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4/1/22

Cada protón se formó hace 13.800 millones de años, había puro hidrógeno y helio, las estrellas agarraron el helio y formaron carbono 12, oxígeno. ¿Y de qué estamos hechos? De lo que fabrican las estrellas, se murieron y aventaron eso al espacio... Estamos hecho de carbono, nitrógeno y oxígeno porque es lo que más fabrican las estrellas... Ahorita existimos gracias a que hubo aquellas explosiones estelares... todos tenemos átomos de millones de años que estuvieron antes en un dinosaurio

 "Observar una galaxia es como escuchar una canción en finlandés, dice Julieta Fierro: “Aunque no hables ese idioma la canción puede gustarte”. Así es la física, así es el universo, conocimientos tan intrincados como poéticos a los que esta astrónoma mexicana de reputación internacional le echa paletadas de humor. Nació en Ciudad de México hace 73 años: 40 libros publicados, tres honoris causa, una silla en la Academia Mexicana de la Lengua; escuelas, planetarios, sociedades científicas llevan su nombre.

 Ha sido presidenta de la Comisión de Educación de la Unión Astronómica Internacional y es investigadora titular del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Toda esa ciencia que hay bajo su melena de luna la usa para divulgar sin cansancio, no le importa perder unos minutos en explicar a los terraplanistas que andan bien equivocados. En sus palabras está toda la poesía planetaria. Si la entrevista resulta prosaica echen la culpa a las preguntas.

“Me puedes hablar de tú, soy una señora normal”, dice. Pero lo que demuestra a cada instante no es exactamente normalidad, sino una cotidianidad amable y desprovista de petulancia. En varias ocasiones se levantará del sofá para buscar en el interior de la casa objetos con los que demostrar cómo operan los eclipses, o cómo la ciencia está lejos de la verdad absoluta. Para eso jugará con la periodista y la fotógrafa, como si estuviera en una escuela explicando a los infantes. Al acabar la charla, Fierro se prepara para las fotos: “Voy a cepillarme el pelo y a hacer pipí”. Más adelante se verá la importancia del pipí, hasta del de los dinosaurios.

Pregunta. ¿Cómo se imagina a un ser extraterrestre, con antenas?

Respuesta. Depende de si es listo o no listo; si es tipo bacteria pues pueden crecer, ni siquiera necesitan estrellas. Júpiter tiene 92 satélites y uno tiene hielo y un mar abajo del hielo, podría haber vida submarina, y hay mundos como Júpiter, que van por ahí sin estrellas, se llaman flotadores libres. Pero para tener inteligencia se necesitan varias cosas, un tamaño mínimo para desarrollar neuronas, tentáculos o trompa para poder manipular a la naturaleza, y se piensa que al menos deberían tener dos o tres kilos de peso y sentidos, depende del lugar.

P. ¿Se lo imagina entonces como un pulpo?

R. Podría ser, son muy inteligentes, lo que pasa es que viven poco, un año. Juegan, saben contar, se divierten, exploran los acuarios, hacen trampas…

P. Y predicen el ganador de los mundiales de fútbol. Volvamos a los terrestres: los humanos somos polvo de estrella.

 R. [Señala con un dedo una partícula invisible en su muñeca]. Mira, ve un protón, velo, lleva 13.800 millones de años en el universo.

P. ¿Ahí, en la muñeca?

R. Sí. Ha entrado una estrella, ese protón se fusionó para hacer carbono.

P. ¿Pero es el mismo que soltó una estrella al morir hace miles de millones de años?

R. Sí, el mismo. Cada protón se formó hace 13.800 millones de años, había puro hidrógeno y helio, las estrellas agarraron el helio y formaron carbono 12, oxígeno. ¿Y de qué estamos hechos? De lo que fabrican las estrellas, se murieron y aventaron eso al espacio.

