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22/3/26

La pregunta es cómo crear las herramientas para el internet posnorteamericano que necesitamos... ahora está Trump y ya vemos el uso que hace del “internet americano”. Si la Corte Penal Internacional persigue a Netanyahu, los EEUU de Trump dejan a los magistrados sin sus correos, sus archivos, sus documentos… Lo que le falta es que sea posible sacar los datos de las plataformas estadounidenses y ponerlos en esas nuevas plataformas europeas alojadas en centros de datos europeos. Ningún ministerio va a copiar millones de documentos de Microsoft a una aplicación de Eurostack uno a uno. Necesitas herramientas y Microsoft no te las va a dar... La pregunta es cómo construimos esas herramientas que sean un puente entre el viejo internet en el que estamos atrapados y el internet posamericano que necesitamos para sobrevivir... la solución al puente está en legalizar la fuga, un proceso técnico para romper el bloqueo de los productos Apple] de esa tecnología... Eso sí está al alcance de la Unión Europea. No puede obligar a Apple a que haga nada, pero puede impedir que Apple lleve ante un tribunal europeo a una empresa española que cree una tienda de aplicaciones para el iPhone. Puede cambiar esa ley mañana. Eso no solo aceleraría el paso de los europeos fuera de las plataformas americanas, también crearían oportunidades de mercado... Pasa lo mismo con las compañías de teléfono: si estás en Vodafone y no te gusta, te vas a Orange, puede ser tan fácil como pegar tu número en una página web. Antes era mucho más caro, pero la UE intervino para crear la portabilidad... Es posible reproducir esa dinámica en nuestros sistemas digitales. Incluso es raro que no lo hayamos hecho ya (Cory Doctorow)

 "Cory Doctorow es autor de ciencia ficción, activista y periodista. Conocido por su actividad a favor del sotfware libre y el Creative Commons, publica en España Mierdificación. Qué hacer ante la apropiación de internet por las grandes tecnológicas (Capitán Swing, 2026). Se trata de un ensayo sobre la enshittification, el concepto creado por el propio Doctorow en un artículo en 2023 en su blog Pluralistic y con el que ha descrito la decadencia de las plataformas de internet o, al menos, el empeoramiento progresivo de sus servicios a particulares o empresas pequeñas para extraer de estos el máximo de rentas, sea en forma de datos, anuncios u otros servicios.

El autor atiende a El Salto a través de videollamada unos días antes de su viaje a nuestro país, donde va a presentar su nueva obra. Antes de empezar, Doctorow, que chapurrea algo de castellano, comenta la pérdida de ambigüedad de la traducción a nuestro idioma del concepto de enshittification: “Shit en inglés es tanto un sustantivo como un verbo, entonces enshittification es algo que ocurre, todo se convierte en mierda, pero también algo que alguien hace. En español sería ‘cagar’ y esa connotación se pierde en ‘mierdificación’”, explica. Para el autor “la ambigüedad funciona. Puede ser una característica [feature] y no un error [bug]”.

¿Diría que la idea de la ‘mierdificación’ de internet y las redes está más de actualidad ahora que hace cuatro años, cuando creó el término?
Sí, creo que sí. Cuando pensé en el concepto estaba intentando encontrar una palabra para describirlo todo. Durante 25 años he trabajado en la Electronic Frontier Foundation, una ONG cuyo objetivo es hacer que la gente reflexione sobre las políticas tecnológicas. Y el problema de intentar hacer que la gente piense sobre la política tecnológica son cuestiones muy abstractas, muy técnicas y siempre se refieren al futuro. Lo normal es que nos preocupemos por los problemas que son concretos e inmediatos.

Y los temas tecnológicos solo se vuelven concretos e inmediatos cuando es demasiado tarde para arreglarlos. Un poco como con el cambio climático. En 1980 era algo muy lejano, muy abstracto y ahora es muy concreto, pero porque todo está ardiendo. Así que pruebas todo tipo de tácticas para intentar que la gente se preocupe por esas políticas tecnológicas.

He usado parábolas, analogías… Escribo relatos y novelas de ciencia ficción. Y resulta que una palabra sucia es lo que realmente funciona. Fue como dar a la gente permiso para quejarse de algo que los estaba volviendo locos y no sabían por qué. Y, volviendo a la pregunta, sí, creo que la gente está en su derecho de estar más enfadada hoy que hace tres o cuatro años, sin duda.

Europa ha pasado 20 años aferrándose a dos creencias muy negativas. La primera, que la tecnología estadounidense era una plataforma neutral y tu gobierno podía usarla sin consecuencias. La segunda, que si las plataformas se comportaban “mal”, la respuesta era regularlas

En su ensayo habla sobre posibles soluciones. En Europa, ahora mismo tenemos gobiernos como el de Francia, que han abandonado todos los programas que vengan de Estados Unidos para sus comunicaciones, y el debate sobre cómo conseguir tanto una infraestructura física propia como plataformas en manos europeas, que parecen arreglos muy lejanos en el tiempo.
Europa ha pasado 20 años aferrándose a dos creencias muy negativas. La primera, que la tecnología estadounidense era una plataforma neutral y tu gobierno podía usarla sin consecuencias. La segunda, que si las plataformas se comportaban “mal”, la respuesta era regularlas, en lugar de reducir su poder. Y así se han perdido dos décadas con mandatos para la moderación de contenido o las infracciones de copyright. Algo que no ha funcionado, ¿verdad?

El problema es que cuanto más poderosas son las plataformas, menos les importa lo que exijas. Mira el GDPR [Reglamento General de Protección de Datos, RGPD o GDPR en inglés, vigente desde 2018]. Yo mismo hice lobby en Bruselas por él. Y las empresas tecnológicas no lo obedecen. Fingen que sí, bombardean a la gente con consultas sobre consentimiento y dicen que pueden espiarles porque es “un propósito legítimo”. Y si intentas disciplinarlos, se retiran a Irlanda, que es donde va a morir toda regulación tecnológica.

El DMA [Ley de Mercados Digitales, por sus siglas en inglés, Digital Markets Act, vigente desde 2024] fue el primer intento de reducir su poder, exigiendo que Apple o Google abriesen sus tiendas de aplicaciones, por ejemplo. Pero llegó tarde. Ya eran tan poderosas que les daba igual cumplir las reglas.

Con Biden en la Casa Blanca podía parecer que EEUU ayudarían a Europa, pero ahora está Trump y ya vemos el uso que hace del “internet americano”. Si la Corte Penal Internacional persigue a Netanyahu, los EEUU de Trump dejan a los magistrados sin sus correos, sus archivos, sus documentos… Si la Corte de Suprema de Brasil procesa a Jair Bolsonaro, lo mismo. Nadie puede permitirse que sus instituciones clave dependan de la tecnología de EEUU.

Así que llegamos a Eurostack, que es un intento de corregir los errores de los últimos 20 años. Son las dos respuestas a su pregunta: conseguir el hardware, la parte física, y unas plataformas 100% europeas. No quiero decir que sean objetivos fáciles, pero ambos tienen grandes grupos de interés detrás. Los inversores quieren construir centros de datos porque quieren ser propietarios, les encanta la idea de ingresos pasivos. Y algo parecido ocurre con las plataformas. El mundo está lleno de frikis que odian Facebook y les gustaría crear el suyo propio. No puedes girar sin toparte con alguien que está haciendo un reemplazo de Facebook, Twitter, YouTube o lo que sea.

Lo que le falta es que sea posible sacar los datos de las plataformas estadounidenses y ponerlos en esas nuevas plataformas europeas alojadas en centros de datos europeos. Ningún ministerio va a copiar millones de documentos de Microsoft a una aplicación de Eurostack uno a uno. Necesitas herramientas y Microsoft no te las va a dar.

La pregunta es cómo construimos esas herramientas que sean un puente entre el viejo internet en el que estamos atrapados y el internet posamericano que necesitamos para sobrevivir. Son soluciones lejanas en el tiempo, pero la solución al puente está en legalizar la fuga [‘jailbreak’, un proceso técnico para romper el bloqueo de los productos Apple] de esa tecnología. La directiva de copyright europea hace ilegal cualquier modificación sin permiso del creador, no del gobierno, sino de la empresa propietaria, desde 2001.

Eso sí está al alcance de la Unión Europea. No puede obligar a Apple a que haga nada, pero puede impedir que Apple lleve ante un tribunal europeo a una empresa española que cree una tienda de aplicaciones para el iPhone. Puede cambiar esa ley mañana. Eso no solo aceleraría el paso de los europeos fuera de las plataformas americanas, también crearían oportunidades de mercado. Las empresas americanas hacen millones de dólares que podrían hacer las empresas europeas.

Mientras el valor que los usuarios de la plataforma se dan unos a otros exceda el valor que Mark Zuckerberg extrae de ellos, la mayoría se quedarán

¿Y cómo facilitamos la salida a toda esa gente particular que no son expertos, ni trabajan para grandes empresas o el Estado?
Es la misma solución, donde entran la ingeniería inversa y el jailbreaking. En el libro cuento cómo Mark Zuckerberg consiguió que los usuarios dejasen MySpace para irse a Facebook. Tenía el mismo problema: la gente no se iba de MySpace porque ahí estaban todos sus amigos. Los economistas llaman a esto el problema de la acción colectivo. Y lo que hizo Zuckerberg fue darles un bot al que solo tenías que darle tu contraseña de la otra plataforma y trasladaría a Facebook todo lo que tenías allí.

El problema es que bajo el Artículo 6 de la Directiva de Copyright, si hicieras eso con Facebook, Mark Zuckerberg podría reducirte a escombros radioactivos. Cuando él lo hizo, fue progreso. Si nosotros se lo hacemos a él, es piratería. Y juegan con eso: si saben que tienen a sus usuarios atrapados, pueden abusar de ellos sin arriesgarse. Eso es la ‘mierdificación’ también.

Mark Zuckerberg quiere que le odies, pero solo un poco menos de lo que quieres a tus amigos, de forma que te quedarás en Facebook. ¿Cómo de importante es tener un sitio en el que organizarte con los otros padres para llevar a tus hijos al fútbol, encontrar clientes para tu negocios, hablar con tus parientes que están lejos? Mientras el valor que los usuarios de la plataforma se dan unos a otros exceda el valor que Mark Zuckerberg extrae de ellos, la mayoría se quedarán.

Pero, ¿y si bajas el coste de irse? Pasa lo mismo con las compañías de teléfono: si estás en Vodafone y no te gusta, te vas a Orange, puede ser tan fácil como pegar tu número en una página web. Antes era mucho más caro, pero la UE intervino para crear la portabilidad. A nadie le importa en qué red estás ahora, no vas a hacer que tus conocidos se cambian a la misma que tú. Es posible reproducir esa dinámica en nuestros sistemas digitales. Incluso es raro que no lo hayamos hecho ya. Es como si siguiesen en los años 90 y lo que hace falta es que las traigamos al siglo XXI.

¿Eso explica la paradoja de que todo el mundo cree que Google, Twitter y demás funcionan peor que nunca, pero no los abandonan?
En la economía neoclásica tienen esta idea llamada “preferencia revelada”. Significa que no importa lo que digas, si haces algo diferente, es porque secretamente prefieres lo que estás haciendo. Así que si dices “odio que invadan mi privacidad”, pero usas Facebook e invaden tu privacidad, realmente, no la valoras tanto. Creo que esto está mal. A veces es como si estudiar economía provocase una lesión neurológica muy específica que te hace incapaz de razonar sobre el poder. Las dinámicas de poder hacen que la gente haga cosas que no quiere hacer.

Mira, entre los grupos que están intentando muy fuerte establecerse fuera de Twitter están los activistas de lo que en EEUU se llama Black Twitter, que han creado su propio servidor en BlueSky, BlackSky, pero no acaban de marcharse del actual X. Quieren dejar Twitter porque son miembros de una minoría racial que allí está expuesta al abuso y al acoso, pero no quieren quedarse aislados, perder su red de apoyo digital. La gente puede quedarse en situaciones malas porque valoran a quienes les rodean.

Mira, mi familia son refugiados soviéticos. Mi abuela fue una niña soldado en el asedio de Leningrado, estuvo allí de los 12 a los 15 años arrastrando cadáveres y llevando munición a las líneas. De ahí se marchó a Siberia, donde conoció a mi abuelo, que era un refugiado polaco, tuvieron a mi padre y se marcharon a Canadá. Pero son los únicos. Todo el resto de su familia se quedó en Rusia, pasándolo muy mal, en la era soviética y después. La gente se queda en lugares donde no quiere estar.

La esperanza no es la creencia optimista de que puede existir una sociedad donde todo funcione siempre, sino pensar que podemos crear una sociedad que falle con elegancia. Donde, cuando las cosas salen mal, se arreglan

En su libro de ciencia ficción Radicalizado (Capitán Swing, 2022) adivinó, de alguna forma, a Luigi Magione en el relato que le da título, y llevó la ‘mierdificación’ al extremo antes de darle nombre en “Pan no autorizado”. Como autor de distopías, ¿por qué cree que no escribimos más sobre cómo salir de ellas?
Bueno, cada una de las historias de ese libro tiene algún tipo de final feliz. La utopía no consiste en romper la segunda Ley de la Termodinámica. Las cosas se desmoronan. Asumir que nada va a salir mal no es optimista, es idiota. Las personas que no pusieron suficientes botes salvavidas en el Titanic no fueron optimistas, fueron idiotas peligrosos. Creo que está bien, y que no es pesimista, imaginar que las cosas pueden romperse. Lo imperdonable es imaginar que no podemos arreglarlas. Por eso todas mis historias tratan sobre gente que arregla cosas.

