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29/6/15

En EEUU, la mitad de los 30.000 bancos que existían antes del 2000, quedaron fusionados en sólo 5 o 6 bancos. El resultado es la existencia de 13 megabancos con una hegemonía implacable y una actividad constante de cártel

"En España estamos completamente despistados sobre el diagnóstico de la crisis y las vías para su superación. (...)

No somos conscientes de las “currency wars” que han habido para tapar el agujero financiero del Norte de Europa y de EEUU. (...)

Nos centramos en las críticas domésticas, pero tenemos que fijarnos que los dos epicentros de la crisis mundial que nos afecta están localizados fuera de nuestro país, al que tenemos que defender unidos y sin complejos, pues muchos de estos países que nos pretenden dar lecciones tienen un nivel de corrupción mucho más sofisticado y actúan colusoriamente a nivel mundial (...)

El primer epicentro es el nuevo capitalismo TBTF “Too Big To Fail” (demasiado grande para dejarlo quebrar), que ha propiciado una superconcentración bancaria iniciada en el 2000. Un estudio de la Reserva Federal de Dallas destaca que en EEUU,  la mitad de los 30.000 bancos que existían antes del año 2000, quedaron fusionados después de la crisis en sólo  5 o 6 bancos. 

 El resultado de esta concentración tanto en EEUU como en Europa, es la existencia de  13 megabancos que tienen una hegemonía implacable y con una actividad constante de cártel. 

 Así se ha demostrado repetidamente en las condenas de los reguladores por alterar el precio del Líbor-Euríbor, que han sufrido como sobrecoste todos los ciudadanos que pagaban una hipoteca, o más recientemente, en el escándalo de la alteración de los tipos de cambio del Foreign Exchange (Forex), que afecta a miles de millones de transacciones diarias en el mercado de divisas.

Paradójicamente, ningún responsable de estos bancos sigue sin ir a la cárcel. Se aplica  lo que se ha denominado irónicamente TBTJ “Too Big To Jail” (demasiado poderosos para ir a la cárcel) y que las multas milmillonarias que se les imponen repetidamente, también las acabamos pagando todos los ciudadanos.

Se comprueba el nivel de corrupción y de captura del poder político y regulador por estos bancos,  con el sistema de  “revolving doors” (puertas giratorias).    (...)

Con las políticas de austericidio y de devaluación salarial y social que nos impone EuroAlemania, lo que estamos pagando es el rescate de estos 13 bancos, parcialmente nacionalizados. 

En Reino Unido, Lloyds y RBS, nacionalizados al 40% y 80% respectivamente.  En Alemania, el segundo de aquél país, el Dresdner Bank, rescatado con 100.000 millones de euros,  absorbido por el Commerzbank, y éste sigue nacionalizado en un 25%.

El útlimo escándalo es la composición  del nuevo gobierno europeo , mejor dicho, euroalemán, que preside el luxemburgués Juncker.  Se descubre ahora que la mayoría de multinacionales que operan en Europa, entre ellas el mismo Deutsche Bank, están residenciadas fiscalmente en Luxemburgo, contraviniendo los principios más elementales del Derecho Europeo de la Competencia, y provocando un grave perjuicio a los bancos y empresas españolas y europeas.  (...)

Estos ejemplos de cartelización bancaria son los que verdaderamente desahucian a los países, al resto de empresas y al capitalismo productivo industrial, y sin embargo,  no hacemos un frente común para desmontar este  “Capitalismo Casino” de los 13 megabancos.

El segundo epicentro de la crisis es el mercado casino, consolidado a partir  de la desregulación y privatización del mercado de futuros (“derivatives”) en el año 2000,  con el que se ha organizado un volumen de apuestas que no son controladas por ninguna comisión reguladora de los mercados (como las americanas SEC o CFTC).  

El volumen de apuestas y transacciones de este mercado asciende nada menos que a 800 billones de dólares según el Bank of International Settlements.  Pensemos que nuestro PIB es de 1 billón (999.000 millones).  Y encima  los que intervienen no tienen que identificarse, y no se aplica el delito de “información privilegiada”. Este mercado de derivados se localiza en un 35% en Londres y el 45% en EEUU.

