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25/9/23

Coop57: “Ponemos el dinero al servicio de la economía social y solidaria”... Coop 57 Asturies ha cumplido cinco años desde su constitución como un ejemplo de servicio de ahorro y financiación para entidades que buscan la transformación social... “Coop 57 no te va a desahuciar. Está de tu lado, te ayuda a que devuelvas lo que se te ha prestado, pero sobre todo a que saques adelante tu proyecto y así puedas devolver el dinero... el objetivo de Coop57 no es maximizar beneficios, sino aumentar la capacidad de dar créditos a proyectos transformadores”... proyectos que tienen que ser llevados a cabo por unos colectivos que pueden ser asociaciones, cooperativas o fundaciones laborales. A los particulares o autónomos no se les presta dinero. Se fomenta el ahorro colectivo para otros colectivos”... Actualmente, asociaciones como Cambalache; cooperativas de la de vivienda, como Axuntase; o del ámbito de la energía sostenible, como Astuernerxía; o para materiales y técnicas de bioconstrucción, como Ecomateriales Ultravioleta; o en el campo ecológico, con productos como la crema de cacao y avellanas ecológica, Asturcilla, son algunas de las 24 entidades que participan en Coop57

 "¿Es posible un mundo donde los servicios financieros no busquen maximizar los beneficios y sí la rentabilidad social a la vez que la viabilidad económica? ¿Donde el dinero de los ahorradores no se destine a inversiones de tipo especulativo? ¿Donde la transparencia se imponga a la opacidad de las decisiones de un grupo reducido de accionistas? Hemos hablado con la sección territorial Asturies de Coop57 para que nos expliquen cómo están poniendo su grano de arena para responder afirmativamente a esas preguntas, después de que esta “herramienta para impulsar la economía social y solidaria” se haya consolidado en esta región y busque ahora su expansión y la captación de más ahorradores y entidades que necesiten préstamos.

“Queremos darnos a conocer porque en Asturias hay bastantes entidades que podrían servirse de nosotros para empezar”, cuenta Verónica Sánchez, parte de esta cooperativa. “Coop 57 no te va a desahuciar. Está de tu lado, te ayuda a que devuelvas lo que se te ha prestado, pero sobre todo a que saques adelante tu proyecto y así puedas devolver el dinero.” Según ella, la clave está en que “el objetivo de Coop57 no es maximizar beneficios, sino aumentar la capacidad de dar créditos a proyectos transformadores”.

 Marcos García cuenta un poco más: “La idea es ofrecer dos tipos de servicios financieros. Uno de ahorro por parte de los socios colaboradores, cualquier persona o entidad que quiera dejar el dinero parado hasta que ellos consideren. Y luego, unos proyectos que tienen que ser llevados a cabo por unos colectivos que pueden ser asociaciones, cooperativas o fundaciones laborales. A los particulares o autónomos no se les presta dinero. Se fomenta el ahorro colectivo para otros colectivos.”

Una herramienta financiera nacida en Cataluña

Todo empezó en Cataluña en los años ochenta, entre los trabajadores de la Editorial Bruguera que buscaban mantener sus puestos de trabajo. En aquel entonces la editorial pasó a manos del Banco de Crédito Industrial y este tomó la decisión de liquidar la empresa. Un grupo de trabajadores iniciaron una lucha judicial para conseguir las indemnizaciones que consideraban justas y no las que ofrecía el banco. Ganaron la batalla, ya en los años noventa. Es entonces cuando estos trabajadores inician un fondo con parte de las indemnizaciones para promover proyectos económicos que crearan lugares de trabajo de calidad, aplicando principalmente modelos cooperativos. De esta forma, en 1995 nacía Coop57 como cooperativa de servicios financieros que, con el tiempo, acabaría poniendo en práctica un modelo de crecimiento en red extendido a otros territorios de España.

 Javier Arjona cuenta que “Coop57 Asturies empezó hace más de una década. Durante unos años estaba adscrita a la centralidad de Cataluña, pero en 2018 nos constituimos como una entidad territorial y fue al año siguiente que la gente de Asturias empezó a decidir qué proyectos querían financiarse aquí. Antes de eso el trabajo de las comisiones social y técnica se delegaba en la gente de Cataluña.”

Es en esta comunidad donde todavía hay más socios y proyectos financiados. Asturias es el territorio donde todavía hay menos socios colaboradores, si bien aquí recurren entidades de León o Cantabria porque en sus comunidades todavía no se ha implementado el modelo de Coop57. Tras varios años de funcionamiento y una vez consolidada su actividad en el Principado, creen que es el momento de crecer y “de que la gente conozca esta herramienta”. Repiten la palabra “herramienta” con frecuencia porque aunque basada en unos principios “alejados del capitalismo” reivindican su utilidad práctica. “A la izquierda le cuesta hablar de dinero”, bromea Verónica Sánchez. “Coop57 funciona como discurso, pero es sobre todo algo práctico. Las empresas involucradas pretenden generar beneficios sociales o medioambientales, pero a la vez son células capitalistas que han de resultar viables y producir capital de forma ética. Y Coop57 es la herramienta adecuada para ayudar a congeniar todo eso.”