Es cierto que se ve un futuro con cosas bastante malas en el horizonte. Hay muchos efectos del cambio climático que ya están fijados. No van a cambiar. Pero lo que hagamos con las inundaciones que están por venir depende de nosotros. ¿Se convertirá en algo como Mad Max? ¿O nos salvaremos mutuamente? Eso depende completamente de nosotros.

Para mí, la esperanza no es la creencia optimista de que puede existir una sociedad donde todo funcione siempre, sino pensar que podemos crear una sociedad que falle con elegancia. Donde, cuando las cosas salen mal, se arreglan. Es mejor tener un coche con frenos excelentes que uno que puede pasar de 0 a 200 km/h en tres segundos.

El lado positivo del desastre en el que nos encontramos es que las crisis provocan cambios, y las cosas que parecían impensables se vuelven inevitables. Cuando Putin invadió Ucrania y Europa perdió el acceso al gas ruso, el bloqueo sobre las energías renovables terminó. Europa pasó de estar 15 años retrasada en sus objetivos climáticos a ir 10 años adelantada. En Alemania, con este nuevo shock energético desde Irán, apenas les afecta porque ahora tienen muchísima energía solar. Claro que hay cosas de las que preocuparse. Toda esa energía solar está conectada a la nube china y Xi Jinping podría apagarla si quisiera. Es otra buena razón para derogar el Artículo 6 de la Directiva de Copyright, eliminar el firmware de esos inversores y baterías y reemplazarlo con software de código abierto cuanto antes. Voy a insistir en esta idea: en tiempos de grandes crisis, cosas que parecían impensables pueden volverse inevitables. Y Trump es una serie continua de crisis. Esta es nuestra oportunidad." 

(Entrevista a Cory Doctorow, El Salto, 22/03/26)

26/1/25

China adelanta a EEUU en la Inteligencia Artificial con DeepSeek ¿Es posible construir una inteligencia artificial tan potente como la de los gigantes tecnológicos invirtiendo solo una fracción de sus recursos? DeepSeek, una start-up china casi desconocida hasta hace poco, ha demostrado que sí. Con un presupuesto de solo 6 millones de dólares y un enfoque innovador, ha desarrollado DeepSeek-V3, un modelo que no solo compite con ChatGPT y otros líderes del mercado, sino que también abre nuevas puertas al apostar por el código abierto... funciona a la par de los últimos modelos de OpenAI, pero su funcionamiento cuesta una fracción ínfima. Es más, incluso puedes descargarlo y ejecutarlo gratis (o por el costo de tu cuenta de electricidad)... Cuando el presidente Trump anunció el lanzamiento de un proyecto de infraestructura de inteligencia artificial de 500.000 millones de dólares (Stargate) el martes, lo hizo apenas horas después que China lanzara su DeepSeek R1, que “supera a sus rivales en capacidades avanzadas de codificación, matemáticas y conocimiento general”

 "El futuro de la humanidad se está decidiendo en estos momentos. Y no se está decidiendo en un campo de batalla en Europa del Este, Oriente Medio o el estrecho de Taiwán, sino en los centros de datos y las instalaciones de investigación donde los expertos en tecnología crean “la infraestructura física y virtual para impulsar la próxima generación de inteligencia artificial”.

 Se trata de una batalla campal en toda regla que ya ha provocado varias bajas, aunque no lo leerás en los titulares que suelen ignorar los recientes acontecimientos “cataclismaticos”

Cuando el presidente Trump anunció el lanzamiento de un proyecto de infraestructura de inteligencia artificial de 500.000 millones de dólares (Stargate) el martes, lo hizo apenas horas después que China lanzara su DeepSeek R1, que “supera a sus rivales en capacidades avanzadas de codificación, matemáticas y conocimiento general” , 

Trump lo hizo dolorosamente obvio por que la batalla por el futuro “está en marcha” a lo grande. Y no es una batalla que ninguno de los dos bandos pueda permitirse perder. Así lo resumió el experto en tecnología Adam Button:

Imaginemos que estamos en 2017 y que el iPhone X acaba de salir al mercado. Se vendía a 999 dólares y Apple estaba arrasando en ventas y construyendo una amplia ventaja en torno a su ecosistema.

Ahora imaginemos que, tan solo unos días después, otra empresa presenta un teléfono y una plataforma que en todos los aspectos son mejores, y el precio es de solo 30 dólares.

Eso es lo que sucedió hoy en el espacio de la IA. DeepSeek de China lanzó un modelo de código abierto que funciona a la par de los últimos modelos de OpenAI, pero cuyo funcionamiento cuesta una fracción ínfima. Es más, incluso puedes descargarlo y ejecutarlo gratis (o por el costo de tu cuenta de electricidad).

El producto es un gran salto en términos de escalabilidad y eficiencia y puede cambiar radicalmente las expectativas sobre cuánta potencia y computación se necesitarán para gestionar la revolución de la IA. También llega apenas horas antes de que Trump anuncie una inversión de 100.000 millones de dólares en centros de datos estadounidenses. El modelo muestra que hay diferentes formas de entrenar modelos de IA que ofrecen los mismos resultados con un coste mucho menor. También abre muchas más aplicaciones para la IA que antes habrían sido demasiado caras de ejecutar, lo que debería ampliar las aplicaciones en la economía real. 

El DeepSeek de China puede haber cambiado radicalmente la economía de la IA, según Forex Live

El pánico que se está extendiendo por las capitales tecnológicas occidentales en este momento. Se suponía que la IA sería la vía rápida hacia el control social absoluto de los gobiernos oligárquicos occidentales en los próximos milenios, pero ahora los “molestos” chinos han dado vuelta la carreta dejando a las élites occidentales con un problema que tal vez no puedan solucionar. 

EEUU esperaba que sus sanciones a los microchips sabotearan los esfuerzos de China en materia de IA durante al menos una década, pero, en cambio, China ha vuelto rugiendo con un sistema que ha dejado a los gigantes tecnológicos sin aliento.

Por supuesto, los asombrosos avances de China en materia de desarrollo tecnológico no son nada nuevo, como señaló  Ron Unz en un artículo reciente en el que señaló que “entre 2003 y 2007, Estados Unidos lideró en 60 de las 64 tecnologías”, mientras que, a partir de 2022, “China lideró en 52 de las 64 tecnologías”. Eso no es una competencia, es una paliza . Aquí está lo que afirma Unz:

China es hoy líder mundial en muchas de las tecnologías futuras más importantes. El éxito de sus empresas comerciales en telecomunicaciones (Huawei, Zongxin), vehículos eléctricos (BYD, Geely, Great Wall, etc.), baterías (CATL, BYD) y energía fotovoltaica (Tongwei Solar, JA, Aiko, etc.) se basa directamente en la destreza china en I+D.

De manera similar, la modernización del ejército chino se basa en el desarrollo tecnológico masivo de la comunidad científica del país y su base industrial… Con su liderazgo en investigación científica y tecnológica, China está posicionada para superar a los EE. UU. en los ámbitos económico y militar en los próximos años…

Nada de esto debería sorprender, aunque el momento de la difusión de DeepSeek (que se adelantó al anuncio de Trump sobre Stargate) demuestra que a los chinos no les importa poner trabas a la estrategia global de Washington si eso favorece sus intereses regionales, lo que sin duda es así. 

A continuación, ofrecemos  un poco más de información de un artículo de Benj Edwards en Ars Technica :

El lunes, el laboratorio chino de inteligencia artificial DeepSeek lanzó su nueva familia de modelos R1 bajo una licencia abierta del MIT, y su versión más grande contiene 671 mil millones de parámetros. El modelo funciona a niveles comparables al modelo de razonamiento simulado (SR) o1 de OpenAI en varios puntos de referencia de matemáticas y codificación…

Los lanzamientos inmediatamente llamaron la atención de la comunidad de IA porque la mayoría de los modelos de ponderaciones abiertas existentes se han quedado atrás de los modelos propietarios como el publicitado o1 de OpenAI en los llamados puntos de referencia de razonamiento. …

El modelo R1 funciona de manera diferente a los modelos de lenguaje típicos… crea una cadena de pensamiento similar a la humana a medida que el modelo resuelve la consulta. Esta clase de lo que podríamos llamar modelos de «razonamiento simulado», o modelos SR para abreviar, surgió en respuesta a  OpenAI que presentó su familia de modelos o1 en septiembre de 2024.

DeepSeek informa que R1 superó a o1 de OpenAI en varios puntos de referencia y pruebas, incluidos AIME (una prueba de razonamiento matemático), MATH-500 (una colección de problemas de palabras) y SWE-bench Verified (una herramienta de evaluación de programación).

TechCrunch informa que tres laboratorios chinos (DeepSeek, Alibaba y Kimi de Moonshot AI) han publicado modelos que coinciden con las capacidades de o1 de OpenAI. DeepSeek presentó por primera vez una vista previa de R1 en noviembre. El modelo de «razonamiento» chino de vanguardia rivaliza con el o1 de OpenAI y su descarga es gratuita , (ars technica).

Se trata de un asunto muy importante. Estados Unidos pretende dominar el mundo en esta tecnología y, sin embargo, los chinos no sólo han producido un sistema que es tan bueno como el mejor de Estados Unidos, sino que lo han hecho más asequible y más transparente. ¿A quién no le gustará ?

(Nota: OpenAI es un laboratorio de investigación de inteligencia artificial (IA) estadounidense. Está formado por la organización sin fines de lucro OpenAI Incorporated y su corporación subsidiaria con fines de lucro OpenAI Limited Partnership. OpenAI se ha convertido en uno de los principales líderes de la era de la IA generativa. OpenAI es una empresa privada que ha abierto el código fuente de parte de su tecnología, pero no ha abierto el código fuente de la mayor parte de su tecnología…

 Por el contrario, DeepSeek AI R1 es de código abierto, lo que significa que su código es de acceso público: cualquiera puede ver, modificar y distribuir el código como crea conveniente . El software de código abierto se desarrolla de forma descentralizada y colaborativa, basándose en la revisión por pares y la producción comunitaria).

A continuación, más información del analista político Arnaud Bertrand en una publicación en X:

La mayoría de la gente probablemente no se da cuenta de lo que significa las noticias sobre el Deepseek de China. Han presentado un modelo que supera al último modelo o1 de OpenAI en varios puntos de referencia, y están cobrando solo el 3% del precio Open AI. Es básicamente como si alguien hubiera lanzado un móvil a la par del iPhone pero lo vendiera a 30 dólares en lugar de 1000. Es así de dramático.

Es más, lo están lanzando en código abierto, por lo que incluso tienes la opción (que OpenAI no ofrece) de no usar su API en absoluto y ejecutar el modelo «gratis».

Si hoy eres cliente de OpenAI, obviamente comenzarás a hacerte algunas preguntas, como «¿por qué exactamente debería pagar 30 veces más?». Esto es algo transformador, que desafía fundamentalmente la economía del mercado…

Básicamente, parece que el juego ha cambiado. Todo gracias a una empresa china que acaba de demostrar cómo las restricciones tecnológicas estadounidenses pueden tener consecuencias espectaculares, al obligarlos a crear soluciones más eficientes que ahora comparten con el mundo a un 3 % del precio de OpenAI. Como dice el refrán, a veces la presión crea diamantes. @RnaudBertrand

¿Se hacen una idea? Todo lo que Estados Unidos ha hecho para obstaculizar el desarrollo de China (incluidas sanciones económicas, embargos de chips, provocaciones militares, intromisiones políticas, incluso el arresto de un ejecutivo de Huawei, algo verdaderamente patético) les ha estallado en la cara. 

La fuerza laboral china, bien educada, altamente motivada y tecnológicamente hábil, ha producido un modelo de IA que iguala o supera lo mejor que Occidente tiene para ofrecer, a una fracción del costo y con código abierto que permite a los usuarios modificar y distribuir el código como mejor les parezca.

Entonces, ¿qué versión de IA parece ser un beneficio genuino para la humanidad y cuál parece ser un plan para transformar el mundo ? A continuación, Bertrand nos cuenta por qué China está haciendo que la IA esté disponible a un precio tan bajo:

… habla de una filosofía/visión diferente sobre la IA: irónicamente, el nombre “OpenAI” trata básicamente de intentar establecer un monopolio estableciendo un foso con cantidades masivas de GPU y dinero. 

Deepseek claramente está apostando por un futuro en el que la IA se convierta en un producto, ampliamente disponible y asequible para todos.

Al fijar precios tan agresivos y publicar su código abierto, no solo están compitiendo con OpenAI, sino que básicamente están declarando que la IA debería ser como la electricidad o la conectividad a Internet: una utilidad básica que impulsa la innovación en lugar de un servicio premium controlado por unos pocos jugadores. 