P. Pero unas estrellas murieron antes y otras después, mi protón puede ser más antiguo y el suyo más moderno.

R. Claro. Estamos hecho de carbono, nitrógeno y oxígeno porque es lo que más fabrican las estrellas.

P. Si las galaxias van perdiendo fecundidad, como dicen, y producen menos estrellas, la existencia del ser humano pende de un hilo, aunque sea un hilo de millones de años.

R. Ahorita existimos gracias a que hubo aquellas explosiones estelares, el sol también se evaporará y se irá al espacio y se va a mezclar con otras nubes y se formará otro sistema solar con nuestra materia, porque todos nosotros estamos reciclados, ustedes tienen moléculas de Cristo y de Barrabás, y de Nerón, porque todos hacemos pipi y la atmósfera transporta los gases.. todos tenemos átomos de millones de años. Tú tienes átomos que estuvieron antes en un dinosaurio.

 P. ¡Somos un reciclado de Barrabás!

R. Perdón, debería haber dicho de Cristo nada más, jajaja.

P. Mejor Barrabás.

R. ¿Los malos son personajes más interesantes, no?

P. Dicen que el universo se muere, por eso de la infertilidad de las galaxias.

R. Hay de todo, vivimos en un universo que lleva evolucionando 3.800 millones de años y han sucedido muchas cosas. El universo empezó muy denso, donde había más materia nacieron las primeras estrellas. Hubo brotes importantes. Conforme el universo se fue dilatando más y más la densidad de materia disminuyó, pero hay 100.000 millones de galaxias y cada una tiene 100.000 millones de estrellas. Se siguen formando galaxias pequeñitas, con mucho gas, que se unen a otras y se hacen más grandes. Por ejemplo, la Vía Láctea se va a fusionar con Andrómeda dentro de 500 millones de años y las dos galaxias van a tener más brotes de formación estelar hasta que agoten su gas. En el presente hay menos brotes, sí, pero nuestra galaxia sigue muy activa y su satélites también.

P. Entonces se muere o no se muere.

R. La energía del universo se va degradando, y los agujeros negros del universo se van a evaporar cuando el universo tenga un 1 con 70 ceros en años. Los protones se van a desintegrar cuando el universo tenga un 1 con 32 ceros o sea, con un 1 con 100 ceros el universo será frío, puras ondas de radio, ya no habrá luz visible, estrellas agotadas, agujeros evaporados, protones desintegrados.

P. Qué miedo. ¿Y a eso le sucederá otro universo desconocido?

R. Antes se pensaba que nuestro universo era como una pelota, se expande y se cae, se expande y se cae, un universo oscilante, pero en esta ocasión se va a expandir tanto que se va a expandir por siempre. Pero hay, además, otros universos, que surgen de la nada. El vacío está lleno de energía siempre, y esa energía varía, si se mueve un planeta la gravedad cambia, si un campo magnético se modifica, también la energía… Los campos de la física… De ahí puede surgir un universo como el nuestro, en este momento podría estar generándose, pero no es que el nuestro se acabe y surja otro, pueden existir en paralelo y ser diferentes.

P. Pensar en otros universos ¿no le causa ansiedad?

R. Uy, no, qué maravilla, a mí la mecánica cuántica me encanta.

P. El telescopio James Webb ha sido lanzado con éxito esta nochebuena. Con él vamos a ver más atrás de lo que antes vimos, más pasado. ¿Los astrónomos miran hacia atrás para saber de dónde venimos o también a dónde vamos?

P. Lo que quiere la ciencia es avanzar el conocimiento, el pasado, el futuro y qué pasó en el ínter, somos curiosos, James Webb quiere saber la evolución, las etapas.

P. ¿Qué sacamos para el presente?

R. Pues que Andrómeda y la vía láctea se van a fusionar, por ejemplo. Al mirar hacia atrás sabemos cómo se va a comportar el futuro, que el sol va a vivir otros 4.500 millones de años, por ejemplo, que no se va a apagar mañana.

