"(...) Cañamero está metido en la faena desde el conflicto de la
remolacha de El Coronil de 1976. Encierros, huelgas, ocupaciones,
manifestaciones, "expropiaciones" de comida y material escolar,
detenciones, insumisiones, multas
y juicios salpican su trayectoria. Un recuerdo de una batida de caza a
la que asistió en su infancia, compartido por Cañamero con Joaquín Recio
para su biografía, da idea de cuál es su origen y dónde se forma su
visión de la sociedad rural: "Recuerdo la cifra, mataron 315
agachadizas, un pájaro muy apetecible de la caza menor. Después se
pusieron a descansar y a hacer su aperitivo, con nosotros mirando como
perros. Esas cosas no se olvidan nunca".
infoLibre entrevista a Cañamero con el medio
rural erizado de malestar. Pero esta vez el agro no expresa su ira
contra el "señorito", palabra que Cañamero mezcla con "terrateniente",
"derecha" y "ultraderecha" para identificar a sus adversarios. Esta vez
en la manifestación del campo están el PP y Vox como parte del paisaje. (...)
¿Estuvo en la manifestación del domingo?
No estuve, no.
¿Por qué?
Aquí hay
una Ley de Cadena Alimentaria, una ley para que los costes no sean
mayores que los precios, algo beneficioso para el campo, y el PP y Vox
estuvieron en contra [ver aquí información de Newtral
sobre las posiciones de PP y Vox]. Y esos mismos partidos llaman a la
movilización cuando en realidad se oponen a los intereses del campo y no
han apoyado que sus productos tengan unos precios superiores a los
costes. Se dedican a la manipulación pura y dura. Lo que hace falta es
poner en marcha la ley ya.
Hubo mucha asistencia a esa manifestación.
Hay un
problema en el medio rural, evidentemente. Pero hay que tener mucho
cuidado, porque la manifestación mezcla los toros, la caza, el medio
rural, la España vaciada, los animales... Lo meten todo en el mismo
saco, tocando teclas sensibles para la gente. Es una lucha política de
la derecha para hacerse con el Gobierno a base de manipulación. Y yo soy
el primero en decir que el campo se tiene que defender, soy un defensor
a ultranza de los agricultores y del medio rural. ¡Conozco el problema!
Hacen falta médicos, carreteras, colegios, autobuses, ferrocarril,
internet, viviendas baratas... Pero cuando la derecha está en el
gobierno no hace nada de eso. Y ahora, en la oposición, manipulan los
deseos y los sentimientos de la gente. No tienen escrúpulos. Salen a
decir que hay que bajar los impuestos porque suben los precios. ¿Y de
quién es culpa? Aprovechan el malestar que ellos mismos causan. Es la
doble moral de siempre.
Por un lado, quieren más guerra en Ucrania, que hay que seguir,
mandar armas, que dure lo máximo posible... Pero ojo, eso dispara los
precios. Y cuando ocurre, llaman a la movilización contra el Gobierno,
cuando eran conscientes de que iba a pasar. Eso sí, rechazan la
negociación. Pues la gente tiene que saber que eso son civiles muertos,
¿eh? Gente que se tiene que ir [de Ucrania], abuelos arrastrando los
pies por el barrio... ¿No les da vergüenza, hombre?
¿La derecha se puede beneficiar del malestar en el campo?
Claro que sí. Con su manipulación. Hay una cosa real... Los cazadores tienen sus problemas. La ley animalista...
Es que hay gente que no tiene mucha idea. Se creen que a los perros hay
que ponerles un abrigo y meterlos en un piso. El tema del animalismo
llevado al extremo no conecta con la sociedad ni con el medio rural.
Cosa distinta es que a los animales hay que cuidarlos. No se puede
maltratar de ninguna manera. Yo tengo una perra y la quiero con locura.
Ahora te voy te voy a mandar un vídeo, para que la veas... Lo que sí hay
son unas tradiciones en el mundo rural.