Y ese mundo, es mucho mejor que el promovido por OpenIA  y que EEUU intentó detener con las sanciones a China .

Así que, básicamente, es como todo lo demás en este mundo enfermo y retorcido de las plataformas estadounidenses , donde un puñado d avaros se abren paso a la fuerza hacia una nueva tecnología para engordar sus propias cuentas bancarias mientras plantan su bota sobre el cuello de la humanidad. 

El enfoque de China es muy superior, ya que está claramente dirigido a proporcionar los beneficios de la IA al mayor número de personas al menor costo posible. A continuación, se incluyen algunos comentarios aleatorios sobre la IA DeepSeek de China que seleccioné de X y que muestran lo entusiasmada que está la gente con esta versión innovadora:

Las ramificaciones de esto son enormes. Todos los días China hace algo increíble, totalmente diferente al estancamiento de la UE, que habla todo el día sin lograr nada, o del último plan malvado que sale de Washington. Esto es simplemente brillante e inspirador y les hará ganar más simpatizantes @CaptainCrusty66

Es el libro de recetas de China para el éxito en todas las industrias donde los oligopolios occidentales han dominado . @bbooker450

La IA pasará a formar parte de infraestructuras cotidianas como la electricidad y el agua corriente. DeepSeek es un paso importante en esa dirección, gracias a su reducción de costes y su naturaleza de código abierto @MrBig2024

Vivimos en una época en la que una empresa no estadounidense mantiene viva la misión original de OpenAI: una investigación verdaderamente abierta y de vanguardia que empodere a todos … @DrJimFan

Esto es genial… no se trata simplemente de otro lanzamiento de LLM de código abierto. Se trata de capacidades de razonamiento de nivel 1 que se pueden ejecutar localmente, que se pueden modificar y que se pueden estudiar…
Es un mundo muy diferente al que estábamos ayer. Al, línea de comentarios

Comparación de precios de OpenAI o1 y DeepSeek AI R1: R1 es significativamente más económico en todas las categorías (ahorro del 96 al 98 %). Ahora ya sabe por qué las grandes organizaciones no quieren que el código abierto continúe. Si la humanidad alguna vez se va a beneficiar de la IA, será gracias al código abierto. @ai_for_success

China está revolucionando la teoría dominante del desarrollo de manera asombrosa. Su PIB per cápita es, un 70% menos que el promedio de los países de altos ingresos. Y, sin embargo, posee la red ferroviaria de alta velocidad más grande del mundo. Ha desarrollado su propia aviación comercial. Es líder mundial en tecnología de energía renovable y vehículos eléctricos. Posee tecnología médica avanzada, tecnología de teléfonos inteligentes, producción de microchips, ingeniería aeroespacial… China tiene una mayor expectativa de vida que Estados Unidos, con un 80% menos de ingresos. Nos dijeron que este tipo de desarrollo requería niveles muy altos de PIB/capital, pero en los últimos diez años China ha demostrado que se puede lograr con niveles mucho más modestos. 

¿ Cómo lo hace? Utilizando las finanzas públicas y la política industrial para orientar la inversión y la producción hacia objetivos sociales y necesidades nacionales de desarrollo. Esto le permite convertir la producción agregada en resultados de desarrollo de manera mucho más eficiente que otros países, donde la capacidad productiva a menudo se desperdicia en actividades que pueden ser muy rentables para el capital o beneficiosas para los ricos, pero que en realidad no impulsan el desarrollo. Por supuesto, China aún tiene brechas de desarrollo que deben ser abordadas @jasonhickel.

Por otro lado en su momento JULIAN ASSANGE advirtió: ‘se está utilizando inteligencia artificial para asesinatos en masa en Gaza’… «La mayoría de los objetivos en Gaza son bombardeados como resultado de los ataques con inteligencia artificial»…Se ha revelado que Google proporcionó herramientas de inteligencia artificial al ejército israelí en las primeras semanas del genocidio."

(Mike Whitney,  Observatorio de la crisis, 23/01/25)

 

 "¿Es posible construir una inteligencia artificial tan potente como la de los gigantes tecnológicos invirtiendo solo una fracción de sus recursos? DeepSeek, una start-up china casi desconocida hasta hace poco, ha demostrado que sí. 

Con un presupuesto de solo 6 millones de dólares y un enfoque innovador, ha desarrollado DeepSeek-V3, un modelo que no solo compite con ChatGPT y otros líderes del mercado, sino que también abre nuevas puertas al apostar por el código abierto. Pero, ¿cómo logró esta hazaña y por qué su historia está sacudiendo los cimientos de la carrera global por la IA?

Qué es DeepSeek y de dónde sale

DeepSeek es una empresa emergente china que, desde su fundación, se ha enfocado exclusivamente en la investigación de inteligencia artificial. A diferencia de gigantes como OpenAI, DeepSeek no ofrece productos para consumidores finales. Esto le permite operar con mayor libertad bajo las estrictas regulaciones chinas y centrar sus esfuerzos en el desarrollo de tecnología punta.

 Alternativas a ChatGPT: 5 chats de inteligencia artificial que pueden superar al de OpenAI

Su modelo más reciente, DeepSeek-V3, ha sorprendido a la comunidad tecnológica al demostrar un rendimiento comparable al de los mejores sistemas del mercado utilizando solo 2.000 chips de Nvidia. En comparación, empresas como OpenAI o Google suelen utilizar supercomputadoras con más de 16.000 chips para entrenar sus modelos. Este nivel de eficiencia es un logro técnico impresionante, más aún considerando las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos para limitar la venta de hardware avanzado a China.

Cómo acceder a DeepSeek

Para poder usarlo, es suficiente con acudir a la web de Deepseek y abrirse una cuenta para experimentar con él.

Además, DeepSeek ha desarrollado un modelo de razonamiento avanzado conocido como R1, diseñado para tareas como resolución de problemas matemáticos, programación y razonamiento lógico. Según pruebas independientes, R1 supera a ChatGPT en varios benchmarks especializados, como AIME, MATH-500 y SWE-bench Verified. Este enfoque en tareas más específicas no solo mejora la fiabilidad de sus respuestas, sino que también posiciona a DeepSeek como un actor clave en sectores altamente técnicos, como la ciencia y la tecnología.

La importancia del código abierto

Uno de los aspectos más revolucionarios de DeepSeek es su compromiso con el código abierto. Mientras que empresas como OpenAI han optado por mantener un modelo más cerrado y comercial, DeepSeek ha liberado el código de R1 bajo una licencia MIT. Esto significa que cualquier investigador o empresa puede usar, modificar y distribuir el modelo sin restricciones.

El impacto de esta decisión no debe subestimarse. A lo largo de la historia de la tecnología, el código abierto ha sido un motor de innovación y colaboración. Sistemas como Linux o herramientas como Python han transformado industrias completas al hacer que las tecnologías avanzadas sean accesibles para todos.

Además, la accesibilidad de DeepSeek no se limita al software. La empresa ha lanzado versiones «destiladas» de R1, que reducen el tamaño del modelo de 671.000 millones de parámetros a configuraciones que pueden ejecutarse incluso en ordenadores portátiles. Esto abre la puerta a que pequeños desarrolladores y empresas emergentes utilicen inteligencia artificial avanzada sin necesidad de invertir en hardware que salga de sus posibilidades.

¿En qué supera DeepSeek a ChatGPT?

Aunque ChatGPT sigue siendo una referencia en el mundo de la inteligencia artificial, DeepSeek ha logrado destacarse en varios aspectos clave:

  1. Coste y eficiencia: DeepSeek-V3 fue entrenado con un presupuesto de solo 6 millones de dólares, una cifra muy inferior a los cientos de millones que OpenAI y otros han invertido en modelos comparables. Esto redefine la noción de que solo las grandes empresas tecnológicas pueden liderar el desarrollo de IA.

  2. Especialización en razonamiento: R1 supera a ChatGPT en benchmarks como AIME (evaluación de razonamiento avanzado) y MATH-500 (problemas matemáticos), lo que lo convierte en una herramienta ideal para tareas complejas y técnicas.

  3. Accesibilidad y flexibilidad: Mientras que los modelos de OpenAI suelen requerir infraestructura especializada, las versiones reducidas de R1 pueden ejecutarse en hardware básico, haciendo que su uso sea viable para una audiencia mucho más amplia.

  4. Código abierto: A diferencia de OpenAI, DeepSeek comparte abiertamente su tecnología, lo que permite a otros investigadores y desarrolladores personalizar y mejorar el modelo según sus necesidades.

Sus limitaciones: la censura china

Sin embargo, DeepSeek también cuenta con limitaciones importantes, especialmente debido a las regulaciones chinas, que restringen el acceso del modelo a temas considerados políticamente sensibles. Por ejemplo, si le preguntas no responde sobre eventos históricos como la masacre de Tiananmen o debates sobre la autonomía de Taiwán.

El desarrollo de DeepSeek no puede entenderse sin considerar el entorno geopolítico en el que opera. Desde 2018, Estados Unidos ha impuesto restricciones comerciales para limitar el acceso de China a chips avanzados y otros componentes esenciales para entrenar modelos de IA. Estas medidas buscan mantener una ventaja competitiva en un sector que muchos consideran estratégico para la economía y la seguridad global.

No obstante, estas restricciones también han obligado a empresas como DeepSeek a buscar soluciones creativas. En lugar de depender de hardware de última generación, sus ingenieros han optimizado el uso de recursos disponibles, logrando entrenar modelos avanzados con menos chips y menores costes. Este enfoque no solo demuestra la capacidad de innovación de DeepSeek, sino que también plantea preguntas sobre la eficacia de las políticas comerciales restrictivas.

Lo que el impacto de DeepSeek puede implicar para el futuro de la IA

El éxito de DeepSeek tiene implicaciones que van más allá del ámbito tecnológico. Su modelo de bajo coste podría inspirar a otras empresas emergentes a buscar enfoques más sostenibles y creativos. En lugar de depender exclusivamente de inversiones multimillonarias, el futuro de la IA podría estar en la eficiencia, la colaboración y el acceso abierto.

Además, la apuesta de DeepSeek por el código abierto podría cambiar el equilibrio de poder en la carrera global por la inteligencia artificial. Si las mejores tecnologías abiertas provienen de China, es probable que muchos desarrolladores en todo el mundo construyan sus sistemas sobre estas bases. Esto podría posicionar a China como un líder en investigación y desarrollo de IA, desafiando la hegemonía de Estados Unidos en este campo.

No obstante, también surgen preocupaciones legítimas sobre el impacto de estas tecnologías. Al liberar herramientas avanzadas, se corre el riesgo de que sean utilizadas con fines poco positivos, como la propagación de desinformación o el desarrollo de armas autónomas.

En última instancia, el impacto de DeepSeek dependerá de cómo decidamos aprovechar sus innovaciones: ¿Será una herramienta para la colaboración global o una fuente de tensiones adicionales en un mundo ya dividido por la tecnología?

Si queréis más información, están bien algunos tuits de Arnaud Bertrand -que suele escribir sobre China aunque ya no viva allí-. Por ejemplo este en el que vemos como en Meta -los de Metaverso, por cierto- se cagan por las patas abajo -panic mode, en inglés-. https://x.com/RnaudBertrand/"

(Víctor Millán, El Economista, 24/01/2025)

31/10/23

La internet socialista... ‘The Santiago Boys’: historia de la utopía tecnológica de Allende... el internet socialista que un grupo de ingenieros alumbró en el Chile de los años setenta

 "A mediados de 1971, un joven ingeniero chileno llamado Fernando Flores acudió al padre de la cibernética, el británico Stafford Beer, en busca de ayuda para gestionar la economía en el Gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende (1970-1973). La inflación rondaba el 45% y Flores, director técnico de Corfo, la agencia de desarrollo estatal que tenía a su cargo la nacionalización de las principales industrias, pensó que el científico inglés enviaría a uno de sus discípulos para que asesorara a su equipo. Pero la revolucionaria idea de conjugar la ciencia y la tecnología a merced del socialismo sedujo a tal punto a Beer que abandonó su acomodada vida en Londres y en noviembre de ese mismo año ya estaba en Santiago para diseñar el proyecto.

“Por favor, créame que suspendería cualquiera de mis obligaciones actuales por la oportunidad de trabajar en ello. Creo que su país realmente va a lograrlo”, le escribió el visionario tecnológico a Flores. En su primera de las muchas visitas a la capital chilena, Beer le explicó su modelo a Allende, médico cirujano de profesión, equiparándolo al funcionamiento del cuerpo humano.