El perjuicio que produce a todos los trabajadores y empresas europeas y norteamericanas es tal que las perspectivas de quienes habían intentado regular este mercado casino, se evaporan con el final del mandato del presidente Obama, y también con el nuevo gobierno europeo cuyo  Comisario de (in)Estabilidad Financiera, Lord Hill, no es más que el “representante” de este cártel bancario y concretamente exasesor del HSBC, uno de los más multados por sus actividades ilegales.

Deberíamos fijarnos no sólo en el árbol español de nuestra crisis, sino en este bosque financiero que nos desahucia, y elaborar un programa regulador para poner límites y controles a estos 13 banksters (término acuñado en la época Roosevelt), porque de otra manera no saldremos de la crisis, y seguiremos pagando todas estas multas fruto de su acción delictiva y los rescates constantes por sus apuestas en el mercado casino. (...)

Lo grave es que todo este sistema está auspiciado por los gobiernos de estos países, que prefieren respaldar a estos bancos para tapar los enormes  agujeros que se evidenciaron en el 2008. Podemos sentenciar que se trata de un nuevo “Capitalismo Monopolista Financiero de Estado”, sea alemán, británico, suizo, luxemburgués o norteamericano, etc.

Deberíamos dejar de seguir con nuestra “recesión mental”  para centrar nuestros esfuerzos en la denuncia de los verdaderos culpables en el exterior de esta economía tóxica, que nos seguirá envenenando y frenando nuestro desarrollo económico y social. 

Para recuperar un capitalismo social y regulado, es decir,  ser  winners (ganadores) de una sociedad más humana, debemos dejar esta cultura de ser whiners (quejicas). Nuestro país, que ha tenido una resistencia activa contra el  rescate, se lo merece."          (Manuel Ballbé. Catedrático de Derecho Administrativo UAB, 04/01/2015)

19/2/15

La 'banca en la sombra' es un enorme sistema que no rinde cuentas a nadie pese a alcanzar en alguno países un tamaño mayor que el de la banca tradicional.

"(...) El sistema financiero offshore funciona principalmente a través de los más importantes bancos internacionales localizados en guaridas fiscales, que brindan servicios de administración de carteras de inversión y de diseño de estructuras financieras complejas.

 Los 50 principales bancos internacionales manejaban en conjunto en 2010, según investigaciones recientes, alrededor de 12,1 billones de dólares en activos offshore. Para eludir los controles formales de las autoridades de los países donde está radicada la casa matriz, los bancos crean otros bancos en los paraísos fiscales, que a la vez brindan la fachada para otras firmas donde se mueven los capitales fugados. Son los bancos pantallas (shell bank).

El término banca en la sombra (shadow bank) fue definido por el economista Paul McCulley en un discurso que dio en 2007 en el simposio financiero anual celebrado por el Banco de la Reserva Federal de Kansas City en Jackson Hole, Wyoming.

 La banca en la sombra está compuesta por todos los agentes financieros que sin ser bancos, ni estar por tanto sometidos a sus controles, compran y venden todo tipo de productos financieros. El Consejo de Estabilidad Financiera, organismo creado en la reunión del G-20 en Seúl, Corea, en 2008, publicó el “Informe de seguimiento de la banca global en la sombra 2013″. 

Este documento precisa que el mayor sistema de intermediación financiera ajena al mercado bancario tradicional es el de Estados Unidos, que suma activos por 26 billones de dólares. Le sigue la Zona Euro con 22 billones, el Reino Unido con 9 billones y Japón con 4 billones de dólares. Según el FMI, en China representa del 40 al 50 por ciento de su PIB.

 En total, incluyendo otras plazas, el monto alcanzaría los 71 billones de dólares, casi lo mismo que el Producto Interno Bruto global de 2013 y equivalente a la mitad de todos los activos controlados por el sistema bancario mundial. El informe advierte que “estas cifras son una estimación conservadora del tamaño del sistema bancario global en la sombra”.