¿Pero esas tradiciones han sido atacadas? Por ejemplo, la caza.
Hay un bulo permanente de la derecha para ganarse al medio rural
y a la gente del campo. Pero también algunas veces, cuando se intenta
poner una ley en marcha, me refiero a la de lo animales,
se va un poco al extremo. Una cosa es que no se puede maltratar a un
animal y otra que tengas que tener licencia de criador para criar a un
animal. La gente en los pueblos tiene un animal bonito, de caza, le echa
un macho para que tenga crías y se las da a los amigos, no se pone a
negociar con ellos. No hay costumbre. Si tienes un perro bueno de caza,
la cría se la das a un amigo que está deseando tener un perro como el
tuyo. Es normal. Pero bueno, como te digo, todo eso luego se manipula.
La federación de caza la dominan los señoritos y la derecha.
Pero los cazadores no son todos señoritos ni de derechas.
¡No! En mi pueblo [El Coronil] hay 400 cazadores y hay gente de
todo tipo, gente del sindicato también [SAT]. De esto entiendo, ¿eh?
Todos mis hermanos son cazadores, hay galgueros, escopeteros... La caza
no es un deporte. La caza es la caza. Sales con el perro por el campo,
te bates con el disparo, el lance, la inteligencia.
¿Le gusta cazar?
A mí me gusta, sí. Voy de higos a brevas, pero me gusta la caza
tradicional, como hacía mi padre. Vas al campo y te vienes con una
pieza, con cuatro o con ninguna.
¿Hay alguna limitación a la caza que antes no hubiera?
No, lo que ocurre es... Mira, la culpa del problema de la caza,
de la disminución del número de pájaros, de aves, de liebres, de
conejos, ¿sabes de quién es? No es de los cazadores. Es de la
agricultura intensiva. Hace cuarenta años, en el medio rural, todo el
mundo era cazador, o en todas las familias había un cazador, uno que
ponía perchas, o lazos para los conejos, o cepos... Y no se eliminaban
los pájaros, las aves, los conejos, las liebres... Nada de eso. ¿Qué ha
pasado? La agricultura intensiva. No es lo mismo la agricultura
intensiva que la extensiva, ¿eh? No es lo mismo una piara de cochinos
comiendo bellotas en el campo que estabulados con unos piensos que la
mayoría son mierda. No es lo mismo una gallina de corral que una gallina
que no puede ni moverse. Lo que daña a la caza es la agricultura
intensiva y el que diga lo contrario miente como un bellaco. Yo he
visto, después de la siembra de trigo o remolacha, cientos de pájaros
muertos. Por el veneno que echan. Y fíjate, yo me los comía asados,
porque había la creencia de que pasados por la candela no pasaba nada,
que se iban todos los herbicidas...
¿De qué año estamos hablando?
Mediados de los 70. Todo el problema de los herbicidas y
pesticidas y productos químicos viene de los 60 en adelante. Eso es lo
que ha disminuido a tope la población cinegética. De manera bestial. Ese
es el problema de la caza. Y otro problema es la caza intensiva. Porque
los animales de granja echados al campo para cazarlos vienen con
enfermedades y contagian. La caza intensiva es la que les gusta a los
señoritos, que echan en los cotos un montón de pájaros de granja y ponen
a mil euros el puesto. Esa es la caza de los ricos. Pero la
tradicional, de toda la vida, que ha practicado el pueblo, es otra cosa.
Yo la defiendo. Pero claro, al final se mezcla todo... Mira, en España
hay 450.000 hectáreas de vías pecuarias,
100.000 en Andalucía. Pues el 80% están usurpadas por los
terratenientes, ¡por esos que se ponen ahora al frente de la
manifestación! Pues si tienes ocupada una vía pecuaria, ahí no pueden
anidar pájaros, no hay tagarninas, no hay caracoles, no hay setas, lo
ocupas todo, con lo que al final se pierde un refugio. Una cañada real
debe tener 75 metros, ¡a ver cuántas tienen 75 metros de verdad!