La ambición del proyecto Cybersyn —una palabra compuesta en inglés entre “cibernética” y “sinergia”— era que los trabajadores de las fábricas, las empresas estatales y comités sectoriales utilizaran el sistema télex o teletipo para remitir las cifras de consumo y producción a una oficina de la Corfo y esta los derivaba a un software ubicado en la Empresa Nacional de Computación (Ecom). La computadora central procesaría la información, permitiendo que el Gobierno de Allende conociera al instante el estado de la economía y pudiese actuar con gran agilidad. En esencia, sería una red que conectaría a los trabajadores a lo largo de Chile. Por eso el proyecto se conoce como “el internet socialista”.“Hay muchos mitos en torno a Cybersyn, muchos creen que de verdad funcionó”, sostiene el ensayista tecnológico Evgeny Morozov. A dos meses del 50 aniversario del golpe de Estado de Augusto Pinochet contra el Gobierno de Allende, el investigador bielorruso lanzó ayer un podcast (que ha elaborado, según dice, a lo largo de dos años, con más de 200 entrevistas) donde narra la historia oculta del experimento cibernético a través de las voces de varios de sus protagonistas. Lo bautizó Santiago Boys, en referencia a los ingenieros socialistas cercanos a Allende y en contraposición a los Chicago Boys, los economistas que implementaron el modelo neoliberal en la dictadura de Pinochet.

 Uno de los mitos que aborda Morozov es el papel que desempeñó Cybersyn en la masiva protesta de 40.000 camioneros que paralizó Chile en octubre de 1972. Durante 26 días, no trasladaron ni alimentos ni combustible. “Esto no es una protesta de camioneros, esto es un intento de golpe”, sostuvo Flores, revive el podcast. Alfredo Sepúlveda, autor de La Unidad Popular: los mil días de Salvador Allende (2020), afirma en las grabaciones que los camioneros y clase media estaban en contra de la gestión del socialista: “No compartían su visión. No querían colectivismo”.

En el momento de la gran huelga, el proyecto cibernético financiado por Corfo aún no contaba con sus cinco patas en marcha. Sí se habían colocado los télex en las empresas nacionalizadas, capacitadas para compartir información con frecuencia con la sede de Santiago. La red permitió dar directrices a los 200 camiones leales al Gobierno de Allende a lo largo del país. “Flores montó una oficina improvisada en La Moneda. Lo que hicieron con su equipo fue intentar resolver la huelga con el método de Beer. Aplicaron sus conceptos sobre cómo distribuir autoridad entre las empresas y los gobiernos locales”, apunta Morozov.

Lo que no existía para entonces era la Opsroom. Se trataba de la sala destinada a la toma de decisiones diseñada por el alemán Gui Bonsiepe, con inspiración futurista. Era un espacio hexagonal de 10 × 10, sin mesas de escritorio, con máquinas y pantallas en las paredes, y siete sillas ergonómicas posicionadas para mirar hacia el centro del recinto. Es la imagen más icónica del proyecto y, según la investigación de Morozov, estuvo lista en noviembre de 1972 y nunca llegó a instalarse en La Moneda como estaba pensado originalmente. “Ninguna decisión importante se tomó en esa habitación. Hubo otra sala en Corfo donde estaban los télex conectados a las empresas de la red. Después del golpe, los militares estaban preocupados por esa, no por Opsroom”, afirma el escritor.

 Tras los buenos resultados de Cybersyn durante el paro de camioneros, Allende nombró a Flores como su ministro de Economía, luego de Hacienda y finalmente de la Secretaría General de Gobierno, hasta el golpe de Estado el 11 de septiembre de 1973. Los trabajadores del proyecto habían perdido a su principal puente con La Moneda, trastocando su ímpetu y abriendo una serie de dudas dentro del equipo. “Dicen que los abandoné, pero no es la realidad. El presidente me designó como ministro”, explica Flores, quien vive desde hace años en Estados Unidos, donde una de sus actividades principales es impartir cursos sobre el cambio cultural que producen los avances tecnológicos.

Santiago Boys es una historia que tiene dos lecturas, explica el investigador. Una es la de un grupo de pensadores utópicos adelantados a su tiempo, y la otra, de cómo estas ideas utópicas pueden colisionar si no entienden la geopolítica. “El legado de Cybersyn es el testamento de la ingenuidad”, señala Morozov, en alusión a cómo los impulsores del proyecto “subestimaron a sus enemigos”.

 Los adversarios a los que se refiere no son solo la ofensiva de la Casa Blanca de Nixon, la CIA y el Departamento de Investigación de Información británico (IRD). También el gigante tecnológico ITT, que controlaba cerca del 70% de la compañía chilena de teléfonos. Ante las promesas de Allende de tener una economía independiente y una tecnología propia, la multinacional estadounidense operó junto a la agencia de inteligencia para boicotear la victoria del socialista y, luego, para desestabilizar su mandato. En septiembre de 1971 se expropiaron los activos de la telefónica.

Las presiones externas, el malestar social debido a la alta inflación y escasez de productos y las propias dudas del equipo de Cybersyn debilitaron el proyecto. Una de las interrogantes que quedaron en el aire es qué hubiese ocurrido con ese experimento de controlar la economía con télex y computadoras. Morozov tiene una teoría: “El golpe los salvó. El proyecto tenía un futuro incierto. Si hubieran tenido tres años más, probablemente hubiese muerto. Se hubiese olvidado”."                   (Antonia Laborde , El País, 23/07/23)

17/9/23

“Allende iba a anunciar un plebiscito el 11S, con opción a nueva constitución de transición al socialismo”... para adaptarse a la geopolítica, las influencias intelectuales radicales en su gobierno, así como los esfuerzos para revertir la dependencia económica y tecnológica de Chile

"Joan Enric Garcés (Llíria, 1944) es un político socialista y escritor valenciano que se doctoró en Sciences-Po (París) y la Universidad de la Sorbona en julio de 1970, con una tesis sobre el desarrollo político y económico de Chile y Colombia, lo cual llevó al entonces candidato y después Presidente Salvador Allende a nombrarle su asesor personal. A partir de 1996 dirigió la estrategia política y jurídica para someter a juicio a Augusto Pinochet y a otros altos responsables de torturas, terrorismo y genocidio.

En 1998 logró hacer detener al dictador chileno en Londres y que los tribunales ingleses autorizaran su extradición a España para ser juzgado. Autor, entre otros, de Démocratie et contre-révolution. Le problème chilien (1975), Allende et l’expérience chilienne (1976) y Soberanos e intervenidos. Estrategias globales, americanos y españoles (1996), recientemente ha participado en la reedición de las Conversaciones con Allende. Socialismo en Chile (de donde también procede el excurso final), publicado por Verso Libros para rememorar los 50 años de aniversario del golpe de Estado cívico-militar contra el Presidente, ocurrido el 11 de septiembre de 1973.

Esta entrevista, ocurrida por Zoom y grabada en su despacho de Madrid en septiembre de 2022, tiene lugar en el marco del podcast The Santiago Boys, que rememora la experiencia de los ingenieros radicales de Allende para alcanzar la soberanía tecnológica, el desarrollo del Proyecto Cybersyn y la lucha de Chile contra ITT, la gran multinacional tecnológica de la época.

¿En qué contexto histórico se puso en marcha el Proyecto Cybersyn, el plan tecnológico de Unidad Popular para gestionar y coordinar la industria chilena recién nacionalizada?

En las elecciones presidenciales de septiembre de 1970 Allende ganó las elecciones en votación directa. De acuerdo con la Constitución chilena, similar a la norteamericana, si ningún candidato obtenía una mayoría absoluta el Congreso elegia al Presidente entre las dos primeras mayorías. Esta decisión correspondía que la tomara el Congreso chileno en octubre. El 15 de septiembre el Gobierno Nixon ya había dado órdenes de organizar un golpe de Estado para evitar que el Congreso eligiera a Salvador Allende. El golpe fue solicitado por el dueño del diario El Mercurio, el señor Edwards, quien viajó a Washington para reunirse con el Presidente Nixon, Henry Kissinger y otros líderes estadounidenses. Este suceso, bien documentado, Richards Helms, director de la CIA en ese momento, lo reconoció. La reunión del Congreso en octubre tuvo lugar dos días después del asalto de los golpistas al comandante en jefe del Ejército, quien se negó a respaldar el golpe y murió en el atentado. Mientras agonizaba, el Congreso votó a Allende como Presidente de la República.

El Gobierno de EE UU agredió, interfirió violentamente en el desarrollo democrático de Chile. El programa de gobierno tenía previstas profundas transformaciones sociales y económicas. Los valores de Allende se inspiraban, en particular, en los de la Ilustración, en los de la Revolución Francesa, en los principios de la Carta de las Naciones Unidas de 1945, en la intervención del Estado en la economía desarrollada en Chile desde la década de 1930 dentro del sistema capitalista internacional.

El programa de gobierno buscaba cambiar la estructura económica en sentido socialista, democrático. Creó el área de propiedad social con las empresas de la Gran Minería del cobre, nacionalizadas por decisión unánime del Congreso en abril de 1971, y con otras empresas estratégicas. El Proyecto Cybersyn formó parte de la organización del área social bajo control estatal en que la coordinación era esencial.

Uno de los temas que la derecha acostumbra a instrumentalizar, sea para criticar a Salvador Allende u otro presidente salido de las urnas, es su carácter ilegítimo o no democrático. En el caso del presidente chileno, este era un hombre de consenso y que tenía mucho cuidado con las instituciones políticas, incluso cuando trataba de reformarlas

En los años 1971 y 1972 se constató que las instituciones del Estado no se correspondían con la dinámica de transformación social y económica. En agosto de 1972, el presidente aceptó mi propuesta de elaborar una nueva Constitución. Nombró una comisión de expertos con representación de todos los partidos del Gobierno con la tarea de preparar las bases de la nueva Constitución, que tras someterlas a debate público serían presentadas como proyecto de ley en el Congreso. Si este no lo aprobaba, el presidente tenía la facultad de someterlo a referéndum.

Dado que Allende era partidario de entregar más poder a los trabajadores, ¿qué reformas planteaba en esa dirección?

En el proyecto de Constitución es central la estructuración del poder en torno a los trabajadores. El Senado, tradicionalmente la Cámara de iniciativa Legislativa en Chile, se convertiría en una Cámara de los Trabajadores. Estos, definidos de manera muy amplia, más del 60% o 70% de la población, elegirían a sus representantes en votación directa. Por otro lado, la Cámara de Diputados sería elegida por sufragio universal directo. El Gobierno buscaba asegurar la supremacía de los trabajadores en el Poder Legislativo.

¿Cuáles eran los problemas a los que se enfrentaba la lucha de clases que inició Allende una vez tomó los mandos del poder?

Mi principal preocupación era evitar los objetivos de la insurrección de paralizar el país y perturbar el sistema productivo. En ese sentido, la coordinación del área de Propiedad Social era esencial en lo que el presidente Allende llamaba “la batalla de la producción” Para él, el desarrollo democrático del país, tanto en términos económicos como sociales, requería aumentar la producción frente a los contrarrevolucionarios que buscaban paralizarla, y mejorar la distribución de la riqueza.

Esta lucha, constante, se libraba en diferentes frentes. Estados Unidos estableció un bloqueo financiero para evitar inversiones y la entrada de divisas, además de subvertir el sistema político mediante sobornos y propaganda negra en los medios de comunicación. El diario El Mercurio, en particular, recibía financiamiento de la CIA con este fin. La lucha se intensificó en 1973, cuando la demanda de determinados productos superaba la producción debido a varios factores.

El presidente nombró al general [Alberto] Bachelet, del Ejército del Aire, al frente de la coordinación de la distribución de bienes esenciales en todo el país. Tras el golpe, Bachelet fue detenido, torturado y asesinado por sus propios subordinados militares, por haber contribuido a asegurar la distribución de alimentos y bienes básicos. Esto ilustra el nivel de lucha y odio que los sectores golpistas tenían hacia aquellos que trabajaban para mantener el sistema económico en funcionamiento frente a las movilizaciones insurreccionales que se estaban llevando a cabo. En ese contexto, la coordinación económica dentro del sistema público se volvió crucial, al igual que el éxito del proyecto Cybersyn.

Estados Unidos bloqueó financieramente a Chile para evitar la entrada de divisas, subvertió el sistema político mediante sobornos y difundió propaganda en los medios de comunicación

La interacción entre las empresas económicas del área de propiedad social era el sistema nervioso de la movilización defensiva contra la insurrección. En un país democrático y abierto como era Chile, que permitía la entrada de personas de todo el mundo sin restricciones, de lo que se aprovechaban espías y agentes desestabilizadores (las operaciones de conspiración y derrocamiento del gobierno fue extraordinariamente fácil para quienes lo promovían). En la movilización, tanto a favor del gobierno como para paralizar el país, participaban grandes masas, especialmente trabajadores organizados a través de sus partidos y sindicatos.

Dado este contexto, pese a los apoyos populares, ¿sentían ustedes que pudiera darse un golpe de Estado de manera inminente?

En las semanas previas al 11 de septiembre de 1973 era evidente la conspiración en marcha, en los medios de comunicación, en las organizaciones empresariales, y dentro de las Fuerzas Armadas. Ante esto, planteé la necesidad de coordinar a los mandos leales al gobierno y al sistema constitucional para anticiparnos al desarrollo conspiratorio. Sin embargo, esta propuesta no encontró comprensión, a pesar de que el presidente la apoyaba en gran medida. Por ejemplo, en los días previos al 11 de septiembre ordenó reforzar la guarnición de Carabineros de Santiago con más de 4.000 efectivos, pues este cuerpo estaba mejor preparado para enfrentar un conflicto en las calles que las tropas regulares del ejército. En caso de enfrentamiento, podían desempeñar un papel crucial junto con las Fuerzas Armadas leales al gobierno en la protección del Estado y la democracia.