La banca en la sombra es la intermediación del crédito por fuera del circuito bancario tradicional. La diferencia entre uno y otro sistema queda expuesta de la siguiente manera:
¿Qué hacen los bancos comerciales?

-Captan depósitos, normalmente a corto plazo y que hasta cierto monto tiene cobertura de seguro oficial, para financiar préstamos a más largo plazo. Están controlados por la banca central.

¿Qué hacen los bancos en la sombra? 

-No tienen depositantes tradicionales. Captan recursos del mercado financiero y lo aplican a comprar activos con plazos de vencimiento más largos. No están sujetos a la regulación bancaria. En una eventual crisis no pueden ser rescatados por la banca central, como sí sucede con los bancos comerciales.

Ejemplos de intermediarios no sujetos a regulación son los fondos buitre, fondos de cobertura (hedge funds), fondos de inversión como Pimco o BlackRock, que se dedican a la transacción de derivados financieros, de otros instrumentos que no cotizan en Bolsa y al negocio de los Credit Default Swap, entre otras operaciones.

El crecimiento de esta banca paralela fue el detonador de la crisis financiera de 2008, y esa misma crisis ha derivado en una mayor expansión de su actividad. Este paradójico resultado se explica en que el sistema tradicional, incluyendo la banca de inversión, quedó en el ojo del huracán, y las políticas de auxilio millonarias provocaron una mayor concentración bancaria. 

Ese dinero del salvataje no fue destinado a financiar el crédito para el sector privado en recesión, sino para salvar bancos y banqueros. La brusca caída del financiamiento a empresas y personas consolidó el estancamiento y recesión, debacle que fue parcialmente compensada con la expansión de la banca en la sombra que pasó a ocupar ese lugar de canal de crédito a la economía real.

Las bancas centrales de Estados Unidos y Europa han estado inyectando recursos para dinamizar el crédito de la banca regulada, pero esas entidades han atesorado esos fondos o invertido en bonos y acciones en lugar de dar préstamos. En esa situación emerge con más fuerza la banca en la sombra al contabilizar un impresionante exceso de liquidez, que había sido provista previamente por las bancas centrales al sistema formal. 

Esos fondos de inversión sin supervisión han creado divisiones exclusivas para dar créditos sin cumplir los requisitos que se exigen a los bancos comerciales, y al mismo tiempo se dedican a comprar paquetes de control de empresas o deudas en default de compañías o países.

La banca en la sombra actúa del mismo modo que la banca tradicional, pero sin ningún tipo de supervisión pese a operar con todo tipo de instrumentos financieros. Es un enorme sistema que no rinde cuentas a nadie pese a alcanzar en alguno países un tamaño mayor que el de la banca tradicional.

En el artículo “¿Qué es la banca en la sombra?” Laura Kodres, subdirectora del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del Fondo Monetario Internacional, explica que esas entidades registran las siguientes características:

- Falta de divulgación e información acerca del valor de sus activos o a veces incluso cuáles son esos activos.

- Tienen estructuras poco claras de gestión y de propiedad entre los bancos y los bancos en la sombra.

- Escasa vigilancia regulatoria o de supervisión, como la aplicada a los bancos tradicionales.

- Ausencia de capital para absorber pérdidas o de efectivo para los rescates.

- Falta de acceso a un respaldo formal de liquidez para impedir las liquidaciones o ventas forzosas de activos.

Como es costumbre en las últimas décadas de crisis (en los ’90 en América latina, y en la primera década del nuevo siglo en Europa), el FMI manifiesta preocupación por los propios monstruos que ayudó a crear. Alentó la apertura de la cuenta capital y la desregulación financiera global y ahora advierte que el crecimiento de la banca en la sombra es una “maldición” porque pone en riesgo a la economía mundial.

 Kodres señala que pueden surgir problemas si inversores de esa banca comenzaran a inquietarse por el valor real de los activos a largo plazo y decidieran retirar sus fondos de inmediato.

