"La renta básica (RB) es una asignación monetaria incondicional a toda la
población, es decir, bien diferente de los subsidios condicionados a
alguna circunstancia (ser pobre, estar en el paro…). (...)
Precisamente en el XIII Simposio de la Renta Básica
que se realizará en San Sebastián los días 31 de enero y 1 de febrero, y
que será coorganizado por la Diputación Foral de Guipúzcoa y por la
asociación Red Renta Básica,
que viene celebrando uno anualmente desde el año 2001, se debatirán si
no todas las cuestiones relacionadas con estas críticas apuntadas sí
algunas de ellas. (...)
Se aportará por primera vez un estudio para financiar una RB en
Guipúzcoa y se presentará la última versión de un estudio de
financiación en Cataluña. Un amplio resumen de este estudio puede
descargarse aquí (pdf).
Más que un apretado resumen del estudio de Cataluña, realizado por
Jordi Arcarons, Lluís Torrens y yo mismo, basado en una muestra de más
de 200.000 declaraciones de IRPF catalanas, algunos datos importantes
del mismo son los siguientes:
1) La cantidad de RB para los mayores de 18 años se propone que sea
de 7.968 euros anuales (664 euros mensuales). Esta cantidad era el
indicador en el año 2010 (no se ha modificado a lo largo de los años 11,
12 y 13) de la “renta de suficiencia” de Cataluña que cada año debe
establecer la Ley de Presupuestos de la Generalitat. Este indicador fue
establecido por la Ley13/2006 de 27 de julio. Dicho indicador de “renta
de suficiencia” sirve, según la Generalitat, para valorar la situación
de necesidad que permite tener derecho a determinados prestaciones. Para
los menores de 18 años, la cantidad de RB se establece en nuestro
estudio en una quinta parte, es decir, 1.594 euros anuales.
2) La RB no está sujeta a la imposición del IRPF.
3) Sustituye toda prestación pública monetaria de cantidad inferior.
4) Deberá ser complementada cuando sea inferior a la prestación pública monetaria.
5) Finalmente, su implantación no supone la detracción de ningún otro
ingreso público por la vía del IRPF. Es decir, el modelo deberá
financiar lo que ya se financia actualmente (sanidad, educación… y todas
las demás partidas de gasto público) y además la RB que se propone.
Los resultados son muy contundentes. En lo que respecta a la
desigualdad, la transferencia de RB significa una reducción de 12 puntos
en el índice de Gini, muy por encima de la conseguida con el IRPF
actual, que representa la situación previa, que es tan solo de 4,5
puntos sobre el índice de Gini de la renta bruta inicial.
Por su parte,
el ratio S80/20 confirma en la misma línea este resultado anterior: la
proporción entre el acumulado de renta (en el 20% de los más ricos,
respecto al 20% de los más pobres) se reduce significativamente (1,35)
en la renta posterior a la reforma, muy por encima también cuando
comparamos el mismo indicador entre renta bruta inicial y renta bruta
anterior a la reforma (0,38).
Desde el punto de vista de la
progresividad (impacto de la medida sobre las rentas elevadas, en
beneficio de las rentas bajas), la transferencia de RB no deja ninguna
duda al respecto en los dos índices utilizados (22 o 21 puntos de
aumento, según Kakwani o Suits y con valores positivos) para comparar la
situación anterior y posterior a la reforma.
Por último, desde el punto
de vista redistributivo, el indicador que mide este efecto es también
tajante: un aumento por encima de 12 puntos, cuando comparamos la
transferencia de RB con la situación que determina el actual IRPF. Por
último, aunque referido a otro aspecto, conviene destacar la clara
regresividad de una parte importante de los beneficios fiscales
(reducciones y deducciones) que contempla el actual IRPF.
El proyecto de financiación propuesto de una RB para Cataluña con
datos de 2010 tendría estos resultados. Para financiar una RB de 7.968
euros anuales para los mayores de 18 años y de 1.594 para los menores
para toda la población residente en Cataluña, además de lo recaudado
hasta ahora, es decir, sin tocar ni un euro de ninguna otra partida
(sanidad y educación públicas no se tocarían, por si alguien tiene
alguna duda) excepto las prestaciones monetarias que fueran redundantes
con la RB, el dinero saldría de: la reforma del IRPF (que aquí no se
detalla) y el ahorro de las prestaciones que serían suprimidas con la
RB.
La gran mayoría de la población declarante actual en el IRPF y no
declarante resultaría ganadora respecto a la situación actual. Solamente
un porcentaje que oscilaría entre el 10 y el 15% de la población más
rica saldría perdiendo con la reforma propuesta. Un porcentaje similar
quedaría en una situación parecida a la actual, dependiendo claro está
de la situación de sus respectivos hogares, y entre un 70 y un 80% de la
población situada en los niveles inferiores de renta de los otros dos
grupos saldría ganando con la reforma.
Dicho con otras palabras: se
produciría una gran redistribución de la renta de los sectores más ricos
al resto de la población. Es decir, lo contrario de lo que se ha
producido a lo largo de las últimas décadas, especialmente en los
últimos años.
De hecho el índice de Gini en Cataluña pasaría de ser uno
de los mayores valores de Europa a ponerse al nivel de Noruega, el país
europeo que presenta la menor desigualdad. (...)" (Daniel Raventós, 18/01/2014)
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