¿Fallaron, entonces, las fuerzas policiales a la hora de prevenir el golpe?

El alto mando de Carabineros tenía la responsabilidad de evitar lo que finalmente ocurrió. Yo presencié la reacción del presidente cuando las tanquetas de Carabineros, que estaban en la Plaza de la Constitución en posición de defensa del gobierno, se retiraron. El presidente le preguntó al Director General de Carabineros qué estaba sucediendo. El general respondió: “Voy a informarme” y regresó diciendo que el Centro de Telecomunicaciones había sido tomado por un conspirador. La respuesta del Presidente fue: “Se les madrugó, Mendoza”. Esta expresión chilena significaba que el golpista se le adelantó, que el Director General no había cumplido su papel de prevenir esa situación.

Es importante destacar que el mando real y directo de las Fuerzas Armadas y Carabineros estaba en manos de los profesionales respectivos, mientras que el Jefe del Estado en Chile tenía su mando político. Mientras estos profesionales fueron leales al gobierno, el sistema de defensa funcionó adecuadamente. Un ejemplo es lo ocurrido en ocasión del asesinato en julio de 1973 del comandante Araya, edecán naval del Presidente. La campaña mediática lanzada por El Mercurio acusando del crimen a un escolta del presidente Allende, fue desbaratada gracias a la lealtad de los servicios de inteligencia del Ejército que habían interceptado una conversación telefónica entre un carabinero y los responsables del asesinato.

Es fundamental comprender el contexto político de Chile en ese entonces. Cada institución armada tenía el control de sus servicios de inteligencia. La iniciativa, el 10 de septiembre de 1973, de coordinar estos bajo la autoridad de José Tohá, que había sido Ministro de Defensa, surgió tarde, ya el golpe estaba en marcha.

Esta no fue, ni mucho menos, la única conspiración que usted vivió contra el gobierno de Unidad Popular

En efecto, la conspiración de octubre de 1970 es otro tema relevante. Se sabe hoy que el dueño de El Mercurio, Edwards, solicitó al presidente Nixon promover un golpe de Estado. Henry Kissinger tuvo conocimiento personal de la operación en que fue asesinado el comandante en jefe del Ejército, el general Schneider, por oponerse al golpe. La información sobre cómo se tramó este se conoció por dos vías. La primera, la de las propias FF AA y la Policía civil chilenas, pero la más crucial fue la del periodista Jack Anderson que en 1972 desveló la participación de la ITT y del gobierno Nixon en el golpe de 1970.
Una de las medidas del programa electoral de Allende era eliminar el grupo móvil de Carabineros, instrumento fundamental de represión, que fue disuelto tras llegar al gobierno.

En cuanto a la participación de [Vicente] Huertas [Celis], el entonces Director General de Carabineros, en el intento de golpe se ha conocido mucho después. Allende tenía sospechas sobre su implicación. Pocos días después de asumir la presidencia en noviembre de 1970 en el interior del país un campesino murió por disparos de Carabineros. Allende de inmediato llamó a Huertas a su despacho, le dijo que en su gobierno Carabineros no mataría a campesinos y le pidió su renuncia. Huertas, furioso, la presentó. Duró muy poco en su cargo. La voluntad del presidente era evitar que Carabineros fuera un instrumento de represión social y política. Los hechos conocidos posteriormente han confirmado la desconfianza hacia Huertas.

Recordemos que el gobierno de Allende no fue elegido como un líder carismático, caudillista, sino con un programa y una organización muy claros. De hecho, una de las medidas del programa electoral era la disolución del grupo móvil de Carabineros, considerado el instrumento fundamental de represión, que fue disuelto inmediatamente por el nuevo gobierno.

¿Cuál fue la respuesta del gobierno a las revelaciones del periodista Jack Anderson en las que, por primera vez, pusieron al conocimiento del Gobierno de Chile y de la opinión pública chilena lo que había sido la trama conspirativa del frustrado golpe de 1970?

La respuesta del Gobierno fue doble: primero, ordenó que oficiales de las tres ramas de las FF.AA. tradujeran las revelaciones de Jack Anderson. Yo formé parte de esa comisión. La traducción la publiqué, con un comentario mío, en el libro titulado “Los documentos secretos de la ITT”.

El presidente Allende denunció públicamente la intervención de la CIA y agentes estadounidenses en el intento de golpe de 1970 en su discurso ante las Naciones Unidas en diciembre de 1972. En una conversación con el representante de Estados Unidos ante el organismo internacional en ese momento, George Bush, este le pidió al presidente Allende que no denunciara estos hechos ante la Asamblea General. Allende respondió que tenía buenas relaciones con el pueblo estadounidense, pero que no aprobaba las acciones que la CIA estaba llevando a cabo en su país. La conversación terminó abruptamente cuando Bush le replicó que el servicio de inteligencia era también el pueblo de EE.UU. Este incidente ilustra la diferencia de sensibilidad entre un líder como Allende y Bush, quien más tarde se convirtió en director de la CIA, y cómo estas acciones afectaron a Chile.

¿Cómo llegó usted a conocer al presidente y mantener una relación tan estrecha con él como para convertirse en su más alto cargo de confianza?

Yo llegué a Chile en 1968 desde París, donde estaba preparando mi tesis doctoral, un estudio comparativo sobre el desarrollo político y económico en Chile y Colombia. Me financié el viaje trabajando como profesor en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Políticas, con sede en Santiago. Durante ese período establecí relaciones con diversas personas en relación con mi investigación. Una de ellas fue el entonces presidente del Senado, Salvador Allende. En nuestras conversaciones compartimos análisis similares, yo como estudioso y él como político con vasta experiencia política. En noviembre de ese año me invitó a acompañarlo por Chiloé, donde preparaba las elecciones parlamentarias de marzo de 1969. Durante varios días viajamos juntos por distintas localidades de Chiloé.

Recuerdo una conversación que sostuvimos sobre la elección de Richard Nixon ese mes de noviembre y lo que podría significar para Chile. Allende expresó su preocupación por el resultado y cómo podría afectar a nuestro país. En ese contexto, la guerrilla era una realidad activa en varios países de América Latina, y algunos sectores chilenos consideraban la lucha armada como una opción. Allende, en cambio, argumentó que en la geografía de Chile no era posible la guerrilla, que la lucha armada no era realista para Chile, que dentro del Ejército chileno había muchos oficiales constitucionalistas, y también masones. Posición en la que se mantuvo durante todo su mandato.

Regresé a París en 1969 a terminar mi tesis doctoral. Cuando Salvador Allende fue nombrado candidato de la coalición de partidos de izquierda para las elecciones programadas en septiembre de 1970, me escribió invitándome a poner en práctica las ideas que habíamos compartido durante nuestro viaje. En la tesis que defendí en la Salle Richelieu de la Sorbona el 7 de julio de 1970 concluía que Allende podía ganar las elecciones que se celebrarían dos meses después, lo que sorprendió al jurado. El siguiente día 15 en el aeropuerto de Pudahuel en Santiago me esperaba el secretario personal de Allende, Miguel Labarca. Fuimos directamente a la casa de Allende en la calle Guardia Vieja y me incorporé a su equipo personal durante la campaña electoral, compartiendo el convencimiento de que las podíamos ganar. En el almuerzo del 4 de septiembre, día de la votación, Allende me pidió que cambiara mis planes de regresar a Europa y me quedara a trabajar directamente con él en su gobierno. Fue el resultado de una serie de circunstancias fortuitas.

¿Cree que estaban ustedes preparados para enfrentar la realidad de Chile en esos años?

Sin duda. Allende era un político con una experiencia de 40 años. Había sido ministro, diputado y como senador había sido elegido en todas las circunscripciones electorales, desde el norte hasta el extremo sur. Conocía a los actores políticos y sociales, tenía relaciones con sectores influyentes en la sociedad. Era respetado por las comunidades religiosas, a pesar de ser ateo. Cuando asumió la presidencia tenía un profundo conocimiento del país, en todos sus aspectos y dimensiones. Lo que le permitió encontrar soluciones a muchos problemas a lo largo de los tres años de gobierno. Era hábil negociador y lograba acuerdos en situaciones complicadas, lo que se llamaba “la muñeca de Allende”. Era internacionalista, estableció relaciones con todos los países del mundo, sin subordinarse a la entonces llamadas “fronteras ideológicas”.

¿Cómo manejó sus relaciones internacionales, especialmente con Estados Unidos?

Allende mantuvo una buena relación con la administración de Franklin D. Roosevelt en Estados Unidos. Pero la posterior política de intervención Estados Unidos en América Latina, contra la revolución cubana, contra Brasil en 1964, en 1954 en Guatemala contra el presidente Jacobo Arbenz, chocaba con los principios de Allende, firme defensor de los de la Carta de las Naciones Unidas, en particular el de no intervención en los asuntos internos de otros países. La administración Nixon declaró una guerra silenciosa contra Chile y su gobierno.

Usted hablaba de su famosa muñeca. En lo relacionado con su personalidad, ¿puede compartir alguna anécdota que lo caracterice?

Sin duda, tenía un gran sentido del humor y podía hacer bromas incluso en situaciones difíciles. No por superficialidad sino por su capacidad de mantener la calma en momentos críticos. Una anécdota interesante ocurrió en junio de 1971, tras un atentado que causó la muerte a un ex ministro de la Democracia Cristiana que conmocionó al país. Chile no estaba acostumbrado a asesinatos políticos. En esa reunión, los partidos de gobierno pidieron medidas drásticas, como la pena de muerte para los responsables. Allende rechazó esta idea de inmediato argumentando que la pena de muerte iba en contra de sus principios.

Parece que la grabación se ha detenido. A veces, estos programas tienen problemas técnicos. Voy a intentar reiniciarlo. De acuerdo, continuemos.

Estábamos hablando de anécdotas, y yo les compartiré algunas más. Una de 1970, otra del 1968 y otra de agosto de 1973. En 1968, conversábamos sobre las elecciones presidenciales desde 1958 en que el voto masculino mayoritariamente le favorecía, no el femenino. Su respuesta fue: “a pesar de mis esfuerzos”. Tenía fama de donjuán.

Cambiando de tema, en agosto de 1973, durante los últimos días, se celebraba en Argel la Conferencia de Países No Alineados, de la que Chile era miembro. El presidente Allende, invitado a asistir, consultó con su edecán aéreo, el comandante Sánchez, y conmigo si debía ir. Yo le expresé mi opinión de que él era el tapón de la botella, y un golpe de Estado ocurriría si estaba fuera del país. Su respuesta fue: “Si eso ocurre, yo me descuelgo por las montañas”. No se habría quedado en el exilio.

En los días previos al 11 de septiembre de 1973, ante el peligro de golpe de militar el presidente Allende mantuvo su firmeza y buscó evitarlo. No lo consideró consumado hasta después de las 9 de la mañana, cuando los carabineros retiraron su defensa de La Moneda. Estuve con él almorzando el lunes 10 en esta y cenando en su casa, planeando medidas de esa coyuntura y más allá. Por ejemplo, habló de cambios inminentes en los mandos militares para apartar a aquellos que se sospechaba que estaban conspirando. También del discurso que pronunciaría el día siguiente, 11 de septiembre, en la Universidad Técnica del Estado, anunciando que el país decidiría, en un referéndum, el camino a seguir, y lo haría planteando una nueva constitución de transición hacia el socialismo. El Ministro de Defensa, Letelier, presente en la reunión, expresó su optimismo en ganar ese plebiscito, reflejando el estado de ánimo que prevalecía. Además, estaba planificada una acción firme contra los ataques terroristas de extrema derecha, del grupo Patria Libertad. Allende se sentía en pleno ejercicio de sus facultades presidenciales. No pudo anticipar la traición del jefe del Ejército, que se había sumado un día antes a la conspiración.
La orientación económica del gobierno de Allende no era marxista-leninista, sino que se inspiraba en una democratización y nacionalización de los recursos naturales, así como una mayor independencia nacional

En relación al golpe, los sectores de la derecha han aludido constantemente a la ideología socialista de Allende y sus planes económicos para el país.

Bueno, en primer lugar, Allende no era economista. La gestión económica de su gobierno la confió a un equipo de la CEPAL, encabezado por el Ministro de Economía y Planificación, Oscar Martner, por Max Nolff, el primer presidente de Codelco, el subdirector de Planificación José Ibarra, y otros miembros de la escuela de Raúl Prebisch. En este sentido, la orientación económica del gobierno de Allende no se inspiraba en las categorías marxistas-leninistas de Europa Oriental, sino en una democratización de los recursos económicos, en la nacionalización de los recursos naturales y una mayor independencia nacional. Seguía una secuencia de desarrollo basada en etapas anteriores de Chile desde la década de 1930, en que se había creado la CORFO y estimulado la intervención estatal para respaldar la industria y promover la industrialización y el desarrollo económico interno.