Para pagarles, los bancos en la sombra tendrían que vender activos. Esas ventas forzosas a precios de remate reducirían el valor de los activos, obligando a otras entidades en la sombra (y a algunos bancos) a castigar en sus balances el valor de activos similares para reflejar el menor precio de mercado, creando incertidumbre sobre su solidez. 

Así se gatilló la crisis en 2008 cuando quebró el histórico banco de inversión Lehman Brothers a partir de la debacle de un banco en la sombra llamado The Reserve Primary Fund.

 Este le había prestado 785 millones de dólares a Lehman a cambio de documentos a corto plazo, y cuando empezó una corrida contra sus colocaciones por parte de sus clientes preocupados por la salud financiera de la entidad, su caída provocó un efecto dominó. 

Kodres analiza que si ese hecho hubiera ocurrido fuera del sistema bancario, habría quedado aislado y esas entidades en la sombra habrían cerrado sin contagiar al sistema formal. Pero la banca de superficie quedó atrapada por la banca en la sombra, puesto que algunas de esas entidades eran controladas por bancos comerciales.

En la presentación del informe del Consejo de Estabilidad Financiera del G-20 el presidente de ese comité, Agustín Carstens, advirtió que “mejorar la regulación bancaria no es suficiente para responder a las debilidades del sistema financiero reveladas por la crisis. 

El sistema de la banca en la sombra sigue transformándose e innovando”. El temor existente en las esferas de las instituciones de supervisión bancaria global es que con una banca paralela aún más grande, un evento inesperado con alguna de sus entidades pueda provocar otra crisis global y de mayor magnitud que la del 2008."                 (Alfredo Zaiat, Attac Madrid, 03/01/2015)

28/7/14

La banca en la sombra ha contaminado los depósitos de los bancos, con sus 'derivados'

"(...) La especulación en torno de las hipotecas subprime en los Estados Unidos detonó la crisis de 2008 y colocó al sistema financiero de este país al borde de la quiebra. La solución ideada por la Reserva Federal para evitar el quebranto de los principales bancos, y para otorgar crédito a la economía “real”, recayó en una política de facilitación monetaria o quantitative easing (QE) consistente en su primera fase en la compra sistemática y masiva de hipotecas “basura” en posesión de los bancos. 

 Esto revalorizó a estos activos y aumentó las reservas líquidas de los bancos. Como contrapartida se regularon las actividades de estos últimos, a fin de evitar su contaminación con inversiones especulativas. Se salvó así a los grandes bancos de la quiebra, pero no se logró el objetivo explícito de reavivar a la economía. 

El resultado inmediato fue el aumento de las reservas de los grandes bancos y el crecimiento del crédito de corto plazo otorgado por la “banca en las sombras” (shadow bank). Constituida por los hedge funds, fondos de pensión, fondos soberanos, compañías de seguros etc., la banca en la sombra no fue regulada y operó con tasas de interés mayores que las de los bancos. 

De ahí las grandes y rápidas ganancias especulativas de este sector a través de un complicado encadenamiento de operaciones con “derivados” financieros (instrumentos financieros de distinto tipo cuyo valor deriva del valor de otro activo subyacente: acciones, opciones, bonos corporativos, bonos soberanos, swaps de tasas de interés, credit default swaps, etcétera).

 La banca en la sombra financió gran parte de sus actividades con el uso y reuso (repos) de los depósitos y garantías colaterales de los grandes bancos. De este modo, la banca formal y la banca en las sombras quedaron cada vez mas interconectadas.

 La magnitud de estas operaciones de corto plazo, su opacidad al no figurar en la contabilidad de los bancos o de las entidades financieras y la contaminación de los depósitos de los bancos con inversiones de alto riesgo hacen de las finanzas un mundo salvaje, extremadamente turbulento y frágil. 

En este casino de múltiples apuestas abiertas, la cláusula del safe harbor en transacciones con derivados parece potenciar tanto la posibilidad de concentración del capital como el riesgo de implosión financiera. Introducida en la reforma financiera de 2005, esta cláusula exceptúa a los traders en derivados de la cautelar (stay) que bloquea los esfuerzos del acreedor por cobrar la deuda, otorgándoles así derechos especiales y prioridad en el cobro de la deuda. 