 Actualmente, asociaciones como Cambalache; cooperativas de la de vivienda, como Axuntase; o del ámbito de la energía sostenible, como Astuernerxía; o para materiales y técnicas de bioconstrucción, como Ecomateriales Ultravioleta; o en el campo ecológico, con productos como la crema de cacao y avellanas ecológica, Asturcilla, como Kikiricoop; y fundaciones como la Fundación Edes para la Educación Especial, son algunas de las 24 entidades que participan en Coop57.

¿Cómo funciona?

Cualquier persona o entidad puede ser ahorrador, denominado socio colaborador en Coop57, “excepto las figuras jurídicas de Sociedad Anónima o Sociedad Limitada.” Las figuras jurídicas que se aceptan son las asociaciones, las cooperativas, las fundaciones y las sociedades laborales. Los socios de servicios, o entidades que reciben el préstamo, solo pueden estar constituidas de esta forma, si bien, a propuesta de la sección de Aragón también se ha incluido recientemente el ATP en el mundo agrario. “Cada región cuenta con diferentes experiencias y necesidades y de las que al trabajar en red todos aprendemos y nos adaptamos de forma flexible”, incide Verónica Sánchez.

Mantienen que la implicación de los socios es algo fundamental en Coop57. De hecho, la mayor parte de la estructura está formada por voluntarios. En Asturias solo hay una persona liberada que trabaja a media jornada para asesorar y realizar otro tipo de gestiones. Por otro lado, en Cataluña es donde se concentra la mayor parte de los profesionales remunerados que sustentan las evaluaciones técnicas que permiten la viabilidad de la cooperativa a nivel estatal.

 No obstante, para acceder a los préstamos en Asturias existen dos tipos de comisiones. Roberto Porras lo cuenta: “Cuando una entidad pide un préstamo, primero se hace una evaluación social. Se evalúa el impacto social de la actividad que realizan y para la que piden el dinero. Además, hay un cuestionario en el que se analizan las condiciones laborales que se tienen; la manera de tomar las decisiones de la empresa o proyecto; las medidas medioambientales; el compromiso con el entorno. Se analiza todo esto porque muchas veces hemos visto que una asociación o fundación no siempre está alienada con los valores de la economía social y solidaria. Además, el cuestionario va acompañado de una visita que debe comprobar en directo que se ha respondido con veracidad.”

Si no se pasa la evaluación social, se aconseja a la entidad qué cosas debe modificar para pasar a la siguiente fase: la evaluación técnica. Otra comisión debe atender a criterios de viabilidad del proyecto y, por supuesto, para que eventualmente devuelvan el préstamo. Sobre esto, Verónica Sánchez resalta que “prácticamente no hay morosidad”. Algo que concuerda con las cifras facilitadas los últimos años al comparar el número de morosidad entre la banca ética y la banca convencional: en 2021 la morosidad en el sector financiero se situaba en el 1,24%, mientras que en el convencional estaba en el 4,29%.

Verónica Sánchez afirma que “la mayor parte de nuestros proyectos podrían encontrar respaldo en un banco normal”, pero vuelve a sus argumentos del principio: “elegimos esta opción porque en parte se trata de una economía alternativa a los bancos.” Aun así, reconoce que “los fondos de Coop57 no están debajo de un colchón, están en un banco, en Caja Laboral”.

Apenas hay morosidad y no se cobran comisiones

En cuanto a la morosidad, desde Coop57 Asturies insisten en que “es muy difícil que se acaben ejecutando avales porque prácticamente no hay impagos. Además, hay toda una serie de mecanismos, antes de ejecutar un aval, porque lo que interesa es que salgan todos los proyectos adelante.” Por otro lado, los avales son el dinero de personas o entidades. “Con ello se trata también de que demuestres el arraigo social de tu proyecto. Mostrar que tienes unos grupos de consumo y que tienen confianza en el proyecto.”

Los intereses para devolver los préstamos se diferencian poco de la banca comercial, pero además del compromiso con el proyecto al que se financia, está el hecho de que Coop57 no cobra comisiones. “Si miramos los grandes números, el crédito de inversión está ahora mismo al 4,95. Está prácticamente a la par con las entidades bancarias, debido a que subieron mucho los tipos de interés”, relata Roberto Porras. “Pero si te pones a analizar los otros gastos vinculados, por ejemplo, por apertura, por cancelación, cuando quieres quitar una cuota de más, etc,. eso son todo gastos añadidos que Coop 57 no tiene. El único gasto que hay es el interés. Exclusivamente.” Y es con los intereses que se paga la estructura de esta cooperativa de servicios financieros.

 En cuanto al proceso de cómo se fijan los intereses”, Roberto Porras afirma que “este último año ha habido mucho debate en torno a si había que subir el precio de los créditos. Ese debate hizo que en vez de subir un 0,5 % subiera un 0,3% para no trabar los proyectos que ya tienen crédito o quieren acceder al crédito, y todo ello respetando la remuneración que deben tener los ahorradores. Eso se debatió en las asambleas territoriales, también en la asamblea estatal, teniendo en cuenta los objetivos de la cooperativa, a los ahorradores, a los proyectos y a la viabilidad de la cooperativa. Se tiene en cuenta todo.”