P. Siempre habrá un universo, entonces

R. Pues es la idea de ahorita, pero la ciencia por definición no tiene la verdad, el teorema de Gödel muestra que la verdad no existe. Ahora tenemos las ondas gravitacionales para saber, es como si nos regalaran un nuevo sentido para explorar, otra manera, sin ver ni oler ni tocar, eso es un regalo de este siglo y con eso vamos a poder explorar de manera más completa el universo, pero nuestra ignorancia va a seguir.

P. La verdad no existe. Pues la religión dirá: ya la pongo yo.

R. Pues sí, pero hay verdades nocivas, por ejemplo eso de que Adán esté feliz y toda la culpa la tengamos las mujeres. ¿Es muy cómodo para un señor creer en esa religión, no? Tu pareja es la culpable de todo por la eternidad.

P. México es un país muy supersticioso, a buena parte de la población le ha costado creer que el coronavirus era una verdad científica. ¿Cómo se siente una astrónoma al contar estas cosas que son casi de ciencia ficción, hacer entender verdades, aunque incompletas, a una población?

R. Se han hecho muchos experimentos y las personas pueden vivir con dos sistemas del mundo distintos. En los museos de ciencia les preguntan a los niños cómo surgió el hombre, y hablan de células y tal. Si a la salida un líder religioso les pregunta lo mismo, le dicen: Dios lo creo.

P. Qué paranoia. Podemos vivir con dos verdades.

R. Exactamente y, según el contexto, aplicar una u otra, y es a lo más que puede aspirar la ciencia. No podemos competir con la religión, solo respetarla, es demasiado fuerte.

P. ¿Para nuestro lado religioso?

R. Y por la gente que aprovecha la religión a su favor. Para la mujeres es nefasta, el sexo es malo, es bueno sufrir, la cupa, somos las brujas. No hay deidades femeninas más o menos razonables.

P. Los antepasados mexicanos eran unos grandes astrónomos.

R. Las grandes culturas de la antigüedad han usado los astros para la cuenta del tiempo, los relojes, la noche, los meses del año. Eso ayudaba a organizar la vida social. Había que planear con cuidado los mercados, el comercio de mercancías, la construcción de pirámides y la época del estar en el campo. Los mayas construían pirámides y los astrónomas sabían qué día era y cuántos faltaban para llevar al mercado de Oaxaca las plumas, los pigmentos, etcétera.

P. Pero todas las civilizaciones tenían esa necesidad de establecer un calendario, sin embargo en México fueron alumnos avanzados…

R. Sí, tenemos una ventaja. La astronomía empezó como ciencia en Europa, pero están muy al norte y México está más cerca del ecuador, donde se ven secciones del cielo que no ven en el hemisferio norte, y en diciembre está despejado en México.

P. Los mayas partían con ventaja.

R. Sí.

P. El Webb ha costado 9.000 millones. ¿La sociedad entiende este gasto?

R. La ciencia básica no pretender mejorar la vida diaria, sino avanzar el conocimiento. Los científicos básicos buscar herramientas para interrogar de la mejor manera a la naturaleza

 P. Son ustedes unos preguntones.

R. Tú también, jaja. Tenemos la misma profesión con objetos distintos de conocimiento.

P. Terraplanistas, pandemias que asolan la tierra, antivacunas. Esto huele a edad media.

R. Los terraplanistas agarraron fuerza con la serie Juego de Tronos, donde hay un muro de hielo al final. Es muy bonito pensar que la Tierra sea plana y esté rodeada de ese muro de hielo. Todas las grandes culturas pensaron que la Tierra era plana. Se dieron cuenta del error los babilonios cuando vieron la sombra de la Tierra sobre la Luna, pero Cristóbal Colón no le dijo a Chabelita (perdón): ‘mira la sombra de la Tierra, hay dos eclipses al año’. Nadie se molesta en pensar que la sombra de la tierra no es una tortilla, no es un taco, una enchilada.