Esto facilitaría la concentración del capital, al permitir que los acreedores –y especialmente los grandes bancos con grandes tenencias de derivados– exijan el pago inmediato de la deuda y se apropien de los activos de los deudores. 

Los colapsos de Bear Stearn, Lehman Brothers, AIG y más recientemente el colapso de MF Global, en 2011, habrían sido detonados por la súbita paralización de las transacciones con derivados por parte de sus respectivos socios y el consiguiente saqueo de estas entidades, aplicando la cláusula del safe harbor. 

La posibilidad de una estampida para liquidar colaterales por parte de entidades financieras que tienen repos y derivados con cláusula de safe harbor amenazaría así la estabilidad del sistema financiero norteamericano.  (...)"        (Mónica Peralta Ramos – Página/12, en Attac 18/07/2014)

10/6/14

Desde Arizona hasta Munich: el largo viaje de una hipoteca basura... o como actúa la banca en la sombra

FIGURA 1. El viaje de la hipoteca de los Hidalgo

"La crisis financiera iniciada en 2007 en Estados Unidos con la implosión de las hipotecas subprime puso en evidencia la existencia de una compleja “banca en la sombra”, distinta del sector bancario tradicional, pero íntimamente relacionada con él. Pero, ¿de qué se habla cuando se habla de banca en la sombra? ¿quiénes son y qué hacen las instituciones financieras que la componen?

En esta entrada no pretendo aportar una definición general de la banca en la sombra, sino simplemente describir las distintas etapas del proceso de financiación de la compra de una vivienda en concreto.[1] 

 Con ello espero poder cara y ojos a algunos de los participantes de la banca en la sombra y hacer algo más tangibles sus actividades, tan ajenas a la experiencia de la mayoría de nosotros, que no vemos más que los eslabones finales (como ahorradores o prestatarios últimos) del proceso de intermediación financiera. 

La historia de la (hipotética) hipoteca que da título a la entrada comienza con la familia Hidalgo, residente en el estado de Arizona (la Figura 1 ilustra gráficamente el viaje de esta hipoteca). Los ingresos de los Hidalgo provienen de esporádicos y precarios empleos en el sector de la restauración y la familia carece tanto de ahorros como de un historial de crédito. 

No obstante, y a pesar de que ninguno de los Hidalgo tiene un empleo formal, las favorables condiciones de las hipotecas y la imparable tendencia alcista del precio de la vivienda les llevan en el año 2005 a considerar la compra de una pequeña casa en un suburbio de Phoenix.

1. La familia Hidalgo acude a un bróker de hipotecas (John Adams), quien, tras estudiar su caso y barajar distintas alternativas, les ofrece una hipoteca de la empresa Correspondent Inc., por un 100% del valor de la casa (100.000$), a 30 años, y con una baja cuota fija durante los dos primeros años y una cuota variable posterior (condiciones frecuentes en hipotecas de estas características).

 El Sr. Adams tan sólo media entre los Hidalgo y Correspondent Inc., la cual es la que, tras analizar el riesgo del crédito a los Hidalgo,  les concede una hipoteca en los términos descritos y transfiere los 100.000$ necesarios para la adquisición de la casa.

2. Para financiar los 100.000$ destinados a la hipoteca, Correspondent hace uso de una línea de crédito diseñada para tal propósito y concedida por Warehouse Lender Inc., empresa especializada en la financiación de este tipo de operaciones. Ahora bien, de forma casi inmediata Correspondent vende la hipoteca a una institución financiera, llamada Conduit GS, y con los ingresos obtenidos devuelve los 100.000$ a Warehouse Lender y renueva su línea de crédito.[2]

Merece la pena destacar que, si bien Correspondent es la encargada de determinar la adecuación del préstamo hipotecario a las características de la familia Hidalgo y el inmueble adquirido, al deshacerse de la hipoteca tan pronto como la origina, Correspondent no se ve afectada directamente por el posible impago de la misma.