Javier Arjona dice que “el dinero está en manos de la ‘banca armada’ y hay que darse cuenta para qué lo utilizan. Nosotros lo ponemos el dinero al servicio de la economía social y solidaria. Es muy sencillo y tiene mucha más utilidad.” Verónica Sánchez concluye: “Si nosotros somos la célula, los bancos son el ladrillo y el hormigón armado del capitalismo que busca maximizar beneficios. Así que, ¿por qué no aliarte con aquellos que son más como tú y que van a intentar que salgas adelante con tus proyectos?”                (Ismael Juárez Pérez , Nortes, 23/09/23)

18/8/21

Aras de los Olmos inicia un ambicioso proyecto para autoabastecerse de electricidad renovable las 24 horas del día, que incluye una innovadora planta de biogás para aprovechar los purines de los cerdos y los restos agrícolas

“No hay otro futuro. Tenemos que vivir de otra manera, con energía limpia y consumir menos. Y lo digo yo que soy carnicera, pero es así. Ojalá el proyecto llegue a buen puerto”. Carmen es la carnicera de Aras de los Olmos, una pequeña población rural de 380 habitantes con una gran ambición: autoabastecerse de electricidad limpia las 24 horas del día. Hace cinco años que se inició este singular proyecto energético, medioambiental y contra la despoblación que ahora empieza a ver la luz.

 El propósito del Ayuntamiento de esta localidad del Alto Turia, a 110 kilómetros de Valencia, es contar con un parque fotovoltaico, un aerogenerador, una instalación microhidráulica y una innovadora planta de biogás que se alimentará de los purines de los cerdos, el estiércol y los restos agrícolas. 

Con los desechos se abonarán los campos y con el agua sobrante se regará. Aras de los Olmos quiere las energías más limpias para un pueblo conocido por su cielo, uno de los más limpios y menos contaminados de la Península, que ha atraído la instalación a 1.300 metros de altura de varios observatorios astronómicos.

El proyecto ya ha recibido medio millón de euros del Ministerio para la Transición Ecológica. El presupuesto total es de cuatro millones, con los que se pretende poner en marcha “la estructura necesaria para garantizar el suministro en los periodos sin sol ni viento”, apunta el alcalde, el socialista Rafa Giménez. Mucho dinero para un pueblo tan pequeño y con recursos muy limitados. 

Sin embargo, el plan cumple los criterios para recibir fondos europeos contra la covid-19, ayudas para la transición ecológica y contra la despoblación del Gobierno y la Generalitat valenciana. Con estas futuras partidas se impulsará la iniciativa tras una etapa en que las trabas burocráticas y administrativas han sido numerosas. A veces, porque las normas no contemplaban que sea un municipio y no una empresa e incluso una comunidad de vecinos la promotora del proyecto; en otras ocasiones, porque sus planteamientos eran demasiado novedosos.

 El alcalde lo explica así: “O te lo crees mucho o tiras la toalla. Nuestra intención es poner en valor los recursos del municipio, como el sol, el viento, el agua, la biomasa, los residuos de animales y vegetales. Todo ese conjunto nos llevó a encargar a la Universidad Politécnica de Valencia si era viable hacer un proyecto global”. Desde ese despacho del Ayuntamiento, se entrevén los enormes molinos de viento que coronan las montañas circundantes. La energía que producen se destina a otros lugares, lejos del pueblo dedicado a la ganadería —hay varias granjas porcinas en el municipio—, la agricultura y el turismo rural.

El catedrático de Ingeniería Eléctrica de la Politécnica Carlos Roldán se encargó de diseñar el proyecto piloto que ahora dirige. Explica que su mayor singularidad radica “en el aprovechamiento municipal de las renovables para uso público durante 24 horas al día”, sin recurrir a la energía convencional y contaminante, como sucede durante unas horas en la isla canaria de El Hierro, que también quiere ser 100% renovable. La planta de biogás tiene como objetivo “cubrir las horas que faltan de otras energías”, agrega Roldán.

La planta, además, se inscribe en un proyecto de investigación de carácter europeo. “Vimos que tenía muchas posibilidades y que era colofón a nuestro planteamiento y nos pusimos en contacto con Manuel Porcar, que estaba investigando en esa línea”, explica el alcalde socialista. Porcar, del Instituto de Biología Integrativa de Sistemas de la Universidad de Valencia-CSIC, se muestra muy esperanzador con el proyecto en Aras de los Olmos: “Por una parte, es muy ilusionante que un municipio quiera ser autónomo energéticamente con sus recursos; por otra, nos viene muy bien contar con un socio como Aras de los Olmos para utilizar esa planta y verificar que esos microorganismos optimizados funcionarán no solo a escala de laboratorio, sino también a escala real”.

Optimizar el biogás para que sea más robusto

El científico se refiere a la optimización del proceso de fabricación del biogás para “obtener uno de mayor calidad, que se produzca más rápidamente, y que sea más robusto”. Para ello, hay varias tecnologías, como “la elección adaptativa en el laboratorio”. “La gente cree que las bacterias producen la biodegradación, pero no es exactamente así. Las bacterias empiezan a degradar la materia orgánica, pero el trabajo lo terminan unos primos lejanos, un grupo de microorganismos menos conocidos llamados arqueas, con las que trabajamos”, explica por teléfono Porcar. El catedrático coordina el consorcio europeo de investigación Micro4Biogas (que aglutina a seis países y 14 instituciones y está dotado con 5,7 millones de euros).

