7/2/18
Ateísmo razonable
13/6/14
El 42% de los estadounidenses rechaza la teoría de la evolución de los seres humanos
22/11/12
Creo que existe una dificultad real para comprender cómo las leyes de la física pueden haber dado lugar a algo tan complicado como nosotros mismos
Yo solía pensar que era eso, pero ahora creo que realmente hay algo más. Pienso que la dificultad es religiosa, pero en un sentido muy especial del término. Mucha gente piensa que si creyese en la evolución estaría siendo desleal con su religión, o que no puede ser a la vez religiosa y evolucionista.
Opino que carecemos de una comprensión adecuada de la conciencia subjetiva.
Me temo que no seré capaz de arrojar ninguna luz sobre la cuestión…
Yo también, pero hasta ahí llega mi conocimiento…
Los avances en tecnología molecular son extraordinariamente rápidos y permiten que el estudio de la evolución progrese a grandes pasos. Espero avances importantes en el campo de la taxonomía y, especialmente, en el esclarecimiento del árbol de la vida.
El origen de las especies, obviamente, La teoría genética de la selección natural de R. A. Fisher, Adaptación y selección natural de G. C. Williams… quizás algo de J. Maynard Smith…
Ese o quizás el que escribió sobre el sexo [La evolución del sexo (1978)]. Si se me permite incluir uno de los míos… [duda] El fenotipo extendido.
Posiblemente la conciencia… [duda] pero si realmente hay algún aspecto que se encuentre fuera del alcance de la ciencia, entonces se encuentra fuera del alcance de cualquier otra teoría. Entiéndame, espero que se resuelva el misterio de la conciencia, pero pienso que la solución vendrá del campo de la neurobiología y quizás de la informática, más que de la biología evolutiva. (...)
Muchos lo son… bueno, ¡al menos algunos lo son! Pienso que es muy difícil pero algunos evidentemente lo consiguen. Michael Ruse y otros afirman que religión y evolución son perfectamente compatibles, pero me parece que se trata de un gesto de apaciguamiento político.
Hay que entenderlo en el contexto de los Estados Unidos, donde está en marcha un proceso político que resulta muy difícil de parar: la subversión de la educación biológica.
Para mucha gente, incluidos Michael Ruse, Eugenie Scott e incluso la posición oficial de la National Academy of Sciences, lo que hay que hacer es animar a la gente a que piense que religión y ciencia son perfectamente compatibles y que se puede hacer ambas, que no existe absolutamente ninguna conexión entre ellas: la religión trata sobre cuestiones morales y… no sé qué más… sobre cuestiones profundas relativas a nuestra existencia, mientras que la ciencia se ocupa de las preguntas del cómo.
Pero pienso que es una manera cobarde de evadir el problema. No obstante, puedo entender la motivación política que hay detrás de esa postura.
Me preocupa la verdad, no me gusta el fraude deliberado, no me gusta la hipocresía, pienso que hay que llamar a las cosas por su nombre, pero de forma educada, no de manera agresiva.
Creo que se comete una injusticia conmigo cuando se dice que soy francamente agresivo. Siempre he sido educado. Pero también creo que deberíamos decir lo que verdaderamente pensamos en lugar de fingir.
Bueno, existen indicios de que quizás sí… algo en Gran Bretaña, algo en Holanda. Desconozco cuál es la situación en España.
Bueno, di una conferencia en Oklahoma en marzo y un congresista [el republicano Todd Thomsen] presentó una moción al congreso estatal para que se condenase a la Universidad de Oklahoma por invitarme con el pretexto de lo que iba a decir.
Realmente no sabía lo que iba a decir, pero presumió que iba a decir cosas contrarias a la opinión de la mayoría de los ciudadanos de Oklahoma. A lo que contesté diciendo: «¿para qué piensa que están las universidades?». Desde luego no para reforzar las opiniones de los ciudadanos del estado de Oklahoma.
Posteriormente, él mismo o algún otro congresista intentaron sugerir que la Universidad estaba malversando fondos públicos. Crearon el rumor de que yo había recibido 30.000 dólares de las arcas del estado y denunciaron que se trataba de un gasto ilegítimo. Exigieron que se les entregase copia de toda la correspondencia entre mi oficina y la Universidad para tratar de establecer cuánto dinero se me había pagado.