P. Pero que en el siglo XXI surja toda esta caterva de terraplanistas...

R. Es un súper negocio, todo lo mágico lo es, la astrología… Vivimos en una sociedad de culpa y es cómodo buscar justificaciones raras. Y además da cierto glamour, cuando nos invitan a la tele y van los astrólogos pues es fascinante, con esos ropajes, esas pelucas. En cambio, llega el astrónomo y te preguntan la distancia hasta Plutón en centímetros y te quedas calculando como el idiota que no tiene ya esa distancia sabida.

P. ¿Cuál es su astro favorito?

R. Me gusta el universo, el conjunto, esto que a ti te inquieta a mí también me fascina, pensar que sabemos tanto de algo tan vasto y que con este nuevo telescopio veremos hasta 13.000 millones de años luz de distancia, el nacimiento del universo.

P. Eso puede arrojar sorpresas. ¿Qué espera?

R. No sabemos, cuándo lanzaron el Hubble, organizamos un congreso en Atlanta para ver los resultados, y no salió hasta años más tarde y para cuando lo mandaron estaba desenfocado y de aquí a que lo arreglaron… Era miope, como yo. Se usó para ver los objetos cercanos, y ahora ha vivido tanto que ya está tomando puras imágenes bonitas para la gente que se pregunta. Esa es la despedida del Hubble.

P. Ahora veremos la primera luz del universo, el gran parto. ¿O solo son titulares?

R. Sí, son titulares. El universo surgió del vacío y se liberó energía. El 70% es energía y la luz es parte de ella. Después, del 30% restante, el 26% es materia oscura, una materia que genera gravedad pero no luz, no la absorbe, no la refleja, no la emite. Pero había luz antes. La primera luz. Hubo una época en la que el universo temprano se empezó a expandir, pero la luz rebotaba de un lugar a otro. Solo cuando el universo cumplió 380.000 años de vida se hizo transparente y la luz pudo viajar, así que es lo más antiguo que podemos ver. Antes, aunque hubiera un rayo de luz que quería decir estoy aquí, voy a llegar hasta ti, no podía salir. El universo entonces era de color rojo, como el sol más o menos, rojo y opaco."             (Entrevista a la astrónoma Julieta Fierro, Carmen Morán, El País, 03/01/22)

21/8/20

¿Desde cuándo existe el espacio-tiempo? El espacio-tiempo como lo entiende la ciencia es un modelo que combina ambos conceptos como un único continuo inseparable en el que ocurren todos los sucesos físicos del universo

 "El espacio tiempo descrito por la física actual empezó justo después del Big Bang. Pero vayamos por partes, el espacio-tiempo como lo entiende la ciencia es un modelo que combina ambos conceptos como un único continuo inseparable en el que ocurren todos los sucesos físicos del universo. 
 
Por lo que respecta al Big Bang, es la gran explosión con la que empezó el cosmos. Pero el Big Bang es lo que en ciencia conocemos como una singularidad, que significa que la física, tal y como la conocemos, ahí no funciona. Así que ni siquiera podemos hablar de espacio-tiempo en ese momento.
 
Pero sí podemos hacerlo a partir de una infinitésima fracción de segundo después. Y eso es así porque a partir de entonces ya tenemos un lenguaje para hablar de ello. Ese lenguaje son la física y las matemáticas que nos permiten explicarlo, modelarlo y discutir sobre ello. Ahí, tras esa infinitésima fracción de segundo después del Big Bang empezó el espacio-tiempo. Por entenderlo todo un poco mejor hay que comprender que, en la singularidad, el universo era muy, muy pequeño. 
 