 Las plantas de biogás están muy extendidas en el norte de Europa, especialmente por Alemania. España está muy retrasada en su desarrollo, como advierte Porcar: “Es verdad que el biogás ha funcionado muy bien en Alemania, en parte porque ha habido subvenciones; cuando han cesado o disminuido, la industria se ha resentido. Pero lo importante a destacar del biogás no es tanto que sea una energía limpia que pueda competir a nivel de precio con otras, sino que es una de las pocas, por no decir la única de las limpias, que acopla la producción con el tratamiento de recursos y residuos, matando dos pájaros de un tiro”. La construcción de la planta está prevista en los próximos dos años y con ella se pretenden gestionar todos los purines de las granjas porcinas de la comarca.

Los vecinos del pueblo consultados conocen los planes. Algunos desconfían porque ya hace años que se habla de ello y por su gran ambición. Como Santiago, que toma la fresca sentado frente a la puerta de la casa familiar. “El proyecto es estupendo, muy gordo. Sobre el papel está muy bien. Está por ver si se hace. No sé si habrá resistencia de las grandes compañías y de los monopolios, aunque sea un proyecto para un pueblo pequeño”, comenta. José Domingo está en la terraza de un bar que se ha llenado conforme ha ido cayendo el sol: “Yo tengo una granja porcina con fotovoltaica. El proyecto suena bien, pero es mucho dinero. No lo tengo claro. Tengo que decir que soy también concejal de la oposición [del PP]. ¿Quién se encargará de transportar los purines? Hay muchas cosas que ver”. En la carnicería, dos clientes se suman al apoyo decidido de Carmen a un proyecto que empieza a ser una realidad."               (Ferrán Bono, El País, 16/05/21)

14/11/19

¿Por qué una Unión de Cooperativas de renovables? "En energia renovable, la labor más invisible es la de empoderar a la ciudadanía"

"¿Por qué una Unión de Cooperativas de renovables?


Porque nos encontrábamos dispersas por toda la geografia del estado español, con aprendizajes y recorridos diferentes, visibilizábamos que podíamos tener sinergias y además teníamos intereses comunes que defender. Para ello fuimos realizando reuniones preparatorias de intercambio de opiniones y creando el marco adecuado para ello. Buscamos luego, dentro de la Ley de Cooperativas una figura asociativa que encajara perfectamente con lo que queríamos hacer y así nació Unión Renovables .


Cuando decimos recorridos diferentes nos referimos a que dentro de la Unión hay cooperativas que nacieron en la primera mitad del siglo pasado, como consecuencia de la necesidad de llevar la energía donde no quería llevarla ninguna de las empresas existentes en ese momento y tener que organizarse para prestar un servicio social, como es dotar de energía a una población, que hasta ese momento carecía de ella. Otras nacieron, como consecuencia de la liberalización del mercado eléctrico hace dos décadas, con demandas claramente sociales y medioambientales.

Háblanos de esta gran familia pues...


La conforman 19 cooperativas repartidas, en función de su constitución por las comunidades de Murcia, Valencia, Cantabria, Cataluña, Castilla León, Navarra, Castilla La Mancha, Madrid, Galicia y Euskadi. Por orden alfabético son las siguientes: Aeioluz , Alginet , Castellar , Chera , Econactiva , Emasp , Energetica , Goiener , Guadassuar , La Corriente , La Solar , Megara Energía , Meliana , Nosa Enerxia , Serrallo , Solabria , Som Energia , Sot de Chera y Vinalesa .
La idea central de las cooperativas en su concepción es comercializar la energía producida por fuentes propias de energía renovable para sus personas socias y dentro de ese abanico se mueven todas ellas, siendo la actividad de comercialización la actividad que más las visibiliza. Aunque producen, comercializan y realizan labores de eficiencia energética, la labor más invisible y la que más esfuerzos requiere es la de empoderar a la ciudadanía.

¿Podrías hacernos una radiografía del panorama energético español?


Nos encontramos con un paisaje dominado por cinco grupos de empresas, que dominan la mayor parte del mercado y las actividades del sector eléctrico español. Aunque hay muchas pequeñas empresas que trabajan en este sector su cuota, e incidencia en el mercado es muy pequeña todavía.


Dentro de este grupo de pequeñas empresas se encuentran las cooperativas de Unión Renovables, que todavía somos una gota de aceite reclamando un cambio de modelo energético basado en tecnologías procedentes de fuentes de energías renovables, que tenga en cuenta los límites del planeta y que ponga en el centro a las personas.

Trabajamos, buscamos, pedimos y reclamamos que se den pasos decididos en esa dirección, que respondan a un compromiso real y no a una estrategia comercial o mercantil, que solucione una cuenta de resultados.

El mundo de las renovables ha saltado con fuerza los últimos años, ¿por qué? ¿Qué propuestas y ventajas ofrece a la ciudadanía?


Es opinión generalizada y numerosos estudios indican que la época de los combustibles fósiles se está acabando y que el petróleo barato ya ha dejado de ser una realidad. A ello se une nuestro modelo de consumo, que nos está generando los problemas derivados del cambio climático, como consecuencia de la actividad humana, que cada vez tiene efectos más graves y que debemos prevenir, paliar y combatir.


Ante esto las tecnologías basadas en fuentes procedentes de energías renovables se plantean como alternativa posible. Una característica, que poseen es la flexibilidad en la instalación, al permitir la participación de unidades más simples y su carácter distribuido.