A modo de anécdota, quiero resaltar cuánto Allende confiaba en los equipos de la CEPAL. A fines de agosto de 1973, durante una intensa campaña de la derecha que pedía su renuncia, Allende nos convocó a una reunión en la que participamos el Ministro Gonzalo Martner y Pedro Vúskovic, vicepresidente de CORFO, ambos procedentes de la CEPAL, para que deliberáramos sobre si debía dimitir o no. Efectivamente, nos reunimos y le entregamos nuestra respuesta, explicando por qué considerábamos que su renuncia sería perjudicial para el país, para él y para el movimiento popular chileno. En un momento en que la derecha estaba intensificando sus esfuerzos de desestabilización, buscó la opinión de tres personas de su confianza personal para tomar su decisión, dos de ellas procedían de la CEPAL.

¿Puede hablar más sobre cómo se desarrolló el debate económico en ese momento?

Cuando llegué a Santiago desde París, donde la influencia de la Escuela de Chicago en la economía era nula, me encontré en un ambiente donde el debate económico se centraba en la escuela francesa en torno a los polos de desarrollo, y en otros economistas que abogaban por un papel activo del Estado en la economía. En Francia, en los años 60 y 70, se practicaba una planificación “orientativa”, en la que el Estado tenía un papel predominante. En mi círculo, que incluía la Facultad Latinoamericana de Ciencias Políticas de la FLACSO, muy vinculada a las personas de la CEPAL, había una gran interacción y debate constante. Yo escuchaba las opiniones que provenían de la sede de la CEPAL. Pocos días antes del golpe participé en un seminario en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Políticas con mi amigo Eric Calcagno, otro discípulo de Prebisch.

¿Y qué puede decir sobre su relación con Darcy Ribeiro y su influencia en el gobierno de Allende
Darcy Ribeiro era un hombre a quien yo admiraba profundamente. Muy inteligente, con muchas ideas brillantes. Mantuve una estrecha relación con él y participé en las conversaciones con Ribeiro y el presidente Allende en las que Ribeiro, brasileño, nos aportó su experiencia personal como ex primer ministro de Brasil durante el período que precedió al golpe de 1965. Discutíamos sobre la experiencia brasileña y cómo se había desarrollado este, también sobre el error del presidente Goulart de dirigirse a la Escuela de Suboficiales de la Marina sin respetar la cadena de mando, lo que fue aprovechado para justificar el golpe. Los análisis de Ribeiro influyeron en Allende, en particular en su discurso en el Estadio Nacional el 4 de septiembre de 1970 y en su primer mensaje a la Nación en mayo de 1971. Ribeiro fue una figura importante en ese contexto.

Siguiendo con el contexto intelectual del gobierno de Unidad Popular, qué puede decirnos de la influencia de André Gunder Frank.

Conocí muy bien a Gunder Frank, y puedo contarles otra anécdota. Cené con él la noche antes de las elecciones del 4 de septiembre. Durante ella, Gunder Frank estaba convencido y me dio muchas razones por las cuales Allende iba a perder las elecciones el día siguiente. Puede imaginarse la conversación, yo sostenía que Allende podía ganar y él me explicaba por qué no. Gunder Frank tendía a ser pesimista en sus proyecciones. En esa conversación sostenía que, en caso de victoria, esta debía ser el pequeño motor que pusiera en marcha el gran motor de la revolución. Ese era su enfoque.

No era simplemente una discusión teórica. En la práctica, el gobierno estaba avanzando en las direcciones que he mencionado, estaba convencido de que era el camino correcto. Además, las personas en el gobierno tenían la capacidad de tomar decisiones en esa dirección. Era la doctrina que se aplicaba en todas las áreas de la economía, en la nacionalización de las grandes empresas de cobre, en agregar valor a las exportaciones en lugar de simplemente exportar materias primas.

Las últimas horas de Allende

Testimonio de Joan E. Garcés.

En la noche del 10 al 11 de septiembre Allende presidió en su residencia una reunión con el Ministro del Interior, Carlos Briones, el de Defensa, Orlando Letelier, el Director de la Televisión Nacional, Augusto Olivares, y conmigo, en el que se preparó el mensaje del día siguiente anunciando un referéndum para que al país eligiera el camino a seguir, el que ofrecía el Ejecutivo o el de la oposición desde el Legislativo. Pasé la noche en la residencia y me despertó el Director de Televisión, que también había dormido allí, poco después de las siete de la mañana, diciéndome que había un golpe en desarrollo. Me vestí. Mientras, en su despacho, el Presidente, en bata, tras levantarse de la cama, con el teléfono en la mano me dijo: «se ha sublevado la marinería en Valparaíso… los Comandantes en Jefe no contestan». Sí le respondió el general Brady, Jefe de la Guarnición de Santiago que acumulaba transitoriamente el mando de la II División tras abandonar su puesto el Jefe de esta en solidaridad con el dimitido general Carlos Prats, Comandante en Jefe del Ejército.

Brady era masón. Había llegado a ese mando clave haciendo valer sus vínculos masónicos. A esa hora, alrededor de las siete y media de la mañana, Brady le mintió, le dijo que el Ejército, leal, iba a enviar unidades militares al puerto de Valparaíso. Con esta información salió el Presidente de su residencia y llegó poco antes de las ocho al Palacio de La Moneda. También Augusto Olivares y yo. Las primeras alocuciones por radio del Presidente desde el Palacio mencionan su conversación con el general Brady. Desde su puesto de mando, con la fuerza legítima del Estado, Allende se dispuso a enfrentar el motín.

Lo inesperado sobrevino después de las ocho y media, cuando escuché en mi radio portátil, y comuniqué al Presidente, que un Bando en el que aparecía el Comandante en Jefe del Ejército conminaba «a S.E. el Presidente de la República» transmitir su legitimidad a una «Junta Militar».

El Presidente seguía a esa hora contando con el apoyo del Alto Mando de Carabineros y sus dos generales de mayor rango estaban dentro del Palacio. Media hora después cambió la situación: los golpistas habían tomado el Centro de telecomunicaciones de Carabineros y alrededor de las nueve y cinco las unidades que, en posición de defensa protegían el Palacio, recibieron por radio la orden de retirarse.

El Presidente adecuaba su posición a los hechos que se sucedían. Es tras la retirada de los Carabineros cuando pronunció por radio la alocución con su última decisión, después que entre las ocho y las nueve hubiera organizado la defensa de la sede del Mando Supremo de la Nación, de la legitimidad constitucional.

Dos horas después sobrevino un nuevo hecho, el bombardeo de la Fuerza Aérea. Le impresionó mucho, por la brutalidad, y, tengo la impresión, porque cuando unas semanas antes el regimiento de blindados amotinado el 29 de junio tenía rodeado el Palacio (en el que no se hallaba el Presidente), el Jefe de la Fuerza Aérea le dijo que la intervención de esta entrañaba el riesgo de volar varias manzanas del centro de Santiago.

Tras más de cuatro horas de combate el Palacio ardía, la atmósfera era irrespirable, las pocas máscaras contra el humo se las pasaban unos a otros. En esas circunstancias el Presidente dijo a sus colaboradores que salieran del Palacio. La mayor parte fueron detenidos, torturados y asesinados. El Presidente y Augusto Olivares murieron durante el combate. A Orlando Letelier mandaron asesinarlo tres años después.

Ese día y los siguientes sentí el aliento de la muerte varias veces. Una diosa debió protegerme con una nube. En concreto, una de las personas que me ayudó a sobrevivir fue el Secretario General de la CEPAL en Santiago, Don Enrique Iglesias, que al escuchar mi nombre en la lista radiada de personas conminadas a presentarse en el Ministerio de Defensa, se dirigió espontáneamente, bajo toque de queda, a interceder ante el Ministro de Exteriores de la Junta, el almirante Huerta. La respuesta fue: «hay dos personas a las que estamos buscando más que a nadie, Carlos Altamirano, secretario general del Partido Socialista, y Joan Garcés, el ideólogo del Presidente». Enrique Iglesias se presentó en la residencia del embajador de España: «Es un español, tú eres el embajador de España. Me han dicho que si yo le doy refugio en la sede de Naciones Unidas, la asaltarán».

El embajador, don Enrique Pérez Hernández, en un gesto de humanidad ofreció acogerme en su residencia. Ingresé el viernes 14: «Embajador, lamento que la primera vez que le saludo sea en estas circunstancias». Me había invitado a recepciones de la entonces Fiesta Nacional española –el 18 de julio, conmemorativa del golpe de Estado contra la República española en 1936– a las que yo, antifranquista, no iba. El embajador respondió: «España no tiene tratado de asilo con Chile; no puede invocar el asilo y usted podría tener que estar aquí todo el tiempo que dure la Junta Militar, pero voy a hacer lo posible para que salga antes». Y efectivamente, sin previa consulta a Madrid, su gestión diplomática fue brillantísima. Horas después llegó un avión chárter del Gobierno español con ayuda para catástrofes, el Jefe de la Junta le citó para agradecérselo y aprovechando el momento le dijo: «Tengo un favor que pedirle, un salvoconducto para Joan Garcés». El largo diálogo que siguió terminó con -«no puede ser, sobrepasa mi autoridad, es una decisión de toda la Junta». El embajador insistió: «¿El Comandante en Jefe del Ejército, Jefe de la Junta Militar, no tiene autoridad bastante para extender un salvoconducto?» –«Bueno, lo someteré a la Junta, voy a intentarlo». El embajador apuntilló: «Es un español, ahora en territorio español, está por en medio el honor y la bandera». En la Junta el Jefe de la Fuerza Aérea se opuso frontalmente, alegando que en el extranjero yo podría hacerles mucho daño. Pero ya el Jefe estaba comprometido.

Obtenido el salvoconducto, reunido el personal en todos los vehículos de la Embajada, el coronel agregado militar en uniforme del Ejército español al frente, yo sentado junto al embajador en el coche de este, con banderín desplegado el 22 de septiembre la comitiva se dirigió al aeropuerto de Pudahuel. Antes, había pedido y obtenido la protección de Carabineros delante y detrás de la comitiva. Cerca del aeropuerto esta se detuvo cinco o diez minutos. El embajador me acompañó junto a un oficial de la Fuerza Aérea hasta la escalera del avión chárter que regresaba a España y se retiró tras cerrarse la puerta. Cuando lo volví a ver en Madrid un año después me dijo: «recuerda que nos pararon…, usted estaba muy tranquilo pero yo miraba al muro que había allí y me decía…Le voy a contar. Nos paró una patrulla de la Fuerza Aérea para sacarle del coche. Los Carabineros se negaron, dijeron que tenían órdenes de llevarme al aeropuerto. El jefe de la Fuerza Aérea insistió. Tras varios intercambios, el de los Carabineros bajó la metralleta a media altura. Sólo entonces pudo pasar la comitiva». Así eran aquellas horas."

(Entrevista a Joan Enric Garcés, Evgeny Morozov , Ekaitz Cancela, El Salto, 17/09/23)

30/8/23

Morozov: “Allende convirtió Chile en una meca ‘high tech que el golpe liquidó”... La socialdemocracia chilena de Allende intentó poner la high tech al servicio de todos y fue defenestrado por la CIA... su proyecto Cybersyn logró crear y gestionar con un eficiente y revolucionario sistema informático las multinacionales nacionalizadas... Si la CIA y Pinochet no le hubieran derribado, Chile sería hoy una meca high tech, como Japón, Corea del Sur o Taiwán...

 "Silicon Valley y el Pentágono

“Si la guerra es la continuación de la política por otros medios... ¿debemos resignarnos a que la tecnología también lo sea?”. Morozov reflexiona sobre la ausencia de alternativas a la hege­monía high tech de Silicon Valley: si no controlas tus redes, quienes las controla nos controla. Y ahora su inteligencia artificial crece a costa de robar nuestros derechos de autor para luego vendernos –ya piden suscripciones– los mismos contenidos que nosotros mismos hemos ido creando y colgando en la red durante años. La socialdemocracia chilena de Allende intentó, sostiene Morozov, poner la high tech al servicio de todos y fue defenestrado por la CIA. Leo ahora en The Wall Street Journal que los grandes de la inteligencia artificial californiana colaboran ya con el Pentágono en la generación de nuevas armas.

La presidencia de Allende no fue una ruina económica?

Al contrario, lo más importante del legado de Allende es precisamente lo menos conocido: su apuesta innovadora, disruptiva y democratizadora por las nuevas tecnologías y la gestión cibernética de la economía y las empresas chilenas.

¿No fueron sus nacionalizaciones de multinacionales una ruina económica?

Si estudia aquel periodo, verá que su proyecto Cybersyn logró crear y gestionar con un eficiente y revolucionario sistema informático esas empresas.

¿Y no quedó nada de aquel intento modernizador?

Si la CIA y Pinochet no le hubieran derribado con un golpe militar contra la democracia hace ahora 50 años, Chile sería hoy una meca high tech, como Japón, Corea del Sur o Taiwán.

¿Por qué está tan seguro?

Lo hemos investigado a fondo y lo que hizo Pinochet, tras defenestrar a Allende, fue precisamente abortar aquel incipiente despegue tecnológico y sustituirlo por la ideología ultraliberal de los apodados Chicago Boys, de la Universidad de Chicago, que reorientaron el país hacia la derecha económica y el libre mercado.