Resulta que no se me había pagado ni un céntimo. De hecho, renuncié a cualquier tipo de remuneración ya que se trataba de una conferencia dirigida a los estudiantes y yo quería ofrecer mis servicios gratuitamente.
Al final esta gente acabó escaldada, aunque por supuesto no lo reconocerán. Luego intentaron atacar al profesor de geología que me había invitado, pero afortunadamente su plaza de profesor está consolidada, por lo que se encuentra a salvo de sus ataques." (Entrevista:Richard Dawkins. Sin Permiso, 11/11/2012)
7/10/10
Explicando la teoría de la evolución
¿Cuál de las siguientes afirmaciones se acerca más a su concepción sobre el origen de la vida biológica: la vida biológica se desarrolló a lo largo del tiempo a partir de sustancia simples, pero Dios dirigió el proceso; la vida biológica se desarrolló a lo largo del tiempo a partir de sustancia simples, pero Dios no dirigió el proceso; Dios creó directamente la vida biológica en su forma actual en un momento determinado? [El orden de las respuestas era aleatorio para los distintos entrevistados].
Dios creó directamente la vida: 43%
La vida se desarrolló a lo largo del tiempo, pero Dios dirigió el proceso: 24%
La vida se desarrolló a lo largo del tiempo, pero Dios no dirigió el proceso: 18%
Ninguna/no sabe/no contesta: 16%
Estos resultados son congruentes con encuestas realizadas durante los últimos 25 años. El 67% de los estadounidenses son creacionistas o creen que Dios dirigió la evolución; sólo el 18% acepta que la evolución es, como sostienen los biólogos, un proceso carente de dirección. Entonces, ¿cuántos entrevistados saben algo acerca de la teoría de la evolución?
¿Cuánto ha escuchado o leído sobre la teoría de la evolución?
Mucho: 44%
Algo: 32%
Poco/nada: 23%
No sabe/no contesta: 2%
Ese 44% me parece muy alto, y sospecho que si se preguntara a la gente que explicara qué son la evolución o la selección natural, se descubriría que esa cifra es exagerada. En esta misma línea, los siguientes resultados constituyen una sorpresa:
A partir de lo que usted ha escuchado o leído, ¿piensa que las evidencias que respaldan la teoría de la evolución son algo que tiene una gran aceptación dentro de la comunidad científica, o cree que los científicos manifiestan serias dudas al respecto?
Amplia aceptación: 53%
Muchos científicos tienen serias dudas: 31%
No sabe/no contesta: 16%
Si hay tanta gente que conoce bien la teoría de la evolución, resulta curioso que cerca de un tercio piense que los científicos albergan serias dudas sobre la misma. A buen seguro esto refleja los sesgos religiosos de la gente o de lo que ha escuchado por parte de religiosos prominentes. Esto viene refrendado por lo siguiente:
En general, ¿considera usted que la teoría de la evolución choca con sus creencias religiosas, o considera que en su mayor parte es compatible con sus creencias religiosas? [De nuevo, el orden de las respuestas se presenta a los entrevistados aleatoriamente].
Choca con mis creencias: 42%
En su mayor parte es compatible: 43%
No sabe/no contesta: 16% (...)De lo cual se puede concluir que está claro que la aceptación de la teoría de la evolución depende en gran medida de la naturaleza y amplitud de la creencia religiosa. Esto no sorprende a nadie (excepto, quizá, a algunos “conciliadores”).
¿Cómo puede abordarse este problema? Muchos científicos –tanto ateos como conciliadores– tratan de educar a la gente sobre qué es la teoría de la evolución y sobre las evidencias que la respaldan. Tristemente, a tenor del declive en las últimas décadas en la aceptación de la teoría de la evolución, parece que esto no funciona demasiado bien.
Discrepamos con los conciliadores acerca de la estrategia a seguir. La técnica “conciliadora” consiste en aceptar que la gente es religiosa, pero a la vez convencerla de que la teoría de la evolución efectivamente no viola su fe. Les deseamos mucha suerte con esto.