Si realmente estamos comprometidos con la salud de nuestro planeta, además de la implantación de estas tecnologías debemos acompañarla de una revisión de nuestro modelo de consumo y eso implica empoderarnos, es decir convertirnos en personas consumidoras con conciencia de las decisiones que tomamos como consumidoras, tomando parte activa, y eso no se puede hacer desde un sistema exclusivamente clientelar, sino que se tiene que dotar de otras características, que podemos encontrar en la economía social y solidaria.

Háblanos de las comunidades energéticas, ¿qué son y cómo surgen?


Las comunidades energéticas son una nueva figura que se incorpora dentro de la regulación del sistema eléctrico, a través de dos Directivas Europeas, que todavía se tienen que transponer al ordenamiento legislativo español. Estas Directivas no se han gestado por casualidad. Responden a demandas largamente aplazadas, por las instituciones, de colectivos sociales y medioambientales, que por fin han tenido un reflejo en la normativa europea, y es el resultado del proceso de negociación en su elaboración, por parte de los diferentes grupos de interés.


En sí, es una entidad jurídica de ámbito local, que podrá estar compuesta por personas, pymes y entidades públicas, que no busca el beneficio económico y que tendrá permitido realizar todas las actividades del sistema eléctrico.


Constituyen una oportunidad para el empoderamiento de las personas en el camino del cambio del modelo energético y también para la economía social y solidaria, ya que una vez creadas, no tienen por qué limitarse exclusivamente al mundo de la energía

¿Qué papel ocupa la transición energética en la lucha contra el cambio climático? ¿Incorpora criterios también de justicia social?


La transición energética en sí y por sí sola, puede mitigar inicialmente el impacto del cambio climático, pero si además no cambiamos el modelo nos encontraremos dentro de un tiempo con que hemos aplazado nuestros problemas y la generación futura se encontrará en otro contexto, con las mismas disyuntivas que nosotros.

Cambiar el modelo implica que la ciudadanía tiene que empoderarse y esta toma de conciencia nos habilita para incorporar los criterios de justicia social.

El sueño al que nos puede conducir una apuesta firme de las renovables sería...


Una sociedad en la que las personas han tomado conciencia de que no tenemos un planeta de usar y tirar, que tenemos que cuidarlo a él y a nosotras mismas y que se organiza para autoabastecerse de una forma local y respetuosa."                     (Blanca Crespo, El Salto, 28/10/19)

1/2/17

Pablo Álvarez: “Sobran fontes de enerxía pero hai que explotalas"... aproveitando cubertas de parques empresariais e edificios do país, si se chegaran a ocupar 21 quilómetros cadrados, disporíamos do equivalente a tres veces o consumo actual

"Escoiten a este home. Nun corto paseo polo peirao de Vilagarcía pode describir tres ou catro novas formas de xestionar a enerxía que está no medio: aeroxeradores nas lámpadas de alumeado público, paneis solares sobre os tellados das naves e edificios administrativos, ou muíños offshore enganchados con turbinas submarinas, para salvar o problema da profundidade, e conectados por cable coa costa ou cun buque de almacenamento. 

Pablo Álvarez (Vilagarcía, 1981) é presidente de Nosa Enerxía, unha comercializadora de electricidade que promove o uso de renovables. No seu primeiro ano no mercado, deu servizo a unhas duascentas familias no país, son 200 megavatios que se inxectan no sistema procedentes de fontes limpas. “É pouco, é certo, pero non só reducimos o custo da luz”, sinala Pablo Álvarez. 

Nosa Enerxía estima en “case cen euros” o aforro anual medio dun socio respecto dos contratos que ofrecen as grandes compañías. "Estamos aforrando cartos ao país en canto a que contribuímos a reducir o impacto medioambiental”, indica.

- Quen fai o traballo na cooperativa?

- Pois o consello reitor, seis persoas, con axuda dalgúns socios. Todo é traballo voluntario. Mesmo o da asesoría, que é unha cooperativa de Compostela. Queremos contratar a unha persoa por unhas horas para que leve a facturación.

 É imprescindible levar a facturación ao día porque precisamos ingresos para pagar a enerxía que metemos no sistema e os prazos son curtos, un fallo podería supoñer a perda da licenza para operar. Temos moita responsabilidade porque xogamos con cartos dos socios e porque estamos abrindo un camiño fronte as compañías do oligopolio.

- Cal é ese camiño?

- O primeiro que nos preguntan sempre é ‘canto vou aforrar?’ Nosa Enerxía dá voz e voto ao socio para que decida sobre as tarifas. Un dos obxectivos é democratizar a enerxía cara a soberanía enerxética. 

O que facemos é buscar o prezo máis xusto dentro das posibilidades que nos deixa o mercado, ese marxe do 4% de beneficio que se permite negociar. Mentres non teñamos a capacidade de producir, que é outro dos obxectivos, non poderemos incidir moito no prezo. Tampouco podemos acceder a clientes con tarifa TUR, impídennos entrar nese mercado. Pero nas tarifas verdes somos competitivos.

- Cal é a diferenza para o consumidor?

- No modelo vixente, o consumidor é só cliente. Está nas mans do oligopolio e da normativa do goberno. Un auténtico complot. A nosa proposta é: si es consumidor, por que non podes ser tamén propietario da túa empresa enerxética? E indo máis alá, por que non podes ser tamén produtor? Un estudo encargado pola European Renewable Energies Federation indica que hai 264 millóns de europeos que poderían ser prosumidores; é dicir, producir e consumir a súa propia enerxía.