Era tan pequeño que la física clásica no nos sirve para analizarlo, necesitamos la física cuántica. A la vez era también muy masivo, contenía todo lo que conocemos del cosmos hoy y todo lo que el cosmos contendrá siempre. Para entender la aparición del espacio-tiempo necesitamos la teoría de la relatividad general de Einstein. Pero aquí tenemos un problema, no podemos simultanear ambas teorías físicas, la cuántica y la relatividad general, en las condiciones del universo en ese momento. Las dos teorías no casan y no disponemos de lo que se denomina una teoría unificada, es decir, un modelo que las una.
 
Las condiciones del cosmos en el momento del que estamos hablando, si miramos su tamaño, sería de 0,00000000000000000000000000000000001 metros (0, seguido de 34 ceros y un uno) que era el espacio que ocupaba el cosmos en la fracción de segundo cuando se inició el espacio tiempo. En cuanto al tiempo, esto ocurría a los 0,0000000000000000000000000000000000000000001 segundos después del Big Bang (0, seguido de 42 ceros y un uno).
 
Entre ese momento y 0,00000000000000000000000000000001 segundos tras el Big Bang (0, seguido de 31 ceros y un uno) tenemos fuertes indicios de que se produjo una expansión súper acelerada. No conocemos bien la física de esta expansión, no tenemos todavía una teoría bien definida pero sí suficientes indicios para pensar que en ese intervalo el espacio tiempo se extendió muchísimo, tanto como para alcanzar el tamaño aproximado de una naranja. Ya a partir de ese momento sí tenemos una descripción muy buena de todo lo que le ha pasado al cosmos en los 13.800 millones de años que han transcurrido desde entonces.
Así que para responder a tu pregunta te diré que el espacio-tiempo comenzó tras esa mínima fracción de segundo después de producirse el Big Bang."
 
(Licia Verde es cosmóloga y física teórica, profesora ICREA en el Institut de Ciències del Cosmos de la Universitat de Barcelona. El País, Licia Verde, 19/08/20)

7/10/10

El Universo... el primitivo...






(1) Representación de la historia del cosmos a lo largo de 13.700 millones de años desde el Big Bang (izquierda) y el satélite 'Wmap'; (2) Imagen del universo primitivo elaborada a partir de los datos del observatorio 'Wmap' en que se aprecian las minúsculas variaciones de temperatura que dieron origen a los conjuntos de galaxias posteriores; (3) Ilustración del satélite de la NASA 'Wmap' en su posición de trabajo, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra.

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"WMAP (Wilkinson Microwave Anisotropy Probe), un artefacto espacial de 840 kilos, fue lanzado por la NASA en junio de 2001 -para cumplir una misión de nueve años de duración- y se colocó tres meses después en órbita en L2, un punto de equilibrio gravitatorio del sistema Sol/Tierra. Desde allí ha estado observando en todo el cielo la llamada radiación de fondo de microondas, emitida cuando el universo se hizo transparente, unos 380.000 años después del Big Bang, y considerada la luz más antigua, que ahora llega a nuestros telescopios en el rango de microondas. En esa radiación se han medido minúsculas diferencias de temperatura (de una parte en 100.000) que revelan el tamaño, la materia, la edad, la geometría y el destino del universo, explican los científicos de la NASA. Esos datos indican también cómo era la estructura primordial del cosmos que formó después las galaxias y conjuntos de galaxias hasta su forma actual.

El universo tiene 13.750 millones de años, con un grado de error del 1%, y la propia NASA señala que se trata de un récord Guinness de WMAP "por la edad más precisa de la edad del cosmos lograda hasta ahora". En cuanto a su composición, los datos del observatorio han permitido determinar que solo el 4,6% es materia normal, la que forma todos los átomos, mientras que el 23% del universo consiste en materia oscura, algo que todavía no se sabe qué es, pero que no emite ni reflecta la radiación electromagnética. El resto, el 72%, es energía oscura, algo completamente desconocido, una especie de presión en lugar de atracción gravitatoria, cuya existencia se detectó en la década de los noventa por la aceleración de la expansión del universo. Esta aceleración no se descubrió con el Wmap, pero sus observaciones han permitido determinar la geometría del cosmos y de ahí confirmar -con un método diferente al inicial- la energía oscura, sea lo que sea." (El País, 07/10/2010)