¿Por qué Allende le parece relevante?

Porque demuestra que hubo una alternativa en el mundo a Silicon Valley y que la CIA la abortó, pero aún es posible: Allende en los 70 estaba construyendo fábricas de semiconductores en Arica. Por eso hablo de sus ingenieros, los Santiago Boys, como alternativa a los Chicago Boys.

¿Qué demuestra su investigación?

Fíjese en Corea del Sur, Taiwán, incluso en Alemania... Todos esos estados tuvieron un papel protagonista invirtiendo en una infraestructura tecnológica que permitió luego el despegue de sus grandes industrias tecnológicas y exportadoras.

La mayoría de esos estados, como hoy China, eran autoritarios.

Y Chile, en cambio, era una democracia y Allende, un socialdemócrata...

Pero la CIA no parecía hacer distingos.

No en plena guerra fría. Pero si hubieran dejado prosperar el proyecto de Allende, hoy Latinoamérica sería más justa y rica y Chile, una potencia tecnológica alternativa; porque es posible un modelo de desarrollo tecnológico, que no es solo el de Silicon Valley y el del ego de los Elon Musk.

Pues ese modelo hoy domina el mundo.

Pero hay una alternativa de socialdemocracia tecnológica, aunque en Silicon Valley digan que ellos son los únicos innovadores, los emprendedores antiestado, y que el resto es aburrida burocracia. Y en The Santiago Boys creo demostrar que Chile con Allende tenía el software, el talento y las ideas para transformarse en un Taiwán democrático en Sudamérica.

¿Cómo era ese Cybersyn de Allende?

Incluso bajo el bloqueo de la CIA, las sanciones de EE.UU. y la presión de Nixon y Kissinger, funcionaba como un fantástico sistema informático capaz de demostrar que no solo se innovaba en California. Era tan eficiente que en los 70 muchos pensaron al saber de él que solo eran fake news .

Si se trata de que los estados innoven, nunca han tenido tanto poder como hoy.

Lo que hacen hoy esos estados es canalizar fondos hacia iniciativas privadas y startups , muchas extranjeras. Cuando Pedro Sánchez recibe a Sam Altman, pionero de la inteligencia artificial, solo trata de captar inversiones estadounidenses...

¿No le parece que esa es su misión?

Lo que el Estado hace así solo es crear mercados para un puñado de multinacionales y no infraestructuras para que los emprendedores españoles en inteligencia artificial progresen. Y los conozco y son muy buenos, pero sin apoyo estatal.

¿Sin inversión extranjera puede haber empleo? ¿Globalizarse no es prosperar?

Abrir el mercado español a esas tecnológicas en vez de Pedro Sánchez lo podrían hacer Goldman Sachs o McKinsey. Por eso reivindico el Cybersyn de Allende, porque no lo dejaron durar más de tres años, pero ya era una vía tecnológica democrática –recuerde que en Chile había democracia plena– y no solo de mercado.

¿La tecnología es la ideología de hoy?

Pudo ser también el progreso justo y no le dejaron. Allende demuestra que ya en los 70 las grandes multinacionales tecnológicas hacían geopolítica pura y que espiaban e interferían a favor de sus intereses, como hizo la ITT en Latinoamérica.

¿Quiénes son las ITT de nuestros días?

Cuando no son los ciudadanos y sus democracias los que innovan, quienes sí inventan y controlan las redes acaban espiándote, robándote, quedándose con tus derechos de autor y tus posibilidades de prosperar y te hacen su siervo."              (Lluís Amiguet, La Vanguardia, 08/08/23)

23/3/23

El «árbol genealógico» del cibercomunismo y la planificación cibersocialista: La planificación también es claramente distinta y superior en términos cualitativos. Tal y como explicó Otto Neurath, gracias al cálculo en especie y la democracia directa, emerge un nuevo tipo de racionalidad aprehensiva de factores multidimensionales y centrada en la satisfacción de necesidades sociales. Hablaríamos de un sistema de control con la capacidad de decidir conscientemente qué hacer y cómo. Los planes son la expresión consciente de la voluntad popular en un determinado momento a través de objetivos y restricciones autoimpuestas

 "Al calor de la revolución digital de las últimas cuatro décadas, las tecnologías de la información y la computación han permeado nuestras sociedades hasta el punto de convertirse prácticamente en ubicuas, conectando entre sí a miles de millones de personas. El movimiento socialista no iba a ser menos, y en los últimos años han surgido varios colectivos bajo el paraguas de lo que podría denominarse cibercomunismo.

Pese a lo que pueda parecer, esto no va solo de comunistas usando ordenadores. En este artículo pretendemos argumentar que el comunismo cibernético se adjetiva así por considerar que la cibernética, como ciencia de la información y el control, complementa a la crítica de la economía política marxista de tal modo que permite vislumbrar el sustrato informacional escondido tras las realidades burguesas y compararlas con instituciones alternativas en términos de eficiencia y adaptabilidad.

Para comprender las características esenciales de este nuevo paradigma teórico es conveniente hacer un repaso histórico de los conceptos, autores y corrientes de las que se nutre. Esta será la intención última de este escrito: esbozar una suerte de «árbol genealógico» del cibercomunismo.

I

Esta es la historia de cómo dos conceptos relativamente dispares terminan confluyendo de manera coherente: comunismo y cibernética. El primero es más conocido en los círculos en los que nos encontramos. Hablamos de la expresión política del movimiento obrero desde la Primera Internacional de los Trabajadores, sistematizada, entre otros, por Karl Marx y Friedrich Engels. Teóricamente, esta partiría de la crítica de la economía política expuesta en El capital. La desnaturalización de las instituciones burguesas (mercados, dinero, precios, incentivo de la rentabilidad, etc.) y el análisis de sus leyes internas abrirían el camino para reclamar una planificación radicalmente democrática de la economía: el programa político revolucionario capaz de romper con esas leyes.

Ahora bien, ¿qué hay de la cibernética? Hablamos de un campo de estudio interdisciplinar que dio sus primeros pasos diseñando antiaéreos para la Segunda Guerra Mundial y se consolidó proyectando innovadores enfoques en ámbitos como la neurociencia o la ecología.[1] Los seres vivos empezaron a ser conceptualizados como sistemas complejos que obtienen información de su entorno a través de los sentidos, la cual es transmitida al cerebro para que la procese y tome decisiones de manera eficiente. Un comportamiento que podía ser modelizado como un sistema de control que reacciona a ciertas señales de entrada (input), generando una señal de salida (output) y creando lo que se conoce como un bucle de realimentación (entre el individuo y su entorno).

Pues bien, la hazaña de la cibernética fue descubrir que, en realidad, este tipo de comportamientos se dan, de una forma u otra, en multitud de realidades. Norbert Wiener —al que muchos consideran el padre de disciplina— definió a la cibernética como «el campo de las teorías de control y comunicación, ya sea en la máquina o el animal”[2], explicando que dichos procesos de control no solo no quedaban confinados al mundo animal sino que podrían ser emulados, creando autómatas que también  serían capaces de adaptarse e interactuar con un entorno cambiante.

El desarrollo de dichos autómatas, en toda su complejidad, habría sido imposible de no ser por dos de los mayores desarrollos teóricos del siglo pasado: la teoría de la información de Claude Shannon[3] y la máquina de Turing de Alan Turing.[4] Shannon dotó de formalización matemática al concepto de «información», concediendo un arsenal de herramientas teóricas que permitieron el desarrollo de mecanismos para la transmisión y almacenamiento de la información mucho más eficientes que los utilizados hasta el momento. Por su parte, Turing demostró la posibilidad de codificar cualquier función matemática computable paso a paso; es decir, cualquier algoritmo, en una secuencia finita de bits conocida hoy en día como programa o aplicación. Es más, también fue capaz de demostrar que dicho código binario podía ser procesado por una máquina de Turing universal, capaz implementar cualquier otra máquina de Turing, estableciendo de este modo los fundamentos de los computadores actuales, capaces de ejecutar cualquier programa.

 Influidos por estos planteamientos, autores como William Ross Ashby demostraron ciertas relaciones entre la teoría de la información y el control de sistemas complejos. Una de las más relevantes es lo que se conoce como ley de la variedad requerida o teorema del buen regulador: todo «buen controlador» debe ser capaz de manejar la complejidad del sistema bajo control, expresada por la cantidad de posibles situaciones, teniendo una respuesta para cada ellas. En caso contrario, la reducción forzosa de la complejidad del sistema disminuye seriamente su capacidad de respuesta.[5]

Llegados a este punto el lector podría preguntar, ¿qué tiene que ver todo esto con el comunismo? Pues bien, ¿y si este análisis informacional de los sistema complejos se aplicase a la economía? ¿Es posible y fructífero? Es curioso comprobar cómo el mismo Wiener deslizó declaraciones como las siguientes:

Escribo este libro principalmente para los ciudadanos de los Estados Unidos, en cuyo ambiente las cuestiones de información serán evaluadas con el criterio normal, propio de este pueblo: una cosa vale en cuanto puede producir algo en un mercado abierto a todos. […] El destino de la información en un mundo típicamente americano consiste en venderla o comprarla. […] No es mi tarea dilucidar si esa actitud mercantilista es moral o inmoral, grosera o sutil. Pero es mi deber demostrar que conduce a que se entienda mal y se trate inadecuadamente la información y sus conceptos asociados’.[6]

Sorprendentemente anticapitalista, ¿verdad? Al menos eso fue lo que empezó a pensarse en ciertos sectores de la URSS y la RDA a partir de 1955. Wiener consideraba que las relaciones mercantiles manejan mal la información porque convierten los descubrimientos y creaciones tecnocientíficas —que son producto del esfuerzo colectivo y terminan afectando a toda la humanidad— en propiedad privada, generando opacidad social y, por ende, una gestión irresponsable de los mismos. Kitov, Sobolev y Lyapunov declararon que esto suponía «una aguda crítica a la sociedad capitalista» poco explorada hasta entonces.[7]

II

Una vez abierta esta incógnita, la aplicación de análisis cibernéticos para fines socialistas no se hizo esperar. Los mercados y las empresas capitalistas empezaron a explicarse como autómatas o sistemas de control defectuosos.

El economista polaco Oskar Lange, apoyándose en Wiener, desarrolló una novedosa comprensión de la problemática económica. En su polémica con la Escuela Austriaca, Hayek y compañía habían intentado criticar a su propuesta de «socialismo neoclásico» insinuando que los ordenadores que Lange pretendía usar para calcular los precios de los productos sin necesidad de competencia entre empresas eran una «versión digital del mercado»; que este último, en realidad, es un «sistema de telecomunicaciones» imprescindible para las sociedades industriales.[8]

 Pues bien, dándole la vuelta a este argumento, Lange argumentó que el mercado no es más que un ordenador sui generis que resuelve sistemas de ecuaciones mediante interacciones sociales a través de información meramente estadística y dinámicas de tanteo. Una afirmación congruente con los mencionados desarrollos de Turing: el mercado, al ser un «programa descentralizado», debería ser  equivalente a uno que se puede realizar en cualquier máquina de Turing universal. De esta forma, si comprendiésemos claramente su funcionamiento, podríamos reproducir un mecanismo de retroalimentación capaz de hacer lo mismo y mucho más, sin todos los inconvenientes del «mercado analógico» convencional.[9]

Al otro lado del telón de acero, el británico Stafford Beer llevó la ley de la variedad requerida de Ashby hasta sus últimas consecuencias, considerando que la economía de mercado, al tener que encorsetar la espontánea generación de necesidades e iniciativas sociales dentro de los límites de lo rentable y colapsar toda la información a las reductivistas variables monetarias, forzaba el metabolismo social a dinámicas cibernéticamente «torpes» cuyas consecuencias humanas son dramáticas.[10] Para ambos, la planificación socialista superaba claramente a los mercados al ser capaz de: tener un acceso transparente a toda la información económica, poder actuar en reacción inmediata a las nuevas necesidades ciudadanas sin la mediación de la rentabilidad y tener la capacidad previsora de hacer cálculos económicos a largo plazo.

Las concreciones histórico-políticas más destacadas de estos planteamientos fueron: 1) el OGAS de Víktor Glushkov en la URSS,[11] 2) el Cybersyn de Beer en el Chile del Frente Popular[12] y 3) los proyectos de «geografía económica» que, a la luz de las obras de Leonid Kantorovich y Nikolai Veduta, orquestó el Instituto de Novosibirsk. Los primeros se conocen más. El ultimo está mucho menos explorado, pero tiene interés por la sensibilidad ecológica que desarrollaron mientras urbanizaban la estepa siberiana.[13]

III

Tras la extensión de dictaduras neoliberales por América Latina y el posterior desmantelamiento de la URSS, todos estos proyectos fueron abortados. Sin embargo, de manera inesperada, aparecía en el Occidente de 1993 una obra que, poco a poco, resucitaría el interés de pequeños círculos por estos planteamientos: Towards a New Socialism, de los escoceses Paul Cockshott y Allin Cottrell.[14] Esta, junto a Classical Econophysics, publicada una década y media más tarde junto a  Gregory John Michaelson, Ian P. Wright y Victor Yakovenko, rescataban todas las intuiciones de los autores antes mencionados llevándolas a grados de formalización y refinamiento sin precedentes.