 Unha vez, nunha reunión de comuneiros na que se queixaban de que Ence lles pagaba pouco, que a Xunta os subvencionaba pouco, fun e díxenlles: “por que non vos reunides e mercades un paquete de accións de Ence para entrar no consello de administración e discutides alí?” Nada o impide. Podemos actuar nese sentido. O sermos copropietarios podemos incidir sobre a política de tarifas e sobre o destino dos beneficios. 

- Onde irán os vosos beneficios?

- Neste primeiro ano calculamos que por socio puidemos xerar un excedente duns 30 euros. Inda é pouco. Pensamos que por cada 600 socios teriamos a capacidade para crear un emprego. Pero a idea é tamén facer descontos. E ir desenvolvendo proxectos de xeración enerxética, xa andamos nalgún de autoconsumo, e tamén andamos participando en iniciativas de acción social. Todo co fin de promover o uso de enerxías renovables.

 É preciso conseguir unha certa dimensión da empresa. Hai que ter en conta que a nivel do Estado todas as cooperativas de enerxía suman uns 50.000 socios fronte aos 35 millóns de contratos. Non somos nada. As cooperativas máis fortes están en Cataluña, Som Energía, que andará polos 30.000, e Goiener, en Euskadi, cuns 5.000 socios.

- Que muda o voso modelo enerxético respecto do actual?

- Esixe moitos cambios: paneis fotovoltaicos, autoxeración e autoconsumo, impulso do aproveitamento da enerxía solar, da xeotérmica, soberanía e democracia enerxética… 

- Á marxe do petróleo? Sen refinarías coma a da Coruña e coches eléctricos? 

- Que nos aporta a refinaría? Uns centos de postos de traballo? E que pasa coas externalidades, coa contaminación? España inviste cada ano 25.000 millóns de euros en importar petróleo e derivados. Habería que substituír a dependencia do petróleo por outras fontes de enerxía. E témolas. Si pecha a refinería, perderíanse postos de traballo e algunhas axencias intermediarias. Sufrirían os países produtores de petróleo. 

- As resistencias serían enormes. Vímolo estes días cos traballadores de Ence

- Esa é a típica reacción dos sindicatos. Pero se pechan Ence e ao día seguinte abre unha fábrica de paneis fotovoltaicos?... En Ourense estivo T-solar. Temos que madurar e en canto expira unha tecnoloxía, abrir a porta a outra. Non hai que esperar por Pemex ou polos fondos europeos. 

- O novo modelo enerxético tería implicacións sobre os sistemas de mobilidade e transporte

- Claro, xa hai tecnoloxía limpa. Miremos cara Estados Unidos, cara Alemaña ou Xapón que están buscando alternativas e creando patentes. Eu pecharía a refinaría e electrificaría a circulación pola AP-9. 

- Un capitalismo de renovables?

- Esa é outra cuestión. Non nos vale ese sistema de xestión. Por exemplo, incentívanse unhas fontes e non outras, coma no caso do hidróxeno fronte á solar, por exemplo. Para que o botón o siga tendo unha minoría. O que propomos as cooperativas enerxéticas sen ánimo de lucro é que toda a xente poida xerar enerxía. 

Pero se iso sucede, quen os controla? Hoxe as loitas pola enerxía son loitas polo control das fontes e da distribución. Miremos a outra escala. Aquí a distribución da electricidade faise de maneira centralizada. Os muíños que xeran enerxía nestes montes da contorna de Vilagarcía deberían servir para abastecer directamente á vila. Rede Eléctrica xestiona dun modo ineficiente. 

- Entendo que hai fontes limpas dabondo, pero falla a xestión e o modelo de propiedade?

- Aquí no país temos un enorme potencial eólico, e tamén de aproveitamento forestal, mesmo xeotérmico ou solar. Fixéronnos un cálculo sobre os paneis solares, e aproveitando cubertas de parques empresariais e edificios do país, si se chegaran a ocupar 21 quilómetros cadrados, disporíamos do equivalente a tres veces o consumo actual. Sobran as fontes de enerxía. De feito Alcoa instalouse aquí. 

Consume o 25% da enerxía que se produce, pero xa podería marchar para Valladolid onde toparía fontes limpas na solar e na eólica. Por que non se lle dá auga quente ás poboacións onde é posible o aproveitamento de fontes xeotérmicas, como Ourense, Cuntis ou Caldas? En Islandia téñena gratis. 

Non se fai nada porque tócanse moitos monopolios. Logo está o modelo eólico. Colleron o bo e pactaron todo coas grandes compañías eléctricas. Encheron o país de muíños de vento, pero que se aproveita aquí? Xa case nin queda quen faga os muíños.

- Hai pouco, nunha conferencia na Coruña, dixo que o noso petróleo está no monte, pero que o único que facemos é queimalo un verán tras outro

- Hai lumes. E despois dos lumes, indiferenza. Parece que ten que ser a Administración a que se faga cargo dos montes. O monte xa non sostén economías no rural. Está en perigo mesmo a figura legal da comunidade de montes. 

Estase matando por abandono ou por querer sacarlle rendas rápido. Son precisas políticas a longo prazo. Xa non hai carballos no país porque se crebou a liña de que cada xeración fora plantando os seus. 
- Pero como se pode poñer a producir o monte máis alá do aproveitamento forestal?

