo que sólo piensan en sí mismas. Todo lo demás les trae sin cuidado. Ésta es la esencia del denominado "egocentrismo empresarial", cuya doctrina existencial es que "el fin justifica los medios". (...)

La gran mayoría de empresas son competitivas, ambiciosas y codiciosas. Y lo son porque creen que ésta es la mejor manera de sobrevivir. Están tan obsesionadas con el corto plazo, que se han convencido a sí mismas de que no pueden permitirse el lujo de ser éticas. Eso sí, por medio del marketing y la publicidad se esconden detrás de una máscara, fingiendo parecer lo que no son para gozar de una buena reputación social. No tienen ningún reparo en engañarse y corromperse, mintiendo y estafando descaradamente a la sociedad. Basta con hablar con alguno de sus empleados para desenmascarar esta incómoda verdad. (...)

En definitiva, la gran mayoría de empresas todavía no han encontrado su razón de ser. Y eso siempre genera un gran vacío. Por eso son tan pobres y están tan enfermas. Al no tener ningún sentido lo que hacen, son víctimas de un virus letal: la epidemia de insatisfacción y malestar entre los profesionales que las componen, que merma año tras año su creatividad, su innovación y su capacidad de aportar valor añadido. De ahí su incompetencia a la hora de crear riqueza real para la sociedad. Y éste sí es un lujo que no van a poder permitirse por mucho tiempo.La paradoja inherente a la mayoría de empresas es que a pesar de sus esfuerzos por sobrevivir, funcionan de tal modo que están condenadas a desaparecer. Debido a su ineficiencia e improductividad son totalmente insostenibles. (...)

Preguntarse si la ética es rentable es absurdo e incluso vergonzoso. Es como si nos preguntáramos: ¿es agradable ser amable? De ahí que el objetivo del nuevo paradigma económico emergente es que la ética y la rentabilidad vayan de la mano. Sobre todo por cuestiones de eficiencia y sostenibilidad. Ahora mismo, el mayor obstáculo para poder promover una gestión verdaderamente ética en las organizaciones es el obsesivo afán de lucro en el corto plazo. La ética requiere de una estrategia que contemple el medio plazo, lo que permite establecer relaciones profesionales respetuosas e igualitarias, en la que todos los miembros salgan ganando. Y es que sólo por medio de la confianza, la cooperación y la vocación de servicio se alcanza la abundancia sostenible que persigue cualquier compañía. (...)

El gran reto que propone la economía consciente que se avecina es emprender y liderar proyectos empresariales conscientes, que apuesten por crear valor a través de valores humanos. Y aunque no puede imponerse, sí puede enseñarse. Este aprendizaje surgirá cuando las empresas se den cuenta de que este cambio no es una opción moral, sino una necesidad para garantizar su supervivencia económica. El objetivo vital de este tipo de organizaciones ya no será ganar dinero, sino crear riqueza. Y al ofrecer servicios y productos realmente útiles y necesarios, el dinero será un indicador de que efectivamente lo están consiguiendo, convirtiendo la ética en sinónimo de rentabilidad." (BORJA VILASECA: ¿Es rentable ser ético?. El País, Negocios, 14/02/2010, p. 37)