3/1/09

La cosmología cuántica de bucles suma argumentos frente a la teoría del Big Bang - Nuestro universo pudo surgir del colapso de otro preexistente

"El Big Bang no es la única noción del origen del cosmos compatible con la física actual. La denominada cosmología cuántica de bucles (loop quantum cosmology) está sumando argumentos a favor de una segunda posibilidad: que nuestro universo emergiera del colapso de un universo preexistente. La teoría ha llegado ahora al punto de madurez necesario para hacer predicciones que pueden someterse a prueba experimental. De confirmarse, el Big Bang habría sido en realidad un Big Bounce (o gran rebote), y el cosmos no vendría de un punto de infinita densidad, sino de una sucesión de expansiones y contracciones tal vez eterna, sin principio ni final.

La cosmología cuántica de bucles tiene la capacidad, al menos en principio, de iluminar aquellas regiones del pasado hasta donde ni siquiera alcanza la gran teoría actual del espacio, el tiempo y la gravedad, que es la relatividad general de Einstein. Las ecuaciones de Einstein se deshacen en el origen del universo, que por ello constituye una "singularidad" matemática, un punto de densidad infinita que no puede explicarse por la teoría de la relatividad de Albert Einstein.

La relatividad general es uno de los dos pilares en los que se fundamenta la física actual. El otro es la mecánica cuántica. En rasgos generales, la primera describe las grandes escalas -el comportamiento de planetas, estrellas, galaxias y sus interacciones gravitatorias-, y la segunda rige en el mundo subatómico. Ambas son teorías de enorme capacidad predictiva, que han superado las pruebas experimentales más exigentes a las que se han sometido en sus respectivos ámbitos.

Pero son incompatibles entre sí, y los físicos han ensayado dos grandes aproximaciones teóricas para superar esa discrepancia, es decir, para agrupar la relatividad y la mecánica cuántica bajo un marco más profundo capaz de acogerlas sin contradicciones. Una de ellas, es la teoría de cuerdas, y otra la gravedad cuántica de bucles, en la que se basa la nueva cosmología del gran rebote.

La gravedad cuántica de bucles ha sido desarrollada por Abhay Ashtekar, Lee Smolin, Carlo Rovelli y otros físicos desde la década de los años ochenta. Su principal cualidad es que el espacio no es un continuo a pequeña escala: al igual que la materia y la energía, el espacio está formado por cuantos indivisibles si uno lo examina muy de cerca.

Cada uno de esos paquetes de espacio mide sólo unos 10^-35 (10 elevado a menos 35) metros cuadrados, una magnitud inapreciable a las escalas habituales, pero suficiente para evitar las paradojas matemáticas de la "singularidad": espacio cero implica una densidad y una gravedad infinitas en el origen del universo, pero si el espacio no puede llegar jamás a ser cero, la gravedad tampoco tiene que ser infinita allí. Eso permite a las ecuaciones de la gravedad cuántica de bucles explorar las regiones del pasado que estaban prohibidas para la relatividad de Albert Einstein.

Cuando Ashtekar y su equipo desarrollaron hace dos años unas detalladas simulaciones por ordenador del universo descrito por las ecuaciones de la gravedad cuántica de bucles -es decir, desarrollaron la cosmología cuántica de bucles-, ocurrió algo inesperado. "Me quedé sobrecogido", narra Ashtekar en el último número de la revista New Scientist.

El físico estaba observando la simulación correr hacia atrás en el tiempo, con el universo volviéndose cada vez más pequeño y denso en energía mientras se aproximaba al momento del Big Bang. Eso era lo esperable. Pero, en lugar de colapsarse en un punto de densidad infinita -la singularidad del Big Bang-, la simulación del cosmos rebotó y empezó a expandirse de nuevo. Si las ecuaciones eran correctas, nuestro universo no venía del estallido de un punto, sino del rebote de un universo anterior en proceso de compresión: un Big Bounce.