- Hai actividades coma o turismo ou a caza que axudan. Desde o punto de vista da enerxía estaría o aproveitamento da biomasa. Estamos traballando nun proxecto con pellets e non conseguimos pellets aquí, traémolos de Canadá, Lituania e ultimamente Segovia. Os pellets que non se recollan este inverno vanse queimar no verán. 

As comunidades de montes deberían ter a visión de investir parte dos beneficios en xeración de enerxía renovable. Diversificar os ingresos. E contratar xente, porque agora o monte crea pouco emprego, e moitas comunidades só o crean se hai subvención. E que o impacto na paisaxe se compensara con incentivos ás poboacións. Hoxe non hai nada, ou pouco, diso. 

- Que cambio cultural esixe algo como o que propón?

- Un acordo común, que todas e todos aportemos a nosa produción á sociedade. Aquí seguimos pendentes do que faga o Estado, do Igape e desas cousas. Outras sociedades máis fortes son quen de xestionar a súa liberdade doutra forma. E de innovar. Nokia comezou facendo zapatos e pasta de papel no século XIX e acabou facendo tecnoloxía dixital. Mesmo habería que ir reclamar esas comunidades de montes que están abandonadas. 

- Que importancia ten para Nosa Enerxía que concellos como os de Ames, Rianxo ou San Sadurniño sexan socios?

- É un comezo. Falamos con outros e houbo receptividade no de Compostela e no da Coruña, polo momento sen resultado. Os concellos que se asociaron fixeron o trámite para cambiar os contratos de dous o tres puntos de subministro. Normalmente é o alcalde quen se fai socio e apadriña algún dos contratos do concello. Ofrecen un respaldo institucional moi importante cara os demais socios potenciais.

- Cal é o limiar de socios para facer sostible Nosa Enerxía?

- Para garantir a operatividade serían precisos uns mil socios. Xa hai outras empresas que están funcionando ben con este número. A partir de aí penso que podería empezar o efecto bola de neve e sermos quen de chegar a eses dez mil cidadáns que en toda Galiza poden ser sensibles á nosa proposta. "                   (Entrevista a Pablo Álvarez, impulsor da cooperativa Nosa Enerxía, Galicia Confidencial, 23/01/17)

31/1/17

Posibilidades y dificultades para el autoconsumo de energía eléctrica

"En los últimos días, asistimos en España a una escalada de los precios de la electricidad en el mercado mayorista como no se veían desde hace tres años. Se invocan diversas causas para justificar esa escalada: poco viento, escasez de lluvia, altos precios del gas, exportaciones a Francia que tiene cerradas varias centrales nucleares, etc. El problema no es exclusivo de España, en Francia y en Bélgica se han alcanzado picos por encima de 200 €/MWh.

El asunto está en todos los medios de comunicación y ha reabierto un debate que nunca se ha cerrado del todo: el autoconsumo de energía eléctrica. Sobre el papel, parece una solución casi mágica: si fuéramos capaces de producir en nuestros domicilios la electricidad que consumimos, todo sería maravilloso. El problema es que, salvo en contadas excepciones, esto no es posible, o al menos, no es una cuestión exenta de dificultades de diversa índole.

En un intento de clarificar algunos de los aspectos relacionados con el autoconsumo, en este artículo voy a explicar tres cuestiones clave: qué es el autoconsumo de energía eléctrica, porqué sería recomendable incentivarlo y a que dificultades se enfrenta en la actualidad.

1. ¿Qué es el autoconsumo de energía eléctrica?

El balance energético diario en un día soleado de una ciudad meridional genérica de España para un hogar típico, se muestra en la siguiente gráfica, que explico con detalle a continuación:


La mayor parte del consumo de energía eléctrica en los hogares se produce por la mañana (desayunos) y por la tarde-noche (vida familiar, tareas domésticas, cenas,…) pero el sol luce en su máximo al mediodía, cuando la demanda de energía es menor.

Una instalación de autoconsumo energético dispone de paneles fotovoltaicos que transforman la energía proveniente del sol en energía eléctrica, con una eficiencia energética que se puede cifrar en el entorno del 15%, es decir, de cada 100 “vatios” de energía solar, los paneles transforman efectivamente en electricidad 15. 

Parte de esa energía se consume en el momento (área roja, en la figura anterior), pero hay un gran exceso (área azul) que si no se almacena, se pierde. Con sistemas de almacenamiento adecuados, como por ejemplo la batería Tesla u otros sistemas equivalentes, se puede guardar la energía sobrante en las horas de máxima irradiación solar para disponer de ella en los períodos de mayor demanda y satisfacer las necesidades energéticas en las franjas horarias en las que no hay sol (área marrón). 

El balance energético que muestra la gráfica demuestra que el autoabastecimiento es viable si se cumple que:
Área marrón ≤ Área azul

Con los niveles de irradiación que tenemos en España y con la eficiencia de conversión de los paneles fotovoltaicos en la actualidad, aproximadamente en la mitad meridional del territorio peninsular, así como en las islas Baleares y en las Canarias, se puede dar la situación descrita en promedio, a lo largo de casi todo el año.

