Mostrando entradas con la etiqueta r. Olor a santidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta r. Olor a santidad. Mostrar todas las entradas

23/10/08

El Camino de la santidad... según el Opus

"Su historia, que es la primera que conocí, fue la que me mostró que había algo emocionante que contar. Y su experiencia vital me abrió la curiosidad hacia otros muchos casos, sobre todo de niños que habían muerto bajo ese "olor de santidad". Tras esas vidas estaba el "paisaje" -que ya se describía en esa primera historia-, el Opus Dei, y ciertas actitudes que no soy capaz de comprender, que tienen que ver con el dolor como algo redentor, que conectan el sufrimiento con la felicidad. Con todo eso he logrado armar un relato que a mí me parece creíble. (...)

P. ¿Todos han oído a los niños, pero nadie les ha escuchado?

R. Ésa es mi percepción. Después de estos niños he indagado en casos de adultos que estaban en el Opus Dei y se repite la sensación: lo que ellos piensan u opinen no sólo no es relevante, sino que tener su propia opinión es síntoma de tibieza. Hay una doctrina perfecta y matemáticamente inculcada en todos ellos. (...)

P. En el guión hay una frase real de Alexia ("Mamá, me muero feliz, pero sólo tengo la pena de que ese niño nunca supo lo que le he querido") y de ahí usted saca el motor de la película. (...)


R. En otro de los libros, no el de la teresiana, hay un relato entero de su vida, dividido por capítulos. Y todos tienen un título elocuente, tipo La virgen viene a verme. Pero hay un capítulo, Un verano un poco raro, que cuenta en una sola línea, de pasada, que en unas vacaciones al volver de un cursillo a casa de su abuela, se cruzó con un niño con el que nunca tuvo ningún contacto, aunque luego averiguó su nombre. Cerca del final de su vida dijo esa frase. Me pareció que si el amor mueve montañas, ese amor podía explicar cómo se muere feliz.

P. En el desenlace del filme destroza la fe católica.

R. La protagonista no hunde en absoluto la fe. Camino es una niña con una fe enorme, y lo demuestra desde el principio, pero en el amor. La religión católica tiene imágenes muy contradictorias. Hay una parte de la fe que es luminosa, en la que alguien superior te quiere y te protege. Y al lado está la oscuridad: o correspondes este trato o si no, habrá castigo. Con Camino el miedo no funciona. Esta película te acerca a la gente que vive la fe de forma feliz y transparente." (JAVIER FESSER: "Hay actitudes que no entiendo; ven el dolor como algo redentor". El País, ed. Galicia, Cultura, 18/10/2008, p. 42)