¡Ninguna! Todas ocupadas, y los cordeles y las coladas, los abrevaderos y
los descansaderos. Por cierto, que no hay ganado ni cabreros porque se
lo han cargado todo a base de herbicida y pesticida y de echar veneno.
¿Son los propios terratenientes los que fastidian la caza?
Claro. Son ellos. Y le echan la culpa al Gobierno. Pero claro, luego hay cosas... Por ejemplo, se ha prohibido la caza de la tórtola.
Me parece bien si hay una disminución considerable de la población.
Pero si prohíbes la [caza de la] tórtola aquí, lo que pasa es que el
pobre no puede cazar pero el rico se va a Marruecos, paga un puesto que
cuesta un dineral y sí la caza... O por ejemplo, se dice de prohibir la caza de la perdiz roja, que es verdad que la población está disminuyendo y hay que protegerla. Pero, ¿sabes cómo se protege la perdiz roja?
¿Cómo?
Sin veneno en el campo y sin permitir que al hacer por la noche
las alpacas de paja se traguen bandos enteros de perdices, que se quedan
molidas dentro de las alpacas. Luego he visto cómo un granjero echaba
de comer al ganado y salían pájaros muertos de la paja. Eso no se puede
permitir de noche. Ni tampoco se puede permitir de noche el olivar
intensivo, con las máquinas llevándose por delante los zorzales, los
jilgueros, los chamarines, moliéndolos mientras están dormidos y no se
mueven porque los pájaros son amigos del ruido, están acostumbrados ya a
los tractores. Yo antes, y de esto hace 50 años, cuando salía al campo
los cogía pisándolos con un candil y un cencerro de oveja, porque
estaban familiarizados con el ruido... Pero todas estas cosas no se
saben. No las saben los animalistas.
La mayoría de la gente habla del campo por hablar. Hay que
pararse a preguntar y mirar, no hablar sólo con el corazón. Hay que
enterarse. De la realidad, no de lo que tú piensas. Si hablas del campo
sin saber, la lías, porque llega la derecha. Y a la derecha y la
ultraderecha les importa una leche el campo y les importa una leche la
caza, porque los señoritos lo que hacen es caza mayor, en cotos, que esa
no es la que se están cargando con la ganadería intensiva. Los
señoritos que ahora salen a protestar se han cargado la caza y el medio
rural. Y encima se están ganando a mucha gente del campo tocando sus
temas sensibles.
¿Ha seducido el discurso de la derecha y la ultraderecha a gente del SAT?
Hombre... Hay gente del SAT que ha ido a la manifestación, sí. Y
es verdad que la ultraderecha de Vox dice cosas que pueden sonar bien
en el oído del jornalero, como esto de la caza. Pero no en el tema del
trabajo, de los convenios. Lo que sí te digo es que el sentimiento que
hay es que se quieren cargar la caza, que está en peligro. Y cuando
hablas del sentimiento de la gente...
¿Diría que se está derechizando el campo?
El campo tiene problemas estructurales graves. Hay problemas de
despoblación –en Andalucía no tanto–, de precios, de internet, de
servicios, de todo. Y ha habido un abandono de los diferentes gobiernos.
Y ese sentimiento de abandono lo está monopolizando la ultraderecha
tocando la tecla de los toros, el caballo y la caza, cuando en realidad
le importa una mierda el campo, el medio rural y lo que les pase a los
trabajadores. Pero van a los sentimientos y se están ganando a mucha
gente con eso. Luego, cuando hablamos del subsidio agrario, lo que era
el PER, que es una forma de fijar población, una especie de renta básica
de jornaleros, pues está en contra de ese subsidio.
¿Qué piensa de la imagen de los manifestantes a caballo con aspecto señoritil?