 Recalco lo de “en promedio”, porque en el día a día, esa situación no se da cuando esta nublado, cuando hay mucha demanda de energía por excesivo frío o calor, etc.
Del párrafo precedente se deduce que para autoabastecerse de energía, se necesita una instalación que disponga de elementos de almacenamiento.

 Una alternativa lógica a esa situación es simplificar la instalación, no disponer de sistemas de almacenamiento y estar conectado a la red eléctrica, de manera que en las horas centrales del día, cuando se produce más energía de la requerida, el exceso se vuelca a la red y en las horas o días con déficit de sol, se toma de la red la energía requerida. Así pues, hay dos posibilidades: desconectado de la red o conectado a esta. El esquema de las instalaciones

2. ¿Qué razones hay para promover el autoconsumo?

Además de obtener toda o parte de la energía requerida al cabo del día, el autoconsumo energético presenta otras ventajas que analizo a continuación:

i) Permite y posibilita la independencia energética, con lo que disminuye la factura por importar combustibles fósiles, principalmente gas. Esto es especialmente relevante en estos días, en los que el precio del gas también esta en máximos.
 El gas es el combustible que utilizan las centrales de ciclo combinado de las que hay instalados 27.000 MW en la actualidad, la cuarta parte de toda la potencia instalada en España. Los principales proveedores de gas natural de nuestro país son Argelia, Nigeria y Rusia, países con situaciones políticas frecuentemente inestables, lo que puede comprometer el suministro de manera regular y continuada en el tiempo.

ii) Facilita el desarrollo de industrias propias, que promueven empleos de alta cualificación y que sitúan en el mercado productos de alto valor añadido, lo que redunda en un impulso a la reactivación económica desde el sector renovable. 
A pesar de los grandes recortes habidos en los últimos años, las empresas del sector de la energía solar fotovoltaica de España son suficientemente maduras desde el punto de vista tecnológico. El autoconsumo favorecería a esa industria, lo que a su vez llevaría aparejado un impulso a la creación de empleo cualificado, estable y repartido por todo el territorio nacional.

iii) Promueve un tipo de consumo distribuido y cercano al punto de consumo, evitando los impactos de toda índole de las grandes redes de distribución (daños medioambientales, pérdidas de energía en el transporte). La energía fotovoltaica es modular en lo que a instalación se refiere y se puede adaptar perfectamente a las necesidades de diferentes tipologías de hogar sin sobrecostes significativos. 
Además, favorece un consumo responsable y eficiente, al ser cada ciudadano autosuficiente en sus necesidades y por lo tanto, facilita la toma de conciencia respecto a un consumo limitado y ajustado, minimizando el derroche energético propio de los países industrializados.

iv) Minimiza las emisiones de CO2 asociadas al consumo energético en los hogares, al eliminarse la electricidad generada mediante combustibles fósiles.

v) Es viable en términos económicos. Como tuve ocasión de detallar en otro artículo, una instalación de autoconsumo puede costar cerca de 9.000 euros para un hogar medio integrado por tres personas. Con los niveles de irradiación anuales de la mitad meridional de la península, Baleares y Canarias y al coste actual de los diferentes elementos que integran la instalación (paneles solares, inversor, regulador, batería, etc.), con los tipos de interés en el momento presente y una evolución de inflación en el entorno del 2% (recuérdese que llevamos más de tres años con tasas en ese orden) la inversión se amortizaría en un plazo de 10-12 años. 
Al cabo de 25 años, que es la vida útil típica de una instalación de estas características, se puede lograr un ahorro económico muy superior a los 9.000 euros invertidos.

3. ¿Qué dificultades encuentra el autoconsumo?

Principalmente dos:

i) Legales: el Real Decreto 900/2015 de 9 de octubre de 2015, regula las condiciones, procedimientos, penalizaciones, etc., al autoconsumo de electricidad. El Decreto describe a lo largo de ¡44 páginas! la casuística y las trabas de todo tipo a las instalaciones, al volcado de energía a la red, a los pagos por la utilización de esta, etc.

 No es mi intención hacer aquí un listado exhaustivo de los requisitos y penalizaciones que el mencionado decreto impone, el lector interesado puede encontrar un buen resumen en este artículo.

ii) Arquitectónicas: una de las principales limitaciones que tiene la energía solar fotovoltaica es que para producir cantidades significativas de energía requiere de apreciables cantidades de terreno. Tal y como he descrito en este artículo, para unos niveles de iluminación como los que tenemos en promedio, en la península ibérica y con un consumo energético también promedio, se necesitan alrededor de 8-10 m2 de paneles fotovoltaicos por persona para cubrir ese consumo.

 Dado que en España, alrededor del 66% de la población vive en bloques de pisos (frente al 45% de la media europea), el problema es muy evidente. Para poder ser una práctica generalizada, el autoconsumo debería plantearse en términos colectivos, de tipo cooperativa o similar.

En mi opinión los problemas del marco legal que regula el autoconsumo, siendo insalvables en la situación actual, son los menores; a fin de cuentas “las leyes se cambian con leyes”, y con las mayorías parlamentarias que las posibilitan, naturalmente. El otro, el del tipo de viviendas de que disponemos y las dificultades que entraña un hipotético autoconsumo en cooperativa, no parece sencillo poder llevarlo a cabo en el corto plazo."                      (Ignacio Mártil, Catedrático de Electrónica de la Universidad Complutense de Madrid, Público, 27/01/17)