 Se puede decir sin rodeos que estos trabajos fundaron el actual cibercomunismo, brindando dos interesantes armas teóricas al movimiento revolucionario: la econofísica, como análisis de las economías de mercado, y la planificación cibersocialista, como propuesta política que aspira a superar los estructurales deficiencias de las formas tradicionales de planificación.

Empezando por la primera, merece una especial atención la obra de 1983, Laws of Chaos. A Probabilistic Approach to Political Economy, de Emmanuel Farjoun y Moshé Machover. Esta, reproduciendo el paso de la determinista física clásica a la física estadística, explicaría que la dinámicas de la economía política solo son expresables matemáticamente a través de la estadística, ya que el objeto de estudio es un sistema fundamentalmente caótico.[15] Las técnicas matemáticas del marxismo quedarían actualizadas, permitiendo el desarrollo de modelos más precisos capaces de captar toda la complejidad mercantil. Como había insinuado Lange, la dinámica competitiva mediante la cual se establecen precios, salarios y demás, juega con información de naturaleza meramente estadística.

 Esta tarea se profundizaría en Classical Econophysics, donde el marxismo terminaría de conjugarse con la cibernética. Así, autores como Wright explicarían que el capital, como relación social de producción, es, en términos cibernéticos, un «sistema de control» que pretende adaptarse a nuestro entorno biofísico, pero también geopolítico, mediante cierto bucle de retroalimentación: unidades sociales atomizadas compiten entre sí por ciertos nichos de consumo para rentabilizar monetariamente su actividad.[16] La ley del valor y su fórmula básica, D-M-D’,[17] actúan cómo un estándar de validación que filtra a las iniciativas no rentables como «irracionales». La conceptualización de Marx del capital como un «sujeto automático» cuya «voluntad» está por encima incluso de los capitalistas mismos no es una metáfora.[18] Los capitalistas, incentivados por la opulencia ligada a sus privilegios y atemorizados por la posibilidad de ser barridos por la competencia, en realidad, no hacen otra cosa que personificar o ejecutar las señales de salida del sistema de control al que están subsumidos.

Dichas señales de salida, supuestamente, garantizan la adaptación social a nuevas circunstancias optimizando gastos monetarios en torno a cierto «equilibrio». En la práctica, tal y como demuestran Farjoun y Machover, el equilibrio es inalcanzable ya que las señales son demasiado simplistas para recoger toda la complejidad del sistema, derivando así en dinámicas de inversión y recortes impulsivas y rudimentarias. Esto no solo forzaría a la mayoría social a ciertos salarios y nivel de consumo, cierta tasa de crecimiento o, en definitiva, cierta tasa de ganancia, sino que también estaría detrás de la continua inestabilidad social y crisis periódicas que observamos en nuestros días. Por esta razón se califica a los mercados como autómatas defectuosos. Estos sobrecomplejizan el metabolismo social al generar paralelismos y opacidad, dando lugar a información algunas veces redundante y otras, directamente, inútil. Esto se traduce en sobresfuerzo y desperdicio de recursos en periodos de crecimiento, y en infrautilización de las capacidades productivas en periodos de crisis. Pensemos que cientos de empresas se lanzan diariamente a producir distintas variantes del mismo bien en cantidades que los ciudadanos no pueden ni pagar ni consumir.

Sin embargo, eso no es todo. Paradójicamente y al mismo tiempo, el mercado ignora e incluso obstruye la consideración de información de vital importancia para nuestro futuro. En algún sentido, esto es así porque el mercado, simplemente, «no detecta» como señal de entrada aquello que transcienda los estrechos limites de las variables monetarias. Pero el verdadero problema es que, incluso cuando estos son visibilizados políticamente, su consideración entra en contradicción con el imperativo de la rentabilidad, por lo que son desatendidos. Así, una infinidad de cuestiones que los especialistas no dejan de señalar como cruciales (aridificación de terrenos, escasez progresiva, estrés crónico, etc.) son incluidas dentro del cajón de sastre de las «externalidades negativas«, abandonándonos a la suerte de unas administraciones publicas que, a medio plazo, dependen tanto de la rentabilidad empresarial como las empresas mismas.[19]

 Llegados a este punto, podemos intuir cual es la conexión entre econofísica y planificación cibersocialista. La primera nos permite explicar que, frente a la economía de mercado, esta última optimiza o ajusta el uso de la información social, aumentando considerablemente nuestra capacidad de adaptación. La planificación es cibernéticamente superior cuantitativa y cualitativamente. Al quitarnos de encima información redundante, hace lo que hace el mercado (optimizar costes y distribuir trabajo entre sectores en base a la demanda) de manera más rápida y precisa. La posibilidad, abierta por TICs, de recolectar, almacenar y procesar enormes cantidades de información de manera viable nos permite prescindir de este.[20]

La planificación también es claramente distinta y superior en términos cualitativos. Tal y como explicó Otto Neurath, gracias al cálculo en especie y la democracia directa, emerge un nuevo tipo de racionalidad aprehensiva de factores multidimensionales y centrada en la satisfacción de necesidades sociales.[21] Hablaríamos de un sistema de control con la capacidad de decidir conscientemente qué hacer y cómo. Los planes son la expresión consciente de la voluntad popular en un determinado momento a través de objetivos y restricciones autoimpuestas. Esto puede concretarse tanto en expansiones como en retracciones de diferentes los sectores productivos, según se considere. ¿Por qué? Porque al barrer del mapa a la clase capitalista y centralizar los medios de producción, la reproducción social ya no depende de que cierto empresario vea expectativas de ganancia en un sector ni de los deficientes juegos monetarios, sino que, los diferentes ámbitos de la vida humana (la salud, el consumo, la ecología, etc.) se gestionarían, caso por caso, en base a estudios científicos particulares y consideraciones ético-políticas expresadas en la deliberación pública.

Para esta nueva forma de organizar el metabolismo social, la democracia —algo bien distinto del despotismo representativo del parlamentarismo burgués, postrado ante el poder del capital y cuya tarea esencial es garantizar sus condiciones generales de reproducción— no es una floritura retórica. Solo la participación popular masiva y recurrente puede garantizar una reproducción social no turbulenta en tanto que consentida.

Asimismo, el registro objetivo; es decir, expresable de manera matemática, de necesidades sociales y, por ende, la planificación misma, es imposible sin una transmisión fluida de información de abajo a arriba.[22] Algo que, afortunadamente, se ha venido reconociendo en nuestro entorno por —si se nos permite la expresión— cibercomunistas avant la lettre como Felipe Martínez Marzoa: «la integración de toda la producción en un cálculo único sólo es posible mediante la total transparencia del aparato productivo […], [lo cual] solo se logra si la información y el control constituyen un hecho de comunicación social general; pues es evidente que estas condiciones solo pueden cumplirse en una situación política de democracia sin restricciones».[23]

IV

Esperamos que con este escueto esbozo haya quedado un poco más claro a qué nos referimos con que complementamos a la crítica de la economía política mediante las modernas teorías de la información y el control. Es curioso que incluso la etimología de la palabra parece sugerirnos algo así. «Cibernética» viene del verbo griego kybernao, que significa «manejar» o «timonear» un navío.[24] Por lo que una manera visual de explicar nuestro planteamiento sería que el mercado supone dejar el barco (la sociedad) a la suerte de los vientos y mareas, mientras que la planificación cibernética permitiría tomar el timón y navegar hacia donde queramos.

En cualquier caso, y como conclusión, nos gustaría señalar que nuestra intención última es la de advertir que cualquier programa político revolucionario del siglo XXI debería tener entre sus prioridades la promoción de proyectos de investigación que ayuden a conceptualizar la socialización de los medios de producción y su gestión radicalmente democrática mediante el uso  de las tecnologías disponibles. Como tal, aun queda mucho por hacer, de ahí la importancia de los nuevos teóricos y colectivos de trabajo.[25] Tenemos camino por delante, pero la rápida proliferación de este enfoque en los últimos cinco años nos indica que sus bases son sólidas y su futuro prometedor.

 Notas

[1] El éxito de la cibernética ha sido tal que ha quedado diseminada en distintas ramas del conocimiento, siendo la más novedosa el denominado machine learning. Si la cibernética es a día de hoy “invisible” es porque está en todas partes: telecomunicaciones, ingeniería de control, biotecnología, neurología, Inteligencia Artificial, robótica, etc.

[2] Norbert Wiener. Cybernetics: Or Control and Communication in the Animal and the Machine. 1948.

[3] Claude Shannon. Una teoría matemática de la comunicación. 1948.

[4] Alan Turing. Maquinaria computacional e inteligencia. 1950.

[5] Roger C. Conant y W. Ross Ashby. Every Good regulator of a system must be a model of that System. 1970.

[6] Norbert Wiener. The Human Use of Human Beings: Cybernetics and Society. 1950.

[7] El texto que inicia todo este interés es el articulo de los mencionados soviéticos, Las principales características de la cibernética, de 1955. En el caso de la RDA, el principal promotor de esta fue Georg Klaus, sobre el cual se puede leer en: https://cosmonautmag.com/2021/07/the-introduction-of-cybernetics-in-the-gdr-by-jerome-segal/.

[8] Friedrich August von Hayek. El Uso del Conocimiento en la sociedad. 1945.

[9] Oskar Lange. La computadora y el mercado, 1966; Introduction to economic cybernetics, 1969.

[10] Staffor Beer. Brain of the Firm; Second Edition (much extended). 1981.

[11] Vasily Pikhorovich. Glushkov y sus ideas: La cibernética del futuro. 2014. Disponible en: https://cibcom.org/glushkov-y-sus-ideas-la-cibernetica-del-futuro/.

[12] Jeremey Gross. Stafford Beer: Eudemony, Viability and Autonomy. 2020. Disponible en: https://www.redwedgemagazine.com/online-issue/stafford-beer-eudemon.

[13] West, D. K. Cybernetics for the command economy: Foregrounding entropy in late Soviet planning. 2020. Disponible en: https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/0952695119886520.

[14] Tenemos constancia de que Elena Veduta, hija de Nikolay Veduta, parece haber jugado un papel similar en la Rusia post-soviética, influyendo a colectivos cibercomunistas como Tsifrovoy Sotsializm (Socialismo Digital) (https://vk.com/@digital_socialism), pero, hasta hace pocos meses, nos hemos desarrollado de manera relativamente paralela.

[15]    Un buen acercamiento a estos planteamientos puede encontrarse en la reseña de I. Wright a How labor powers the global economy, el ultimo libro que Farjoun y Machover han publicado junto a  David Zachariah: https://weeklyworker.co.uk/worker/1395/understanding-capitalist-dynamics/.

[16]    I. Wright. Marx on Capital as a Real God. Disponible en: https://ianwrightsite.wordpress.com/2020/09/03/marx-on-capital-as-a-real-god-2/.

[17]    Sin entrar en muchos detalles, la formula D – M – D’ es la expresión formal de la dinámica básica de los mercados: cierto agente hace una primera inversión monetaria (D) para comprar capital y producir cierta mercancía (M) que espera poder vender a posteriori generando cierta ganancia; es decir, más dinero del que tenía en un principio (D’).

[18] K. Marx. El Capital. Crítica de la economía política. 1867. Ver fragmento en:  https://webs.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/4.htm.

[19] E, Altvater. Notes on some problems of state interventionism.1973; W. Müller and Christel Neusüss, The illusion of state socialism and the contradiction between wage labor and capital.

[20]    Ver Paul Cockshott y Allin Cottrell, Hayek, information and knowledge, en “Classical Econophysics”; Contra Hayek, en “Ciber-comunismo. Planificación económica, ordenadores y democracia”.

[21] J. O’Neil. Cálculo Socialista y Valoración Ambiental: Dinero, Mercado y Ecología. 2021. Disponible en: https://cibcom.org/calculo-socialista-y-valoracion-ambiental-dinero-mercado-y-ecologia/ ; A. Benavav. Cómo fabricar un lápiz. 2020. Disponible en: https://cibcom.org/como-fabricarun-lapiz/.

[22]    Esta idea se desarrolla ampliamente en la obra de Marzoa: “solo es posible un cálculo total cuando todos los datos del sistema productivo son de tal naturaleza que pueden ser todos ellos expresados en términos rigurosamente objetivos, y esto implica la sustitución de un proceso productivo con infinidad de microoperaciones humanas contingentes por uno de carácter automático, en que las decisiones se centren en los procesos de cálculo científico-técnico” (Felipe Martínez Marzoa. La Filosofía de El Capital. 1983. Capítulo IX.).

[23] Ibíd. Capítulo X.

[24] Etimología de CIBERNÉTICA: http://etimologias.dechile.net/?ciberne.tica.

[25] Tomas Härdin, Jan Phillip Dapprich, David Zachariah, Grigory Kopanev, Spyridon Samothrakis, Nicolas D. Villarreal, etc. Son buenos ejemplos."

( , JACOBINLAT, 25/10)