Conduit GS es una mera estructura patrimonial creada por un banco de inversión (pongamos por caso, Goldman Sachs), cuya única actividad es la de servir como “almacén” de la hipoteca de los Hidalgo y de muchas otras. A pesar de que Goldman Sachs es el creador (o “espónsor”) de Conduit GS, esta última no es parte ni subsidiaria de Goldman Sachs (lo cual quiere decir que permanecerá fuera del balance de Goldman Sachs). 

Conduit GS financia la adquisición de las hipotecas mediante la emisión de títulos de renta fija a muy corto plazo respaldados por las propias hipotecas (títulos conocidos como “papel comercial respaldado por activos” o ABCP, por sus iniciales en inglés), lo que quiere decir, en esencia, que, en caso de impago del papel comercial, los poseedores de éste pueden apropiarse de las hipotecas.

 Este papel comercial, tanto por su plazo como por el respaldo de las hipotecas (así como otras posibles formas de “mejora crediticia”, incluyendo seguros o garantías implícitas o explícitas por parte de Goldman Sachs), es considerado como de poco riesgo y es adquirido por muy diferentes inversores institucionales, desde hedge funds a fondos de pensiones o de inversión.

4. Pero Conduit GS tampoco se queda mucho tiempo con las hipotecas. Por el contrario, pronto las vende a un  “vehículo especial de titulización” (SPV), también creado por Goldman Sachs y que llamaremos SPV GS. De nuevo, este SPV es un patrimonio separado de Goldman Sachs y no afectado por el riesgo de insolvencia de este último (“bankruptcy remote”),  lo que quiere decir que si Goldman Sachs entrara en quiebra, sus acreedores no podrían reclamar los activos de SPV GS.

 FIGURA 2. Concesión de hipotecas por parte de bancos y otros intermediarios en EE.UU., 2004-2008. “Full doc” y “Low doc” hacen referencia a hipotecas con documentación completa e incompleta, respectivamente. “Broker” hace referencia a originadores de hipotecas no bancarios. Extraída de la Figura 1 del artículo Jiang, Wei, Ashlyn Aiko Nelson, and Edward Vytlacil. “Liar’s Loan? Effects of Origination Channel and Information Falsification on Mortgage Delinquency.” Review of Economics and Statistics 96, no. 1 (May 15, 2013): 1–18. doi:10.1162/REST_a_00387

 FIGURA 3. Hipotecas en posesión de distintos tipos de intermediarios financieros. “Agency and GSE mortgage pools” se refiere a estructuras patrimoniales creadas por “Government Sponsored Entrerprises” (GSEs), como Freddie Mac. Extraído de la Figura 4 de Shin, Hyun Song y Tobias Adrian (2009). “The Shadow Banking System: Implications for Financial Regulation.” FRB of New York Staff Report, No. 382.

La hipoteca de los Hidalgo, como tal, se quedará en SPV GS, si bien SPV GS subcontratará los servicios de administración de la hipoteca a una empresa independiente o una subsidiaria especializada. No obstante, el flujo crediticio no para aquí, puesto que SPV GS financia la adquisición de las hipotecas mediante la “titulización” de las mismas. 

En este caso, la titulización tiene lugar mediante la emisión de “obligaciones hipotecarias colateralizadas” (o CMOs, por sus siglas en inglés), las cuales son, esencialmente, títulos a los que se transfiere el pago de intereses y principal de las hipotecas en el activo de SPV GS. Por tanto, podemos pensar que el crédito hipotecario de los Hidalgo continúa su viaje, transformado ahora en un componente de estas CMOs.

A diferencia de las hipotecas individuales, las CMOs son títulos homogéneos y, por tanto, susceptibles de ser negociados fácilmente en mercados secundarios. Ahora bien, en lugar de emitir un único tipo de título, SPV GS emite distintas series o tramos (“tranches”), con distinta prioridad a la hora de recibir el pago del principal de las hipotecas. 