Por eso yo no he participado. Ha habido mucha manipulación. Pero
hay mucha gente del campo a la que la ultraderecha se la ha ganado por
la torpeza del Gobierno.
¿Hace el Gobierno políticas adecuadas para el campo?
La Ley de Cadena Alimentaria es correcta, estoy a favor. Lo
triste es que la derecha que no apoyó esa ley llame ahora a movilizarse.
El Gobierno tiene que hacer que se cumpla. Que los costes no estén por
encima de los precios. Punto. ¿Cómo vas a tener zanahorias, trigo o
lechuga para que te cuesten más que los precios? No puede ser. Eso hay
que evitarlo. Y hay que vigilar que no pase, controlarlo.
¿Faltan inspectores?
Hay inspectores, pero hay que poner medios para que vayan a los
grandes supermercados, a los mayoristas... Si yo vendo una lechuga,
alguien me la ha comprado, ¿no? Es fácil de encontrar. Ahí hay que ir.
Pero la derecha no quiere ese control, claro que no. No quieren control
público de nada. Mercado libre, capitalismo, que ningún mercado se
corrija. Ahora, eso sí, dinero púbico para salvar a banqueros granujas y
para tapar el desmadre. Es la doble moral.
¿Antes era más sencilla, más clara, la lucha en el campo?
La verdad que sí. Había un sector terrateniente y unos
jornaleros sin tierra. Hoy está todo más diluido. Ahora trabajo en el
campo hay, la agricultura se ha diversificado, los olivos, la fresa, los
invernaderos... La construcción empieza a despuntar y hay jornal
disponible para mucha gente. No estamos en la situación de hace 20 años.
Ha mejorado, aunque los jornales no mejoran y se han disparado los
precios.
La inflación. Un problema grave.
Está todo muy caro. Antes le echabas al coche 10 euros y andabas 100 kilómetros. Ahora... Se habla de los camioneros,
que es verdad que tienen un problema, pero, ¿y la gente que tiene que
trabajar a 100 kilómetros, como los jornaleros de los pueblos de secano
de Cádiz? Es que hay que enterarse y entender lo que pasa en el medio
rural. Y no se enteran, no lo entienden.
¿El Gobierno no entiende el campo?
No lo entiende, no. ¡Pero hasta ahora ningún gobierno! Y eso que es el 80% del territorio del Estado.
¿Y Unidas Podemos?
Tiene pocas responsabilidades. Todo el tema de Seguridad Social
depende del PSOE, que lleva gobernando 30 años pero nos ha tratado
siempre con el limosneo.
¿En qué sentido?
Limosna. Paternalismo. Cuando llega la recolección, tiene que
haber trabajadores disponibles que han estado en el paro a lo mejor seis
o siete meses. Para que esa mano de obra esté ahí mientras tanto, hay
que mantenerla, atenderla, protegerla con un subsidio, con una
prestación. No es limosna, es proteger la mano de obra. Para el PSOE
siempre ha sido caridad. Pues mira, al terrateniente, a la agricultura y
al Gobierno les hace falta esa mano de obra y hay que pagarla.
¿Ya nadie pide la reforma agraria?
Nosotros [el SAT] seguimos pidiendo al reforma agraria.
¿Qué reforma?
En Andalucía cuatro, cinco o seis terratenientes se llevan el
dinero de 6.000 jornaleros. Los terratenientes no pueden seguir teniendo
el 50% de los tierras nada más buscando las ayudas de la PAC.
¿De quién habla cuando dice "terratenientes"? Concrete algunos.
Los Mora Figueroa, la Casa de Alba, los Domecq, González Byass, los Candau...
¿Dónde milita actualmente?
Políticamente, en Podemos. Y en el SAT. (...)"
(Entrevista a Diego Cañamero, Ángel Munárriz , InfoLibre, 24 de marzo de 2022)