Los ateos consideramos que la propia religión, y su inclinación inherente a la superstición y aceptación de formas de pensamiento irracionales, es la raíz no sólo de la negación de la evolución, sino de una miríada de dolencias que afligen a la sociedad. Puede que nuestra estrategia sea más dura, pero tiene la virtud de desarraigar estos otros males. Como ha observado Sam Harris en su crítica al texto de Mooney y Kirshenbaum Unscientific America:
El objetivo no es simplemente que más estadounidenses acepten que la teoría de la evolución (o cualquier otra teoría) es cierta; el propósito es contribuir a que valoren los principios del razonamiento y la robustez argumental que permiten entender que la creencia actual en la evolución es verdadera.Las dudas acerca de la evolución no son más que un síntoma de un problema subyacente; el problema radica en la fe (esto es, en la convicción sin razón suficiente, en la esperanza tomada como conocimiento, en las malas ideas blindadas respecto de las buenas, en las buenas ideas eclipsadas por las malas, en el pensamiento basado en deseos elevado al principio de salvación, etc.). Moon y Kirshenbaum parecen creer que podemos hacer que las personas den valor a la honestidad intelectual mintiéndoles." (Sin Permiso, 18/07/2010, citando a 'Nueva encuesta sobre ciencia y religión' de Jerry Allen Coyne)
24/6/09
"Con la teoría del diseño inteligente, Dios sería el mayor abortista"
Sí, claro, va muy bien.
Mucho mejor que el diseño inteligente, del que usted dice que, además de no ser ciencia en absoluto porque no está apoyado por experimentos, es una aberración porque convierte al diseñador, a Dios, en un ser chapucero y cruel, ya que nuestra especie está muy mal diseñada.
Hay gente que piensa que la idea del diseño inteligente, el nuevo creacionismo, es buena y no se da cuenta de sus implicaciones nefastas. Hay que distinguir siempre entre la gente de buena fe, que cree que el diseño inteligente demuestra que Dios existe porque estamos bien diseñados, y los líderes científicos o religiosos, que sí entienden las consecuencias... Y es una barbaridad porque implica una blasfemia. Las mujeres tienen el conducto natal muy estrecho para el paso de la cabeza del niño como consecuencia del agrandamiento evolutivo de nuestro cerebro, de modo que miles de bebés y madres mueren durante el parto; y todos los años hay millones de abortos espontáneos. Si admitimos el DI (yo le llamo diseño imperfecto), Dios sería el mayor abortista del mundo.
Usted mantiene que ciencia y religión son compatibles. ¿Cómo ha podido compaginarlas en su vida?
La ciencia y la religión son como dos ventanas de mirada al mundo, lo que se ve desde cada ventana es distinto, pero es el mismo mundo. Y son compatibles, ésa es mi manera de ver las cosas. La ciencia se ocupa de explicar los procesos naturales por medio de leyes naturales. La religión trata del significado de la vida, del propósito de la vida, de nuestras relaciones con los demás; sobre estas cosas, la ciencia no tiene nada significativo que decir. Y la religión no tiene nada significativo que decir sobre la ciencia porque no trata de esas cosas. Las dos se interfieren cuando dejan su campo en el que tienen autoridad y entran en el otro. Y ése es el problema con los fundamentalistas cristianos en Estados Unidos y los islamistas en otros países, que quieren hacer de la Biblia un libro de texto científico, como si fuera un tratado de astronomía o biología, y entonces sí hay contradicción y se destruye a sí misma.
El problema es que mientras la ciencia no suele inmiscuirse en la religión, las religiones sí lo hacen permanentemente en la ciencia. Ahí tenemos el caso de la Iglesia católica, que se opone a investigar con células madre embrionarias, a la selección embrionaria por graves enfermedades congénitas o al preservativo para prevenir el sida...
Desdichadamente resulta difícil a nivel personal, y a veces a nivel oficial, porque son dos perspectivas sobre el mismo mundo. Y hay personas con fe que creen que la religión debe tener también autoridad en materia científica, y eso es un error.
Darwin tuvo en el viaje del 'Beagle' el inicio de su abandono de la religión, que luego desembocaría en un agnosticismo confeso. ¿Cuál ha sido su Beagle particular? ¿Qué le llevó a abandonar el sacerdocio?
Fue mi interés en la ciencia. Tenía interés en la evolución humana, en entender lo que somos desde el punto de vista científico, y eso fue lo que me llevó a dejar la vida religiosa, lo que hice en diálogo con mis superiores. Diálogo en el que sigo con la Iglesia católica; ellos no me consideran un enemigo. (Francisco J.ayala: "Con la teoría del diseño inteligente, Dios sería el mayor abortista". El País Semanal, 21/06/2009, p. 33)