Así, el tramo “super-senior” de la emisión de CMOs tiene el derecho a percibir los primeros pagos del capital, mientras que el tramo con menor preferencia (tramo de primeras pérdidas o “equity”) sólo recibe pagos del principal una vez que se hayan amortizado los tramos con mayor prioridad.

Además de crear títulos homogéneos (dentro de cada tramo), cada tramo de la CMO se emite con un rating crediticio, emitido por una agencia de calificación (como Moody’s). Este rating, al clarificar (al menos en teoría) el riesgo de las CMOs, contribuye a la liquidez de su mercado.

 Más aún, como el tramo super-senior con frecuencia recibe la máxima calificación crediticia, se facilita su adquisición por inversores institucionales, como fondos de pensiones o fondos de inversión del mercado monetario, que tienen restringida su política de inversión a activos con alta calificación.
 
5. La cosa no acaba aquí. En una iteración adicional, las CMOs emitidas por SPV GS son adquiridas por otro SPV, SPV GS2, el cual financia su adquisición (y la de otros instrumentos financieros) mediante la emisión de títulos (“obligaciones de deuda colateralizadas” o CDOs) que se estructuran a partir de las CMOs de forma análoga (aunque con numerosas variaciones) a como las CMOs se estructuran a partir de las hipotecas.

6. Parte de estos títulos se venden a SIV GS, otra estructura patrimonial de distinto carácter y conocida como un “vehículo de inversión estructurado” (SIV). SIV GS también es creada por Goldman Sachs (siempre fuera de su balance) y domiciliada en un paraíso fiscal como las Islas Caimán.

7. SIV GS financia la adquisición de los CDOs, de nuevo, mediante instrumentos de renta fija a corto plazo, como ABCP, que coloca a gestores de activos e inversores institucionales de todo el mundo, como hedge funds, fondos de pensiones, bancos de inversión, o mesas de trading de grandes bancos, entre ellas la del banco alemán CommerzBank, en el que la familia Schmidt, residente en Munich, tiene depositados sus ahorros. 

En último término, por tanto, parte de la hipoteca de la familia Hidalgo acaba en la casa de los Schmidt, a más de 9.000 kilometros de distancia y donde termina su viaje.

Es importante destacar que la trayectoria de la hipoteca de los Hidalgo es hipotética y sólo uno de los posibles caminos que pudo haber seguido. No obstante, el modelo de “originar-para-distribuir” que ilustra esta trayectoria, los laxos criterios de concesión de hipotecas, la importancia de  la originación de hipotecas a través de brokers y entidades financieras independientes (ver la Figura 2, extraída de este artículo de Wei Jiang y coautores) y la importancia de la titulización para la financiación de los activos inmobiliarios (ver la Figura 3, extraída del artículo de Adrian y Shin, citado en la nota 1), son algunos de los rasgos más destacados de la intermediación financiera en Estados Unidos en el periodo anterior a la crisis. 

Es importante resaltar también que la cadena de intermediación puede ser muy distinta si se origina en otro país. Así, a pesar del enorme crecimiento de la titulización hipotecaria en España en los años del boom inmobiliario, la originación y administración de las hipotecas se mantuvo esencialmente a cargo de los bancos y cajas, que se vieron también obligados a mantener los activos originados en su balance (véase el artículo de Catarineu y Pérez citado en la nota 1).

 La descripción de la trayectoria de la hipoteca de los Hidalgo plantea numerosos interrogantes. ¿Por qué una trayectoria tan larga? ¿Qué riesgos se generan en cada etapa? ¿Tienen las distintas etapas una justificación económica o son simples instrumentos para evitar las restricciones impuestas por la regulación bancaria?

 ¿Qué implicaciones tiene esta estructura de intermediación para la estabilidad financiera? Y, quizá, la más importante de todas, ¿Cómo regular un sistema financiero como el descrito? Muchos economistas (¿demasiado tarde?) se han puesto manos a la obra para intentar dar respuesta a estas preguntas. Espero que futuras entradas describan alguno estos intentos."              (Por Pablo Ruiz Verdu , Nada es Gratis, el 28/05/2014)