La cosmología cuántica de bucles no pinta un universo eterno salvo por unas oscilaciones de tamaño a las que pudiéramos llamar "convencionales" en ningún sentido tranquilizador. Si la teoría resultara ser correcta -lo que está por ver-, el universo anterior al nuestro se habría contraído hasta alcanzar una densidad monstruosa, de 5x10^96 kilogramos por metro cúbico (la llamada densidad de Planck), antes de rebotar y dar lugar a la fase actual de expansión.

Ninguna civilización podría sobrevivir a una cosa semejante, por ejemplo. Lo que hace notable a esta teoría es su capacidad para sortear los infinitos de la singularidad, o para esquivar las paradojas matemáticas derivadas del espacio cero. Por lo que se refiere a la metafísica, un Big Bounce no parece muy distinto de un Big Bang de pleno derecho.

Y sólo la gravedad podría detener y revertir la actual expansión del cosmos para dar lugar a un nuevo ciclo cósmico. La materia del universo no parece ser suficiente para ello, y la mayoría de los modelos siguen prediciendo una expansión acelerada e irreversible." (El País, ed. Galicia, , 28/12/2008, p. )

22/10/08

Las asimetrías de la naturaleza

"Bajo el signo de la simetría y la belleza se ha concedido este año el Premio Nobel de Física a tres teóricos de partículas, Yoichiro Nambu, Makoto Kobayashi y Toshihide Maskawa. Y también bajo la interrogante e inquietante sombra de una omisión.

¿Qué es una simetría? Una transformación que deja algo igual o equivalente al original. Por ejemplo, los dos lados de una cara son geométricamente simétricos. El número 8 es simétrico bajo reflexión en un espejo: su imagen y la reflejada son idénticas. Si se gira 60 grados un copo de nieve, parecerá exactamente igual que antes del giro.

A veces las simetrías no son evidentes, están escondidas. Un ejemplo es el de una pelota en la cima de una colina. Está en un estado claramente simétrico respecto a las posibles direcciones de caída. Pero la menor perturbación la hará rodar, y si cuando la encontramos ya está abajo, quizás no nos demos cuenta de que todas las direcciones son equivalentes.

Bajo el aparente caos y arbitrariedad de la naturaleza, se esconden también simetrías. Sencillas y fascinantes simetrías que rigen las fuerzas del cosmos al nivel más fundamental. No necesariamente saltan a la vista. Nambu se dio cuenta de que algunas fuerzas que actúan sobre las partículas elementales podrían obedecer a simetrías exactas, pero ocultas: bellas simetrías escondidas que se conocen por el inapropiado nombre de espontáneamente rotas.

Nambu ideó un mecanismo de ocultación de simetrías que ha resultado esencial en el entendimiento del microcosmos, y más concretamente en la construcción del Modelo Estándar de física de partículas. Su aplicación más impactante permite que las partículas portadoras de fuerzas puedan tener masas muy diferentes y, sin embargo, ser equivalentes e intercambiables gracias a la simetría exacta subyacente. Las diferencias de masa sencillamente eclipsan la simetría. Por ejemplo, las fuerzas electromagnética y débil (cuya vertiente más conocida es la radiactividad) han sido identificadas como debidas al mismo fenómeno de base, a la misma simetría, a pesar de que sus respectivas partículas portadoras tienen masas muy diferentes y, por tanto, alcance muy diferente.

También la popular partícula de Higgs, esencial en el origen de la masa de todo lo visible y objetivo del acelerador LHC del CERN (Laboratorio Europeo de Física de Partículas, junto a Ginebra), basa su esperada existencia en una aplicación del mecanismo premiado." (El País, ed. Galicia, Sociedad, 15/10/2008)